WASHINGTON.- El Programa Conjunto de las Naciones Unidas para el VIH/SIDA (ONUSIDA) ha informado que 34,2 millones de personas en el mundo vivían con el VIH en 2011, mientras que una disminución de la tasa de nuevas infecciones ha reducido la propagación de la enfermedad.
ONUSIDA publicó el 18 de julio sus últimos hallazgos sobre el alcance y la dimensión de la epidemia, pocos días antes de la reunión internacional más grande sobre la enfermedad que tendrá lugar en Washington. La XIX Conferencia Internacional sobre el SIDA está programada para realizarse del 22 al 27 de julio, con una concurrencia de 25.000 personas que trabajan o viven con la enfermedad, en representación de casi todos los países del mundo.
ONUSIDA informa por primera vez que el monto total de las inversiones nacionales para el VIH/SIDA supera la financiación que los donantes internacionales han proporcionado para ayudar a los países más afectados. Según indica el informe Juntos acabaremos con el SIDA, 81 países aumentaron en más del 50 por ciento sus inversiones nacionales para el VIH/SIDA en el período de cinco años que terminó en 2011.
El director ejecutivo de ONUSIDA, Michel Sidibé, dijo que uno de los hallazgos marca el comienzo de una nueva era en el tratamiento y la prevención de la enfermedad. “Nos encontramos en una era de solidaridad mundial y responsabilidad mutua”, dijo, al presentar los resultados del informe en una sesión de prensa en la sede de ONUSIDA en Ginebra.
Una tendencia positiva hallada en 2010 continuó hasta el año 2011, en la que 56 países alcanzaron tasas estables o decrecientes de nuevas infecciones por VIH. El informe indica que, en los últimos 10 años, las nuevas infecciones han disminuido en casi un 20 por ciento, con 100.000 infecciones menos en 2011 que en 2010.
“Me siento tan optimista como lo he estado en 30 años”, dijo el coordinador mundial de Estados Unidos para el SIDA, Eric Goosby, quien ha venido trabajando con casos de VIH desde que se detectó el virus por primera vez entre hombres homosexuales en San Francisco. Goosby, quien ha ayudado a poner en marcha los planes nacionales de expansión de tratamiento de VIH/SIDA en Sudáfrica, Ruanda, China y Ucrania, también participó en la sesión de prensa en Ginebra.
El aumento registrado en el acceso al tratamiento antirretroviral para las personas que padecen VIH/SIDA ha sido un factor clave en la disminución de nuevas infecciones. Los investigadores han descubierto que el tratamiento con fármacos contiene la virulencia del virus en la sangre y, al mismo tiempo, reduce la capacidad del paciente para infectar a otras personas durante el contacto íntimo.
Goosby supervisa el Plan de Emergencia del Presidente para el Alivio del SIDA (PEPFAR), que ha sido un mecanismo clave del gobierno de Estados Unidos para proporcionar tratamiento antirretroviral a cada vez más personas desde su establecimiento en 2004. Sólo en 2011, más de 3,9 millones de hombres, mujeres y niños recibieron tratamiento con la ayuda de Estados Unidos, casi la mitad de todos los que reciben tratamiento en el mundo.
Goosby dijo que el éxito del programa a la hora de trabajar con los gobiernos anfitriones para llegar a las poblaciones en situación de riesgo y proporcionarles tratamiento ha sido un factor decisivo para disminuir la propagación de la epidemia.
“Eso también nos ha impulsado a centrarnos en las intervenciones de alto impacto en lo que respecta a la prevención como la circuncisión masculina”, dijo Goosby, que mencionó también otros esfuerzos dirigidos a prevenir la transmisión del virus de las madres embarazadas a los recién nacidos.
Desde el año 2004, Estados Unidos ha destinado unos 45.700 millones de dólares al programa PEPFAR, que ayuda a los países que más sufren por el VIH/SIDA, muchos de ellos en el África subsahariana. La administración del ex presidente George W. Bush propuso inicialmente un programa de cinco años por un valor de 15.000 millones de dólares. Con el firme apoyo del Congreso, la administración Obama ha sostenido y aumentado ese nivel de financiación.
La terrible carga del VIH/SIDA la sufren no sólo quienes están infectados, sino también sus familias, hijos y comunidades. Los jóvenes adultos son los que se infectan más frecuentemente, y su enfermedad agota su capacidad.
PEPFAR, en colaboración con los gobiernos de más de 80 países, ha brindado atención y apoyo a 13 millones de personas afectadas por el SIDA. Estos son los hijos y familias de las personas infectadas por el VIH quienes, con frecuencia, son adultos jóvenes que están tan enfermos que pierden su capacidad de mantenerse a sí mismos y a sus familias y de contribuir a sus comunidades. En 2011, PEPFAR apoyó a más de 4 millones de huérfanos y niños vulnerables.
Según ONUSIDA, la financiación recibida de Estados Unidos para la ayuda internacional al VIH/SIDA en el año 2012 ha sido de más de 6.600 millones de dólares, aproximadamente el 48 por ciento de toda la ayuda internacional para la enfermedad.
Sidibé y Goosby también felicitaron a los países de la Unión Africana , que presentaron su “Hoja de ruta para la responsabilidad compartida y la solidaridad mundial para el SIDA, la tuberculosis y la malaria en África”. En una cumbre realizada en Addis Abeba (Etiopía) el 17 de julio, los líderes de la Unión Africana aprobaron el plan como un importante paso hacia adelante en la respuesta de la región a estas enfermedades.


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