Google hace de República Dominicana el corazón digital de Latinoamérica con mega plan submarino de Google: tres nuevos cables
CIUDAD DE MÉXICO (31 Agosto 2026).- El mapamundi de los cables submarinos por los que circula la mayoría del internet mundial es tremendamente desigual: mientras que hay zonas que son auténticas marañas de cables, otras son un páramo. Un ejemplo: Singapur, uno de los "enchufes" de Asia. Sin ir más lejos, mientras que en América del Norte y Central se concentran muchos nodos y cables, conforme vamos bajando esa densidad se va reduciendo drásticamente. Una de las big tech quiere cambiarlo en los próximos años con no uno, sino tres cables: Alisios, Canoa y Olaluz.
Los tres cables de Google. El proyecto se llama
Americas Connect y se organiza en tres
corredores: en el Pacífico, en el Caribe y en el Atlántico. En su estrategia
hay un país del centro de América que va a convertirse en el nodo de su
estrategia: República Dominicana. Además, habrá una nueva ramificación del
cable Firmina (inicialmente diseñado para unir Norteamérica y Sudamérica) que
también pasará por República Dominicana.
Los
trazados previstos de los tres cables son:
Alisios conectará Chile, Panamá y República Dominicana
y enlazará con un anillo hasta la costa este de EEUU y las zonas de centros de
datos de Google Cloud en Carolina del Sur y Virginia.
Canoa unirá República Dominicana con Bermudas y de
allí, interconectándose con los cables Nuvem y Sol, hacia Estados Unidos y
Europa (concretamente, hasta (Madrid).
Olaluz conectará de forma directa República Dominicana
y Florida para reforzar la capacidad entre el Caribe y la costa este
estadounidense.
Por qué importa. Porque los cables submarinos
transportan más del 99% del tráfico intercontinental de internet, según las
estadísticas de TeleGeography. Dejando a un lado sectores fundamentales como la
banca, la seguridad o las comunicaciones, tirar cable es construir la
infraestructura física de servicios esenciales para Google como la nube o la
IA. Uno de los destinos de los cables, Chile, es una de las zonas estratégicas
de Google para su nube en América Latina.
Antaño eran las operadoras de telecomunicaciones las
que financiaban y llevaban a cabo estos proyectos, pero en la actualidad son
las hyperescalers como la propia Google, Meta o Amazon quienes concentran hoy
alrededor de tres cuartas partes del ancho de banda internacional. Sin ir más
lejos, Google está metida en 34 proyectos de cableado a nivel mundial.
El
primer paso hacia la "soberanía tecnológica" de Europa no es la IA ni
los semiconductores: son los cables submarinos
Contexto. En América Latina, Google tiene dos regiones
Cloud: la pionera data de 2017 y está en São Paulo (Brasil) y tiene otra en
Santiago de Chile, operativa desde 2021. Precisamente por Chile pasa el
proyecto Humboldt, un sistema con dos cables que supera los 21.000 km de
longitud en total: uno de 14.800 que conecta Santo Domingo (Chile) con Sídney y
otro de unos 6.500 km que une Santo Domingo con Panamá. Corre a corre a cargo
de Google y el estado de Chile y estará operativo para 2028. Como curiosidad,
recientemente Chile también aprobó un cable directo a China, pero EEUU ha
frenado el proyecto en seco.
Sí, pero. Google se ha limitado al anuncio de esta
expansión de infraestructura crítica para la región y poco más: no se sabe
cuándo empezará la construcción ni cuándo estarán operativos los cables,
tampoco se conocen proveedores, presupuesto ni algo tan básico como las especificaciones
técnicas de diseño.
Por otro lado, estos cables conectan principalmente
centros de datos y regiones cloud de Google, no hogares de forma directa, por
lo que a efectos prácticos esta operación no va dirigida a reducir la brecha
digital en América Latina, salvo que operadores locales saquen partido a esa
capacidad.




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