HIPÓLITO FAVORECE HABILITAR A DANILO PARA EL 2024 Y LA UNIFICACIÓN DE LAS ELECCIONES
SANTO DOMINGO, República Dominicana (25 Julio
2019).- En un comunicado a la opinión pública nacional, el expresidente Hipólito Mejía declara que favorece una modificación a la
Constitución de la República que permita la habilitación del presidente Danilo Medina a
postularse en las elecciones de 2024, además de que se unifiquen las
elecciones.
La posición de Mejía surge luego de que el
presidente Medina anunciara que no buscará un tercer período consecutivo y luego de que el opositor Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) planteara lo mismo.
Alternativasnoticiosas.com deja a sus lectores el texto completo del comunicado:
La necesidad de una reforma constitucional para
adecuar algunas de las modificaciones introducidas en nuestra Carta Magna,
durante las revisiones realizadas en los años 2010 y 2015, está siendo objeto
de ponderación por diversos sectores de la sociedad dominicana.
Como dije hace algunos días, esperaría a que mi
partido, el Partido Revolucionario Moderno, fijara posición sobre el tema, por
lo que después del discurso de nuestro presidente, Lic. José Ignacio Paliza, es
tiempo ahora para referirme a es importante tema, lo que haré a continuación.
Parece estar en el interés de representantes de
importantes sectores de la sociedad dominicana, la idea de consensuar aquellos
aspectos constitucionales que han demostrado ser poco viables en cuanto a su
aplicación; otros que evidentemente han fallado en la consecución de su
objetivo; y aquellos que han distorsionado claramente aspectos fundamentales de
nuestra vida republicana, o que no han sido efectivos para garantizar la
necesaria transparencia en la aplicación de la justicia, la lucha frontal
contra la corrupción, o la erradicación de los casos de impunidad, entre otros
motivos.
Sobre ese particular, expresé ya, a medios de
opinión pública, no estar particularmente opuesto a emprender una modificación
constitucional, pero que, sin embargo, mi experiencia me señalaba que, en vista
del debate público que había suscitado la mentada posibilidad de una tercera
repostulación consecutiva del Presidente Danilo Medina, las vías para alcanzar
un consenso razonable se verían festinadas por ese debate, en perjuicio de un
proceso de revisión de nuestra Carta Magna.
Sin embargo, luego de anunciada la decisión del
Presidente Danilo Medina de no presentarse a una nueva repostulación, resulta
pertinente debatir la conveniencia de modificar nuestra Constitución en interés
de ponderar algunos temas como los que citaré a continuación.
Primero, parece haber consenso en la clase política
nacional sobre la conveniencia de unificar las elecciones municipales,
congresuales y presidenciales.
Esta medida vendría a corregir el inaceptable
dispendio que significará para el pueblo dominicano, el abocarnos a la
realización de dos complejos procesos electorales con escasos tres meses de
diferencia entre uno y otro.
En segundo lugar, la sociedad dominicana ha venido
expresando su desacuerdo con la inclusión de funcionarios subordinados al Poder
Ejecutivo, como es el caso del Procurador General de la República, en el
Consejo de la Magistratura.
Ese hecho ha creado un desequilibrio en esa alta
instancia de la judicatura dominicana, constituyéndose en un odioso privilegio
que favorece injustamente al Poder Ejecutivo.
En tercer lugar, esa reforma constitucional tiene
que garantizar, de una vez por todas, la despolitización del Poder Judicial,
penosamente intervenido por el mal recordado Pacto de las Corbatas Azules.
Esa desafortunada componenda ha sido garante de
impunidad a numerosos desmanes judiciales, entre los que yo mismo me he visto
injustamente afectado, en beneficio de intereses espurios.
En cuarto lugar, la historia política de América ha
demostrado con sobrados ejemplos que el ejercicio de la presidencia por más de
dos períodos constitucionales consecutivos constituye una puerta al abismo
donde predominan el totalitarismo, la injusticia y la corrupción, entre otros
males.
Por tanto, nuestra Constitución debe establecer, sin
ningún resquicio de dudas, la limitación del ejercicio presidencial a solamente
dos períodos consecutivos. De igual manera, me inclino porque el límite de dos
períodos consecutivos se aplique por igual a Senadores, Diputados, Alcaldes y
Regidores.
En quinto lugar, he sido un defensor a ultranza de
la independencia de los estamentos de control del Estado y de quienes
representan la defensa del interés de la sociedad.
En ese sentido, me sumo a las voces que claman para
que, tanto el Procurador General de la República y como quienes ejercen labores
de contraloría y auditoría de cuentas de la Nación sean seleccionados y
elegidos por una instancia ajena a aquella que constituye el sujeto de su
principal misión.
En sexto lugar, coherente con mi convicción de la
necesidad de abrir nuevas oportunidades a los jóvenes, creo prudente que una
modificación constitucional contemple la reducción de la edad para acceder a
los puestos de senador, diputado y alcalde, de 25 a 21 años.
Hay que reconocer que los jóvenes de hoy aprovechan
ventajosamente su privilegiado acceso a la educación y a la información, por
cuanto su madurez política llega con notable anticipación en relación con el
desarrollo que observaban los jóvenes de generaciones pasadas.
Por último, quiero dejar claramente establecido que,
basado en la experiencia acopiada en mis largos años dedicado a la actividad
política, así como en las lecciones aprendidas durante mi ejercicio como jefe
del Estado, creo apropiado que en las actuales circunstancias que sortea la
vida política del país, esta reforma constitucional abra la posibilidad para la
habilitación del actual Presidente de la República a las elecciones generales
del año 2024.
Tengo la firme convicción de que estas y otras
oportunas medidas que pudiera contemplar la reforma de nuestra Carta Magna
constituirían una vía expedita de paz, orden, justicia y progreso, lo que sigue
siendo una aspiración pendiente de todo el pueblo dominicano.


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