EE.UU admite en República Dominicana un aumento en los procesamientos y condenas por trata de personas, pero advirtió que las investigaciones bajaron de 229 a 94

WASHINGTON (9 Octubre 2026).- La República Dominicana ascendió al Nivel 2 en el más reciente informe sobre trata de personas publicado por la Embajada de Estados Unidos en el país, tras registrar avances en el marco normativo, judicial y de protección a víctimas.

El cambio de categoría responde a la modificación de la Ley 137-03 sobre Tráfico Ilícito y Trata de Personas, que eliminó el requisito de demostrar fuerza, coacción o fraude en casos de menores de edad, alineando la legislación con los estándares internacionales en materia de explotación sexual.

En el plano institucional, el Estado aprobó y financió el Plan Nacional de Acción contra la Trata de Personas 2025-2028 y adoptó la Resolución N.º 13-2024 para la emisión de tarjetas de identificación a personas apátridas.

El Gobierno de Estados Unidos mantuvo a República Dominicana en el Nivel 2 de su Informe sobre Trata de Personas de 2026, al concluir que el país no cumple plenamente con los estándares mínimos para eliminar este delito, aunque reconoció que las autoridades dominicanas realizaron esfuerzos significativos y aumentaron algunas de sus acciones de procesamiento y protección de víctimas.

El Departamento de Estado señaló entre los principales avances la aprobación de legislación que aumentó las penas por trata de personas, la creación de una unidad especial de investigación, un incremento en los procesamientos judiciales y un mayor número de condenas. Sin embargo, identificó como una de las principales deficiencias la respuesta frente al trabajo forzoso, particularmente en sectores donde existen riesgos conocidos de explotación.

Según el informe, las autoridades dominicanas investigaron 94 casos de trata durante 2025, frente a 229 en 2024, una reducción de aproximadamente 59 %. De los casos investigados el pasado año, 85 correspondieron a explotación sexual, ocho a trabajo forzoso y uno a una modalidad no especificada.  

En contraste con la caída de las investigaciones, aumentaron los procesos y las condenas. El Gobierno reportó el procesamiento de 73 presuntos traficantes, frente a 50 durante 2024, mientras los tribunales condenaron a 30 personas, casi tres veces las 11 condenadas durante el año anterior. De las 30 condenas, 29 estuvieron vinculadas con trata sexual y solo una con trabajo forzoso.

El Departamento de Estado indicó que las autoridades siguieron concentrando sus esfuerzos principalmente en la trata sexual en áreas urbanas y que no realizaron esfuerzos significativos para investigar la trata laboral en zonas rurales.

Una sola víctima de trabajo forzoso

El contraste también aparece en la identificación de víctimas.

República Dominicana identificó 139 víctimas de trata en 2025, ligeramente por encima de las 136 registradas durante el año anterior. Sin embargo, 138 correspondieron a explotación sexual y apenas una a trabajo forzoso. En 2024 se habían identificado 13 víctimas de trabajo forzoso.

Entre las víctimas identificadas había 114 mujeres adultas, cinco niños y 19 niñas sometidos a explotación sexual, además de una mujer adulta víctima de trabajo forzoso. Treinta eran dominicanos explotados dentro del país, otro dominicano había sido explotado en Nigeria y 108 eran extranjeros, incluidos 106 colombianos, un haitiano y un ciudadano chino.

El informe destacó como avance que las 139 víctimas fueron remitidas a servicios gubernamentales o de organizaciones apoyadas por el Estado, frente a solo 37 durante 2024.

Washington advirtió, no obstante, que continúan existiendo “brechas significativas” para identificar a víctimas de trabajo forzoso y hombres víctimas de trata. También sostuvo que algunos servicios no estaban disponibles en áreas rurales o fronterizas y que el Gobierno no reportó disponer de servicios especializados para hombres víctimas.

Más penas y condena a un policía

El informe reconoce como uno de los principales avances la reforma realizada en julio de 2025 a la Ley 137-03.

La modificación aumentó las penas generales por trata de personas de entre 15 y 20 años de prisión a entre 20 y 25 años, mientras que para delitos que involucran a menores de edad o personas con discapacidad las penas aumentaron a entre 25 y 30 años.

La reforma también eliminó la prescripción de los delitos de trata e incorporó la figura de responsabilidad por omisión para funcionarios que tengan la obligación de impedir este tipo de delitos y no actúen.

Durante 2025, además, un agente de la Policía Nacional fue condenado a 20 años de prisión por trata sexual, mientras permanecía bajo investigación un número no especificado de funcionarios por posible complicidad en delitos relacionados con la trata.

El Gobierno destinó 39.4 millones de pesos dominicanos —unos $662,000— a la Procuraduría Especializada contra el Tráfico Ilícito de Migrantes y Trata de Personas y creó en enero de 2026 una unidad especial de investigación para aumentar la cantidad de fiscales e investigadores especializados.

Prevención disminuyó ligeramente

El Departamento de Estado concluyó, sin embargo, que los esfuerzos de prevención disminuyeron ligeramente durante el periodo evaluado.

República Dominicana continuó implementando su Plan Nacional de Acción 2025-2028 y destinó 432 millones de pesos dominicanos, unos $7.2 millones, a esa iniciativa.

Pero el informe sostuvo que los inspectores laborales no identificaban rutinariamente casos de trabajo forzoso ni los referían para investigaciones criminales. Washington también señaló que la falta de documentos de identidad entre algunos trabajadores de los sectores agrícola y de construcción dificulta su acceso al mercado formal y aumenta su vulnerabilidad a la explotación.

Estados Unidos también señaló que hubo poco avance en la expansión de un programa piloto destinado principalmente a trabajadores migrantes del sector azucarero. El programa contempla contratos laborales numerados, notificación a las autoridades migratorias, libertad de movimiento, salarios legales y acceso a beneficios sociales.

Niños, migrantes y explotación sexual

El perfil incluido en el informe señala que tanto dominicanos como extranjeros son víctimas de trata dentro de República Dominicana y que ciudadanos dominicanos también son explotados fuera del país.

Entre las poblaciones identificadas como especialmente vulnerables figuran niños sin hogar, menores haitianos, migrantes, personas de edad avanzada y personas con discapacidad.

El Departamento de Estado señala, además, que República Dominicana continúa siendo destino de personas que viajan desde el extranjero para cometer explotación sexual comercial de menores, principalmente procedentes de Norteamérica y Europa.

Según el documento, adolescentes son explotadas sexualmente en calles, parques y playas, mientras que las redes utilizan redes sociales, falsas ofertas de empleo y supuestas relaciones románticas para captar víctimas. También se han documentado casos de menores obligados a realizar trabajo doméstico, mendicidad, labores agrícolas, construcción, robos y transporte de drogas.

La evaluación identifica, además, riesgos de explotación laboral en sectores como azúcar, café, construcción y servicios.


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