CROACIA SACA EL ORGULLO PARA COLARSE EN SU PRIMERA FINAL DE UN MUNDIAL

11 de julio de 20180 comentarios

MOSCÚ (11 Julio 2018).' Croacia será la segunda finalista de este Mundial 2018. El duelo ante Inglaterra fue tan igualado como se esperaba, convirtiéndose en otro encuentro que fue más allá de los noventa minutos. Y aunque el pase de los ingleses tampoco hubiera sido incoherente, esta parte del cuadro hizo justicia a la que ha sido la selección más regular en toda la Copa del Mundo. Después de pasar el partido por la lupa, aquí mi visión sobre las que fueron las claves:
Después de la prueba nada exitosa del 4-4-2 ante Rusia, Dalic retornó a la fórmula que mejor ha funcionado a Croacia, situando a Brozovic de pivote para subir la posición de Rakitic y Modric en el 4-1-4-1. Pero el marcado 3-5-2 de Inglaterra puso en serios problemas el buen funcionamiento de los balcánicos, seguramente influido por el golpe anímico que supuso el gr
an gol de Trippier en el minuto 5. Tanto fue así que la posesión se repartió casi a la par en la primera mitad (52% Croacia y 48% Inglaterra) y fueron Harry Kane y Lingard los que pudieron sentenciar.
Pero fue cuando Modric decidió cambiar la altura de su posición y empezar a recibir más retrasado, Croacia mejoró. El escalón activó de nuevo la sociedad Rakitic-Modric y, a partir de ahí, todo fue cayendo del lado croata de manera progresiva. Otro día en que este tándem demostró tener paciencia y aposento para leer las coordenadas necesarias y acabar, una vez más, como el segundo y el tercer mejor pasador del encuentro respectivamente.
El partido esperaba un alto protagonismo de los Kane, Rakitic, Modric pero fueron Trippier por el cuadro inglés y, sobretodo, Perisic de lado croata quienes resaltaron por encima del resto. La primera parte del carrilero del Tottenham fue espectacular. No sólo porque empezó con un gol sensacional sino porque su despliegue y presencia por el carril derecho fue por donde Inglaterra comandó el peligro. Con 38 intervenciones ¡fue el futbolista que más participó del primer tiempo! Bastante más que mediocampistas como Rakitic o Modric a pesar de jugar en banda.
Las tornas cambiaron de lado después del descanso. Si hubo un jugador que gobernó el resto de encuentro fue, sin duda, Ivan Perisic. Saltó al césped con una disposición totalmente diferente. Estuvo chisposo en la presión, atrevido y acertado. Muy acertado. El cambio fue radical. Si en la primera mitad sólo participó 19 veces (las mismas que Subasic), en los 75 minutos restantes alcanzó las 40. Muchas y muy productivas. El gol fue la carta de presentación en un tramo de partido donde también realizó la semi asistencia del segundo gol, un palo después de una gran jugada personal y cinco disparos (el que más en tal franja). El jugador más determinante del partido.
Uno de las pocas conexiones fluidas del lado croata fue la que representaron los cambios de orientación de Rakitic para Vrsaljko. Precisamente así nació el primer y decisivo gol de los balcánicos.
Por otra parte, Dalic no realizó grandes cambios pero sí matices que resultaron ser decisivos. Cambió a Rebic y a Perisic de banda durante unos minutos y luego los devolvió al perfil original. Más tarde dio entrada a Kramaric a la mediapunta para ubicar a Modric ligeramente a la derecha. Pequeñas cosas, simples ajustes que no revolucionaron nada pero sí que avivaron a su selección.
Harry Kane no tuvo ni el peso ni el acierto esperado. Únicamente dos disparos para un delantero fantástico que acostumbra a acabar los encuentros con tres o cuatro chutes entre los tres palos. Se descolgó más de lo habitual porque no se encontró fuerte en punta y sus compañeros (Sterling y Lingard sobre todo) lo aprovecharon en alguna ocasión. Hizo un partido normal y eso es demasiado poco para un futbolista diferente como él. Y el principal responsable fue su marcador, Dejan Lovren.
El central del Liverpool estuvo sencillamente imperial justo el día en que su equipo precisaba más de él. Seguramente por su conocimiento en una liga como la Premier casi lo apagó. Lovren fue ocho veces al corte y en todas salió con éxito. Ganó el 87% de los duelos aéreos (6 de 7) y promedió un 89% en pases. El máximo goleador del Mundial no perdió la calma y lo intentó todo pero no pudo con la jerarquía del central del Liverpool. La victoria croata se empezó a cimentar en la actuación de Lovren.
Uno de los detalles tácticos interesantes fue la manera en la que Croacia afrontó la defensa de los temidos saques de esquina ingleses. Croacia diseñó un marcaje zonal puro para evitar los bloqueos del que Inglaterra llaman ‘trenecito’ (train love). Se ha hecho popular bajo la dirección de Southgate, ya que consiste en atacar con los jugadores en fila y después dispersarse por el área tras el centro. Siete jugadores ocuparon el ancho de la portería repartidos en dos franjas de tres y cuatro respectivamente. Y la estrategia funcionó a la perfección ya que los balcánicos ni encajaron ni sufrieron en exceso en los cuatro córneres que defendieron. Punto positivo para la pizarra de Dalic.
Parecía fuera del partido, despistado y sin incidencia. Solo había realizado dos disparos hasta entonces cuando, en el minuto 109 y en el que suponía su tercer disparo, detectó antes que nadie donde caería el rechace para anotar el tanto de la victoria. Mario Mandzukic es eso, un jugador con una intuición especial.
Asimismo, es imprescindible mencionar la mentalidad croata. No sólo tiene el mejor medio del campo del torneo. También ha sido la más regular y la más constante de todo el campeonato. Remontó el tercer partido consecutivo y encadenó su tercera prórroga. Nada pone en jaque al conjunto balcánico. La mentalidad de Croacia es simplemente descomunal. Y esto es un extra para la final de Mundial.
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