NUEVA YORK._ El reverendo Rubén Díaz (padre), senador estatal y presidente de la Organización de Ministros Cristianos de Nueva York que agrupa más de 300 sectas, rompió el silencio y salió en defensa de su hija, la sargento del Departamento de Policía (NYPD), Damaris Díaz acusada por los fiscales de tres cargos por conducta criminal y violencia doméstica durante un mal entendido con su novio, también oficial de la uniformada.
Díaz, quien se recupera de un reciente trasplante de rodillas, dijo que su hija quien es instructora en la academia del NYPD, tiene un récord intachable de 19 años como miembro de la institución policial, fue arrestada y acusada por rayar con unas llaves una de las puertas del carro de su novio que es un Honda Accord del 2005.
“El daño no sobrepasa de 200 a 300 dólares y aunque estoy de acuerdo con que se debe poner un ejemplo, castigando a un o a una agente del orden público que protagonice un incidente tan lamentable y vergonzoso y que se debe enviar el mensaje de que esa clase de conducta no debe ser asumida por un oficial de policía ni ninguna otra persona, no significa que porque sea la hija del senador Rubén Díaz, todas las fuerzas del poder tengan que unirse para ensañarse contra mi hija, la sargento Damaris Díaz y hacer con ella lo que no han hecho con otros”, sostiene el predicador y legislador, cuyo liderazgo tiene base en El Bronx.
Díaz expresó que está consciente de que es una figura controversial que mantiene firmes sus principios y combate contra la legalización de la unión homosexual y lésbica y el aborto.
Recordó que también es un crítico sistemático del alcalde y el gobernador.
“Mi hija fue arrestada y por orden de autoridades superiores, esposada y detenida en una celda del precinto durante 24 horas, transportándola en el coche para prisioneros hasta Central Booking (Registro Central de Prisioneros), donde por varias horas la mantuvieron detenida”, relató el reconocido reverendo.
“El muy responsable señor fiscal de El Bronx, Robert Johnson, que es mi amigo personal, decide que a Damaris Díaz había que darle con todas las fuerzas de la ley y le puso cargos de categoría felony (criminal), que son con los que se acusan a los que asesinan, roban y a otros delincuentes peligrosos”, añade.
Reclamó que pudieron haberla acusado de un cargo menor y una cita para que compareciera ante el juez, “pero no, a la hija del senador Rubén Díaz había que tratarla con todo el peso de la ley”.
El reverendo expresó que como si eso fuera poco, el Comisionado de la Policía , Raymond Kelly decidió suspenderla de servicio como policía sin disfrute de sueldo.
“Ese castigo no se lo dio a los cuatro policías que acribillaron con 42 balazos al joven africano Amadou Diallo ni a policías que han cometido muchos hechos peores que rayar la puerta del carro de un novio”, expuso Díaz.
La sargento es también la hermana del presidente del condado de El Bronx Rubén Díaz Junior y esa es otra de las razones por las que se unieron las autoridades para enviarle el mensaje al mundo de que ellos son “íntegros”, “delicados”, “honestos” y “serios”, por lo que decidieron darle un trato muy diferente a su hija que el que han dado a policías criminales y abusadores que a diario andan campeando y deambulando por las calles de Nueva York.
Por MIGUEL CRUZ TEJADA


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