El Primer Desafío Mundial Militar de Kurash del CISM concluyó con éxito en Taskent, Uzbekistán

TASKEN, Uzbeskistán (16 Septiembre 2026).- El Primer Desafío Mundial Militar de Kurash del CISM concluyó con éxito en Taskent, Uzbekistán, tras seis días de competición deportiva, intercambio internacional y actividades culturales celebrados del 10 al 15 de septiembre de 2026.

Este desafío inaugural marcó un hito importante para el Consejo Internacional del Deporte Militar (CISM), al incorporar por primera vez el Kurash —el arte marcial tradicional uzbeko— al ámbito del deporte militar internacional.

Organizado por las Fuerzas Armadas de la República de Uzbekistán, en estrecha colaboración con la Asociación Internacional de Kurash (IKA) y las autoridades deportivas nacionales, el evento reunió a atletas militares de Azerbaiyán, Irán, Kazajistán, Corea, Mongolia, Polonia, Siria, Turquía, Turkmenistán, Tayikistán y el país anfitrión, Uzbekistán.

La competición incluyó categorías tanto masculinas como femeninas, con ocho divisiones de peso para hombres y cinco para mujeres.




El programa deportivo se desarrolló a lo largo de dos jornadas de competición, seguidas de un programa cultural que brindó a las delegaciones una oportunidad adicional para conocer Uzbekistán y fortalecer los vínculos establecidos durante el evento.

El Kurash está profundamente arraigado en la historia y el patrimonio cultural de Uzbekistán y Asia Central. Sus tradiciones ponen énfasis en el respeto, la nobleza y el juego limpio: valores que se alinean estrechamente con los principios fundamentales del deporte militar y la filosofía del CISM.

En su mensaje oficial a las delegaciones participantes, el Ministro de Defensa de la República de Uzbekistán, el teniente general Shukhrat Khalmukhamedov, destacó el Kurash como una de las formas más antiguas de artes marciales y subrayó sus principios de respeto, nobleza y juego limpio.




Asimismo, resaltó el papel de la competición en el fortalecimiento del entendimiento mutuo y la confianza entre las Fuerzas Armadas de diferentes países, en consonancia con el lema del CISM: «Amistad a través del deporte».

La exitosa organización de este desafío inaugural demostró una vez más la importante contribución de las Fuerzas Armadas uzbekas como miembro activo y comprometido de la familia del CISM.

Las delegaciones participantes fueron acogidas por las Fuerzas Armadas de la República de Uzbekistán, mientras que la competición tuvo lugar en el complejo deportivo «Ciudad Olímpica» de Taskent.

El profesionalismo y la hospitalidad de los anfitriones uzbekos quedaron patentes durante todo el evento, creando un ambiente en el que la competición deportiva de alto nivel se combinó con la amistad y el intercambio entre militares de diversos países y culturas.

El Secretario General del CISM, el Capitán de Navío Roberto Recchia, asistió al evento y transmitió los saludos del Presidente del CISM. Expresó el agradecimiento del organismo a Uzbekistán por su hospitalidad y excelente organización, subrayando que la incorporación del Kurash a la familia deportiva del CISM marcaba un nuevo e importante capítulo para el deporte militar.

Asimismo, el Secretario General del CISM destacó el estrecho vínculo entre los valores fundamentales del Kurash —respeto, disciplina, honor y juego limpio— y la misión del CISM de utilizar el deporte para fomentar la amistad, el entendimiento mutuo, la solidaridad y la paz entre las Fuerzas Armadas.

La ceremonia de inauguración reunió a destacadas personalidades políticas, militares y deportivas, entre ellas los ministros de Deporte de Uzbekistán e Irán, altos funcionarios militares y gubernamentales, representantes de la Asociación Internacional de Kurash y distinguidos atletas internacionales.

Durante el evento, el Secretario General del CISM, el Capitán de Navío Roberto Recchia, también mantuvo reuniones con los ministros de deportes de Uzbekistán e Irán. Estos encuentros brindaron la oportunidad de abordar una mayor cooperación entre el CISM y las instituciones deportivas nacionales, así como el desarrollo general del deporte militar y nacional, demostrando una vez más cómo el deporte puede servir de puente entre las fuerzas armadas, las instituciones y las naciones.

En el tatami, el país anfitrión ofreció una actuación sobresaliente: Uzbekistán se adjudicó las ocho medallas de oro en categoría masculina. Kamoliddin Bakhtiyorov inauguró el medallero dorado uzbeko en la categoría de -60 kg, superando al kazajo Sunggat Nurlatuly, mientras que Dilshod Baratov se hizo con el título en -66 kg por delante del iraní Amir Mohammad Talebi. Zamahshariy Bekmurodov se impuso en -73 kg, con el sirio Omar Al Shehada llevándose la plata, y Akxror Ziyodullaev ganó la categoría de -81 kg superando al kazajo Madi Amangeldi.

El dominio de Uzbekistán continuó en las categorías de mayor peso. Samandar Sadinov ganó el oro en -90 kg, Jaxongir Mamatrakhimov se alzó con el título en -100 kg, Muxammadkarim Khurramov venció en -120 kg y Bekmurod Oltiboev completó el pleno del país anfitrión con su victoria en la categoría de +120 kg.

