NUEVA YORK, (18 Marzo 2014) - En los últimos meses
algunas de las marcas conocidas del país han explicado que las cosas no están
yendo bien y su análisis va algo más allá de una mala temporada de ventas por
culpa del mal tiempo en la mitad del país. En apenas un par de semanas,
RadioShack y Staples han anunciado cierres de tiendas. Son 1,100 y 225 menos
establecimientos para cada marca, respectivamente.
Estas empresas echan el cierre a algunos de sus
establecimientos después de que otras como JC Penney, Abercrombie & Fitch,
Aeropostale o Barnes & Noble anunciaran medidas similares.
La competencia del comercio electrónico que
especialmente fuerte para quienes como RadioShack venden tecnología apenas da
respiro a las minoristas que además arrastran una crisis que muchos hogares han
tratado de navegar cortando todos los gastos que han podido. En este contexto,
la mínima equivocación en estrategia sale muy cara, como sabe JC Penney. Muchas
compañías ya débiles por estos dos motivos echan cuentas para ver si pueden
hacer frente a los costes de los alquileres y personal.
En el caso de empresas de moda juvenil como
Aeropostale, que en diciembre aumentó a 175 el número de tiendas a cerrar y
lleva varios trimestres encadenando pérdidas ($70 millones en el último), el
problema es que la juventud ya no es lo que era. Literalmente.
Y así lo están sintiendo otras tiendas caras y
populares como Abercrombie & Fitch.
Los jóvenes tienen cada vez más opciones de moda en
marcas más baratas como Forever 21, y las europeas H&M y Zara que cambian
sus líneas de vestir más frecuentemente. Pero sobre todo, estos clientes que
antes dejaban que su ropa hablara por ellos ahora dan ese papel a los aparatos
de electrónica. Los audífonos que vuelven a ser grandes, las tabletas y los
teléfonos, han tomado una mayor relevancia en la imagen de unos jóvenes que
prefieren gastar su ahorros comprándolos con descuentos porque sus
presupuestos, dado el alto desempleo juvenil, no dan para muchos más gastos.
Por
ANA B. NIETO/Edlp


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