Voeckler gana otra etapa y lleva 4 en el Tour de Francia

PARIS.- Su forma de pedalear es, sin duda, curiosa. El francés Thomas Voeckler aguanta el desarrollo se empine lo que se empine la carretera, no se sienta en la bicicleta, la mueve y la mueve. Baila. Y gesticula. Mucho. No para. Caras y más caras. Ama la cámara y ésta le ama porque es galo, el líder del equipo puntero del ciclismo local, Europcar, seguramente lo mejor que le ha pasado a L’Equipe en la última década. Ganó una etapa en 2009 y 2010 y el año pasado volvió a ser líder de la ronda gala.

En esta edición ya es líder de la montaña y lleva dos etapas . ¡Y qué etapas! Venció en la décima, antes de los Alpes, por delante de Luis León Sánchez y ganó en la decimosexta, la jornada reina de los Pirineos, el Aubisque, el Tourmalet, el Aspen y el Peyresourde tras ni más ni menos, 187 kilómetros de escapada. En una gran plaza, Bagnères-de-Luchon, donde ya ganó en 2010, dándose un baño de multitudes, gozando, disfrutando más de un kilómetro de un paseo triunfal.

Arrancó el galo junto a otros 37 corredores en el primer puerto del día. Había, como en otras jornadas este Tour, sobre todo, veteranos como Vinokourov, Voigt, Hincapie, Casar, Fédrigo o Sorensen. En el Tourmalet, no podía ser en otro lugar, los soltó a todos. Con un demarraje tremendo, tan sólo le pudo seguir su compatriota Brice Feillu que le sirvió para dar relevos en el Aspin. Detrás, combativos varios de esos expertos y, a la vez, el joven del Euskaltel Gorka Izaguirre que peleó sobremanera y acabó tercero.

En la cima del Peyresourde, cuarto coloso pirenaico, dejó a atrás a Feillu y, como siempre, gracioso, cómico, realizó un descenso curioso a la par que efectivo. Gran victoria. Él, prácticamente sólo, él, puso el espectáculo. El pelotón pasó todas esas cimas sin pena ni gloria, sin una noticia que dar, un titular que echarse a la boca y sólo en la última cota, ya muy cerca de meta, arrancó Vincenzo Nibali.

Fue valiente, destacable, pero todas sus aspiraciones, pequeñas ya de inicio, quedaron en nada por culpa de Chris Froome que a ritmo, sin ni siquiera levantarse del sillín, lo cazó con Bradley Wiggins a rueda. Lo volvió a probar en un par de ocasiones el italiano pero sus esfuerzos se dirigieron más a asegurar el podio con un Cadel Evans hundido que a opositar a campeón del Tour de Francia 2012. Evans entró a un mundo e incluso perdió varios puestos. Buena noticia para Haimar Zubeldia que ya es quinto.



Fuente: EL MUNDO

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