BRUSELAS.- Los ministros de la eurozona mantendrán esta tarde una reunión telefónica a las 16.00 horas y tratarán la situación de España tras conocer el informe del Fondo Monetario Internacional (FMI), que está madrugada ha publicado su informe en el que calcula que la banca española necesitará entre 37.000 y 80.000 millones de euros.
Hoy sólo se aprobará el rescate a España si el Gobierno hace una petición formal, pero sí que se debatirán los mecanismos para articular la ayuda a España. Es un requisito imprescindible porque la eurozona no puede decretar el rescate a un país si antes este no lo ha decidido. El propio Luis de Guindos participará en la conferencia telefónica y podría ser en ese momento cuando reconozca que el Gobierno necesita la ayuda de sus socios, aunque tal vez no concrete la cifra definitiva a la espera de conocer el resultado de los dos evaluadores independientes, que deberán complementar el informe del FMI.
El Ejecutivo de Mariano Rajoy está estudiando el dossier y todavía no ha tomado una decisión. El Gobierno esperará a conocer esta tarde la opinión de los socios de la zona euro antes de tomar ninguna decisión sobre su recapitalización.
La decisión de conceder o no la ayuda corresponde al Eurogrupo y debe basarse en una recomendación del Consejo de Directores de la Facilidad Europea de Estabilidad Financiera (FEEF), que está presidido por el alemán Klaus Regling.
En la reunión de hoy, si finalmente España reclama la asistencia, también se podría hacer un llamamiento al FMI para que contribuya en el programa de rescate, como ha hecho en casos anteriores, a pesar de que el Fondo no es muy partidario de prestar dinero a un Gobierno para el objetivo único de recapitalizar a entidades financieras.
Probablemente las condiciones del rescate no se conozcan hoy al detalle. Éstas tienen que quedar plasmadas en un documento -el Memorándum de Entendimiento- preparado por la Comisión Europea en colaboración con el Banco Central Europeo (BCE) y, en este caso, al tratarse de un programa específico para la banca, con el apoyo del supervisor financiero europeo.
La entrega del dinero -en uno o varios tramos- debe ser decidida por el Consejo de Directores del FEEF en función del grado de cumplimiento de las condiciones impuestas a España.
División sobre las condiciones
¿Cuáles serán esas condiciones? El periódico alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung critica hoy a España por ser "orgullosa" y califica de "vergonzoso" que el Gobierno reclame unas condiciones más suaves que Irlanda cuando, argumenta, el origen del problema es el mismo. "Los españoles quieren pagar los costos de su especulación con la aportación colectiva de los demás", dice el texto.
Pero el diario alemán se equivoca al comparar el rescate a Irlanda con el de España. En el primer caso, la ayuda fue al Gobierno irlandés porque no era capaz de acceder al mercado a financiar sus deudas soberanas. Esto se debió a que el Estado tuvo que rescatar a los bancos con dinero público y llegó a disparar el déficit por encima del 30%.
Precisamente España pretende evitar esta situación pidiendo la ayuda a la eurozona y, de momento, el Tesoro Público español es completamente autónomo y capaz para emitir deuda, como se ha demostrado este año. Además, recuerda José Carlos Díez, de Intermoney, el Tesoro tiene un remanente de liquidez que de momento le da un colchón de tranquilidad.
Así que el Gobierno tiene el derecho de pedir unas condiciones más suaves y también unos estatutos legales adonde agarrarse. El Tratado que regula el FEEF especifica que en un programa de asistencia para la banca "las condiciones impuestas no tienen que ser necesariamente de carácter macroeconómico". El Ejecutivo ha puesto en marcha reformas y mantiene su firme compromiso de reducir el déficit conforme a los objetivos previstos.
Así se lo reconocen la Comisión Europea y el Eurogrupo y éste debería ser un argumento para evitar someterse a un profundo ajuste macroeconómico, como han tenido que hacer Grecia, Irlanda y Portugal.
Flexibilidad
Por si esto no fuera suficiente, España puede añadir al pliego de argumentos las declaraciones que hizo ayer el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, que advirtió de que en la situación en la que está el país -será el único de la UE cuya economía caiga este año y el siguiente- "no se puede recortar y recortar mientras sigue creciendo el paro". Obama ha destacado que "España e Italia están embarcados en unas reformas inteligentes y es necesario algo de flexibilidad para que estas medidas echen raíces".
Contra estas condiciones más laxas, vinculadas únicamente al sector financiero, se oponen Holanda y Finlandia, principalmente. Dos representantes del núcleo duro del euro que van a exigir ajustes en todas las áreas de la economía española. De los grandes países, Italia y Francia estarán dispuestos a conceder un 'préstamo blando' y Alemania ha dado en los últimos días muestras de estar dispuesta a ir en esta misma dirección.
Por JAVIER G. GALLEGO/El Mundo


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