Tres dominicanos acusados por viaje marítimo que dejó tres muertos cerca de isla de Mona cerca de Puerto Rico

SAN JUAN, República Dominicana (9 Octubre 2026).- Un gran jurado federal acusó a tres ciudadanos de República Dominicana por su presunta participación en una operación de tráfico ilícito de migrantes por vía marítima que terminó con el naufragio de una embarcación cerca de la isla de Mona y dejó tres personas muertas y otras 12 desaparecidas.

La acusación fue presentada el 7 de octubre en el Tribunal Federal para el Distrito de Puerto Rico por hechos ocurridos el pasado 28 de septiembre.

Las autoridades identificaron a los imputados como Máximo Alexander Castillo-Cabrera, Víctor Alfonso Montilla-Espíritu Santo y Danny De La Rosa-Mercedes.

La investigación está a cargo de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI, por sus siglas en inglés) en San Juan.

Según los documentos judiciales, Castillo-Cabrera y Montilla-Espíritu Santo presuntamente conspiraron entre sí y con otras personas para introducir ilegalmente a extranjeros en Estados Unidos con el propósito de obtener beneficios económicos.

Las autoridades alegan que ambos actuaron con conocimiento, o haciendo caso omiso de manera temeraria, de que las personas que intentaban transportar no contaban con autorización oficial para ingresar y residir en Estados Unidos.

De La Rosa-Mercedes, por su parte, enfrenta un cargo relacionado con actos de violencia a bordo de la embarcación.

Según la acusación, presuntamente agredió e intentó agredir con un machete a más de una persona mientras se encontraba en la embarcación. Las autoridades sostienen que esos actos pusieron en riesgo la navegación y provocaron una muerte.




Los tres imputados enfrentan además un cargo cada uno por entrada ilegal de un extranjero a Estados Unidos.

Durante la operación de búsqueda y rescate, las autoridades lograron rescatar a 49 ciudadanos extranjeros y recuperaron los cuerpos de tres hombres dominicanos. Otras 12 personas permanecen desaparecidas.

En los trabajos participaron la Guardia Costera de Estados Unidos, Operaciones Aéreas y Marítimas de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, unidades de las Fuerzas Unidas de Rápida Acción (FURA) de la Policía de Puerto Rico y un navegante particular que acudió en auxilio.

Fiscalía federal advierte sobre riesgos de estas travesías

"Los acusados intentaron introducir ilegalmente a 64 migrantes en Puerto Rico, lo que provocó la trágica muerte de tres personas, mientras otras 12 continúan desaparecidas. Este caso demuestra el grave peligro asociado con las operaciones de tráfico ilícito de migrantes", expresó Héctor Ramírez-Carbó, fiscal federal interino para el Distrito de Puerto Rico.

"Los traficantes de personas amenazan nuestra seguridad nacional y explotan a personas vulnerables para obtener ganancias, sin consideración alguna por su seguridad. La Fiscalía federal continuará trabajando con nuestros colaboradores federales, estatales y locales para llevar ante la justicia a quienes introducen ilegalmente a extranjeros y desmantelar sus organizaciones criminales", añadió.

 

Yariel Ramos, agente especial a cargo de HSI en San Juan, también hizo un llamado a evitar este tipo de travesías.

"Tres muertes son un precio demasiado alto por una travesía ilegal para ingresar a Estados Unidos", afirmó.

"No emprendan este viaje por mar. Estas operaciones de tráfico ilícito son peligrosas, imprudentes y explotadoras, y podrían convertirse en su último viaje a cualquier lugar. HSI y nuestros colaboradores encargados de hacer cumplir la ley continuarán identificando y responsabilizando a las personas que ponen vidas humanas en peligro para obtener ganancias", sostuvo.

Rescataron a 49 personas

El capitán Robert E. Stiles, subdirector del Sector San Juan de la Guardia Costera, destacó la coordinación entre las autoridades y la intervención de ciudadanos particulares durante la emergencia.

"Gracias al valiente esfuerzo de ciudadanos que acudieron en auxilio y a la respuesta rápida y coordinada entre la Guardia Costera de Estados Unidos, nuestros colaboradores federales y locales en Puerto Rico y la Armada y la Fuerza Aérea de República Dominicana, se rescataron del mar 49 vidas humanas después de un naufragio catastrófico", expresó.