A pesar del notable dominio de Uzbekistán en lo más alto del podio masculino, los resultados pusieron de relieve el carácter internacional y la calidad competitiva del torneo. Deportistas de Kazajistán, Irán, Turkmenistán, Siria, Tayikistán, Mongolia, Corea y Polonia también alcanzaron puestos de medalla en las distintas categorías masculinas.

La competición femenina arrojó un grupo de campeonas con una distribución internacional más variada. La uzbeka Sitora Elmurodova conquistó el título de -52 kg, mientras que su compatriota Hilola Ortikboyeva ganó el oro en -57 kg. En la categoría de -63 kg, la polaca Arleta Jagna Podolak se aseguró el oro por delante de la kazaja Bakyt Kussakbayeva, compartiendo el tercer puesto la uzbeka Sevinch Isokova y la iraní Zahra Jafarian.

Mukhlisa Turdieva, de Uzbekistán, ganó la competición de la categoría de -70 kg por delante de la polaca Karolina Katarzyna Miller, mientras que la iraní Maedeh Vafaei y la kazaja Korkem Orybek completaron el podio. La kazaja Tolkyn Tursynakynova se alzó con el título en la categoría de +70 kg superando a la uzbeka Mokhlaroyim Tukhtamisheva, y la iraní Zahra Bagheri obtuvo el bronce.

Así pues, las medallas de oro femeninas se repartieron entre Uzbekistán, Polonia y Kazajistán, lo que pone de manifiesto la dimensión internacional de esta competición inaugural.

El éxito del torneo fue posible gracias a la estrecha colaboración entre la Secretaría del CISM, las Fuerzas Armadas de Uzbekistán, la Asociación Internacional de Kurash (IKA) y las autoridades deportivas nacionales. La competición se desarrolló conforme a la normativa del CISM y a las reglas aplicables de la IKA, empleando un formato de eliminación directa individual tanto para hombres como para mujeres.

Esta colaboración sienta unas bases importantes para el desarrollo futuro del Kurash militar, creando nuevas oportunidades competitivas para los atletas militares y, al mismo tiempo, preservando y promoviendo el patrimonio cultural de esta disciplina tradicional.

Más allá de los resultados deportivos, uno de los aspectos más memorables del torneo fue la hospitalidad brindada por los anfitriones uzbekos. Las delegaciones participantes fueron recibidas no solo como competidores deportivos, sino como miembros de la comunidad internacional del deporte militar. Las actividades culturales y las oportunidades para conocer el rico patrimonio de Uzbekistán dotaron al evento de un ambiente singular y reforzaron los valores fundamentales del CISM.

Sobre el tatami, los atletas compitieron con determinación y ambición. Fuera de la competición, compartieron experiencias, culturas y amistades, demostrando una vez más el significado de la «Amistad a través del deporte».

En la ceremonia de clausura, el viceministro de Defensa de Uzbekistán expresó su satisfacción por el éxito en la organización del primer Desafío Mundial Militar de Kurash y elogió la disciplina, la determinación, el respeto mutuo y el espíritu deportivo demostrados por los atletas participantes. Destacó que los participantes debían marcharse de Uzbekistán no simplemente como competidores, sino como amigos y compañeros de armas, llevándose consigo recuerdos positivos del país y del evento.

El Secretario General del CISM, el Capitán de Navío Roberto Recchia, expresó asimismo su agradecimiento a Uzbekistán por su extraordinaria hospitalidad, organización y compromiso. Agradeció a los atletas, árbitros, oficiales, a la Asociación Internacional de Kurash, a la federación nacional, a los organizadores, a los voluntarios y a todos aquellos cuyos esfuerzos contribuyeron al éxito de esta histórica primera edición.

El 1.er Desafío Mundial Militar de Kurash del CISM ha sentado unas bases sólidas para el futuro. Demostró que el Kurash posee una poderosa tradición deportiva, una identidad cultural clara, un gran potencial técnico y valores plenamente compatibles con la filosofía del CISM.

Para Uzbekistán, el Desafío supuso una oportunidad para compartir un elemento importante de su patrimonio deportivo nacional con la familia del CISM. Para la Asociación Internacional de Kurash, representó un paso más en el desarrollo internacional de la disciplina. Para el CISM, abrió un nuevo capítulo deportivo basado en el respeto, la disciplina, el juego limpio, la solidaridad y la amistad.

Desde las tradiciones históricas de Asia Central hasta el escenario internacional del deporte militar, el Kurash ha debutado en el CISM. Taskent 2026 abrió un nuevo capítulo y sentó unas bases sólidas para el desarrollo futuro del Kurash militar en el seno del CISM.

Sobre todo, a través de cada competición, cada apretón de manos y cada amistad surgida durante el evento, se demostró una vez más el mensaje fundamental del CISM: la amistad a través del deporte.

Fuente: Departamento de Medios y Comunicación del CISM – Fotografías: Delegación uzbeka ante el CISM


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