SUECIA: AUGE DE LA EXTREMA DERECHA EN VÍSPERAS DE ELECCIONES

7 de septiembre de 20180 comentarios


ESTOCOLMO (7 Septiembre 2018).- Pese a ser un modelo de prosperidad y de estabilidad política y social, Suecia no escapa al auge de la extrema derecha, como ocurre en muchos países. Dos expertos analizan las causas del malestar de esta fracción del electorado que se inclina hacia la ultraderecha.

¿Qué está ocurriendo en el próspero reino de Suecia para que tenga tanto éxito la extrema derecha? La tasa de desempleo está históricamente baja en estos últimos 10 años, y los suecos gozan de un crecimiento económico y de un Estado de bienestar fuerte, pero una fracción cada vez más importante del electorado se inclina hacia la extrema derecha.

Según encuestas a pocos días de las elecciones legislativas del domingo 9, los Demócratas de Suecia -o SD-  como se denomina la formación de ultra derecha, podrían llegar en segunda posición con cerca de 20% de los votos.

Dicho partido, histórico vinculado a grupos neonazis, ha basado su campaña en tres temas: el sentimiento de inseguridad creciente, la inmigración y la supuesta crisis de los servicios públicos.

Victor Lapuente, politólogo de la Universidad de Gotemburgo atribuye este auge del extremismo a dos grandes causas. La primera causa, de corte estructural, toca a Sucia al igual que otras naciones europeas.

“Hay una tendencia global en Europa: desde Francia a Finlandia, de Grecia a Reino Unido, ha habido un auge de la extrema derecha. Hay características generales relacionadas con la globalización. Es una respuesta de los perdedores de la globalización hacia los cambios de este proceso encarnado fundamentalmente por instituciones de la Unión europea. Se ha unido un anti europeísmo antiglobalización y general un antiliberalismo”, dijo Lapuente a RFI, en conversión telefónica.

“Hay otros factores coyunturales, apuntó el académico de origen español y que reside en Suecia. La admisión de 163.000 refugiados en 2015, en un país de 4 millones de habitantes, es - en proporción- única en Europa.

Política generosa de admisión de refugiados

“Suecia tiene una política de inmigración y de acogida a refugiados muy particular y extremadamente progresista. Suecia llegó a acoger 163.000 refugiados solo en el año 2015 y esto ha implicado poner una presión enorme sobre unos servicios públicos que ya llevaban unos años deteriorándose –al menos en el imaginario colectivo-. Desde la sanidad pública con muchas colas, a los colegios y las guarderías donde la ratio de los estudiantes y de los profesores no es la óptima. Junto con la percepción de que los impuestos siguen siendo muy altos, es otro factor coyuntural que explica el ascenso de la extrema derecha”, detalló Lapuente.

Con cerca de 20% de intenciones de votos, los demócratas de suecia podrian convertirse en la 2a fuerza en las urnas este domingo. Pese a que fue fundado por antiguos miembros de grupúsculos neonazis y neofascistas, el partido ha conquistado con el tiempo una imagen más respetable, “en gran parte gracias al liderazgo de Jimmie Akesson que ha conseguido modernizar el partido por una parte, con su propia imagen de urbano moderno”, observa el politólogo Victor Lapuente.

“Por otro lado, Akesson ha moderado el partido, también. Ha intentado poner coto, limitar las expresiones racistas de algunos miembros del partido. Su partido se presenta como preservadora del sistema de bienestar tradicional sueco, y habla de mantener las pensiones, la educación etc. Aunado a la imagen de que no son un lobo disfrazado de cordero, pero que son discriminados por el establishment resultó en una mezcla que ha dado frutos como mínimo en las encuestas”, detalla el académico de la Universidad de Gotemburgo.

Malestar social

Aunque no se convierta en un partido de gobierno, la extrema derecha ha logrado imponer su agenda de campaña. La coalición social-demócrata saliente ha endurecido sus leyes migratorias, se limitó por ejemplo a la reunificación familiar. Así lo constata la académica Norma Montesino, especialista en política migratoria en la Universidad de Lund.

“La condición de refugiado ahora es temporal, hay menos generosidad para otorgar viviendas sociales temporales. La privatización de la vivienda también se refleja en el bienestar social: antes podía cubrir las necesidades de la gente. Hoy en día está mucho más limitada”, dijo Montesino.

En vísperas de los comicios legislativos del domingo, las encuestas indican que ningún partido ni coalición podría alcanzar la mayoría absoluta en el nuevo parlamento.




Por RAPHAEL MORÁN/Rfi



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