"Sin embargo, la trágica recuperación de tres personas fallecidas y la situación de quienes todavía permanecen desaparecidos constituyen una sombría denuncia de la migración marítima ilegal. Este caso es un ejemplo de nuestro compromiso conjunto para interceptar estas travesías, desmantelar las redes criminales transnacionales que las organizan y llevar ante la justicia a los traficantes de personas responsables", agregó.

Josh Packer, agente especial a cargo del Servicio de Investigaciones de la Guardia Costera (CGIS), indicó que el caso es investigado en coordinación con HSI y otras agencias que integran el Grupo de Trabajo de Seguridad Nacional (HSTF) en San Juan.

"Esta acusación refleja la estrecha coordinación entre CGIS, HSI y nuestros colaboradores encargados de hacer cumplir la ley del HSTF en San Juan para exigir responsabilidades por la presunta conducta criminal detrás de esta devastadora tragedia", afirmó.

"Los traficantes de personas explotan a individuos vulnerables para obtener ganancias y ponen vidas en riesgo extremo en uno de los entornos marítimos más peligrosos de la región. Aprovechando el conocimiento operativo, la experiencia marítima y las capacidades investigativas particulares de la Guardia Costera, CGIS trabaja con sus colaboradores para convertir las respuestas operativas en acciones de responsabilidad penal, procesamiento judicial y disuasión", explicó.

Por su parte, Christopher Hunter, director de la División Aérea y Marítima del Caribe, sostuvo que estas operaciones exponen a los migrantes a condiciones peligrosas.

"Los traficantes de personas que obtienen ganancias colocando a personas a bordo de embarcaciones peligrosamente sobrecargadas y que no están en condiciones de navegar demuestran un desprecio temerario por la vida humana", indicó.

"Las Operaciones Aéreas y Marítimas de CBP mantienen su compromiso de trabajar junto a nuestros colaboradores federales, estatales y locales para responder a emergencias marítimas, proteger vidas en el mar e interrumpir las redes criminales que explotan a personas vulnerables mediante estas peligrosas travesías", agregó.

Podrían enfrentar cadena perpetua o pena de muerte

De resultar convictos, las posibles penas dependerán de los delitos por los que cada acusado sea declarado culpable.

El cargo de conspiración para introducir ilegalmente a extranjeros con fines de lucro conlleva una pena mínima obligatoria de tres años y una máxima de 10 años de prisión.

El delito de introducción ilegal de determinados extranjeros con resultado de muerte puede conllevar hasta cadena perpetua o pena de muerte. La misma pena máxima aplica al cargo de violencia contra la navegación marítima con resultado de muerte.

Mientras, el cargo por entrada ilegal de extranjeros puede conllevar hasta seis meses de prisión por cada violación.

Cualquier sentencia sería determinada por un juez federal luego de considerar las Guías Federales de Sentencias y otros factores establecidos por ley.

El fiscal federal auxiliar Steven Liong Rodríguez está a cargo del procesamiento del caso.

Investigación continúa

La investigación permanece en curso como parte de la iniciativa del Grupo de Trabajo de Seguridad Nacional.

El HSTF reúne agencias federales, estatales y locales para investigar y procesar delitos vinculados a organizaciones criminales transnacionales, tráfico ilícito de migrantes y trata de personas, entre otros.

Entre las agencias federales que integran el grupo en San Juan se encuentran el FBI, HSI, CBP, el Servicio de Alguaciles Federales, la DEA, ATF, el IRS, la Guardia Costera, el Servicio de Inspección Postal, el Departamento de Estado, el Servicio Secreto, TSA y la FAA.

También participan el Negociado de la Policía de Puerto Rico, varias policías municipales, la Guardia Nacional, el Departamento de Corrección y Rehabilitación, el Departamento de Hacienda, la Autoridad de los Puertos y la Policía de las Islas Vírgenes.

Una acusación formal constituye únicamente una alegación. Los imputados se presumen inocentes hasta que se demuestre su culpabilidad más allá de duda razonable ante un tribunal.

 

 

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