La crisis europea no golpeó fuerte a América Latina. Y desde el punto de vista del crédito, desde 2007 hasta hoy fueron buenos años para la región. “La resistencia al choque ha sido muy importante para explicar el nuevo perfil creditico de la región”, aseguró Mauro Leos, director de Riesgo Soberano de Moody`s en América Latina.
¿Y cuál es ese nuevo perfil? “Si antes había una crisis de afuera, de Asia, África o Rusia, las calificaciones latinas siempre bajaban. Ahora pasó algo diferente: vino el choque de Europa y durante ese proceso, las calificaciones han estado subiendo”, agregó el economista mexicano, en el marco de la 9º Conferencia Anual de Moody`s en Buenos Aires. Y destacó: “No pensamos que futuros eventos europeos nos lleven a bajar las calificaciones”.
Dentro del universo de calificaciones soberanas entre la Aaa y la C que coloca la agencia de riesgo, en general, las de América Latina se encuentran entre Baa y B. En estos últimos cinco años, seis países –Brasil, Perú, Colombia, Uruguay, Costa Rica y Panamá- alcanzaron el grado de inversión. Bolivia y Paraguay también subieron escalones, aunque sin alcanzar el investment grade, mientras que México no se movió y Argentina y Venezuela bajaron, a contramano de la región.
En diálogo con Infobae América, Leos pintó el panorama crediticio de la región y destacó la importancia de instituciones fuertes, ante todo en países que dependen de los commodites. Además, adelantó: “Mirando hacia adelante, da la impresión de que las calificaciones están llegando a su tope para la región”.
-¿Qué factores explican el alza crediticia general en la región?
Hay cuatro factores: la fortaleza económica, la institucional, la financiera del Gobierno y la resistencia a los choques. La primera ha contribuido a la mejora de las calificaciones, porque las economías latinoamericanas crecieron por arriba de la tendencia. Las finanzas públicas también se han fortalecido, porque hay mayor crecimiento y se traduce en mayores ingresos públicos. En algunos casos hay vínculos entre commodities e ingresos públicos, como en países petroleros. Ése es el boom. Pero lo que más resalta es la resistencia a los choques.
-¿De dónde proviene esa resistencia a los choques?
La región ha desarrollado buffers o colchones. Uno de ellos son las reservas internacionales. A su vez, aumentaron los ahorros fiscales del Gobierno. Chile es un caso extremo, pues llegó a tener más de 20% del PIB en ahorro, pero Perú tuvo entre 7 y 8 por ciento. Por último, los bancos no son un problema en la región. Y el otro punto es fortaleza institucional. La continuidad en las políticas económicas es un punto muy importante. Un ejemplo es Lula. Había inquietudes antes de que asumiera, pero luego desaparecieron. El caso más reciente es Perú: nos preguntábamos qué sucedería con un candidato antisistémico. (Ollanta) Humala llegó y no ha cambiado mucho, sólo hay un mayor contenido social de las políticas.
-Desde 2007, Moody`s mantiene la nota de México en Baa1. ¿Por qué se da este escenario?
Lo que le sigue a México es la categoría A, que es un grado de inversión robusto y consolidado. Allí se ubican países de Europa del Este, como República Checa, Polonia y Eslovaquia, que tienen niveles de ingreso más elevados, que en términos sociales los indicadores son mejores, con buen manejo de las finanzas públicos, entonces, las preguntas que uno se hace al mover un país hacia la A son de otro tipo. Otra de las cosas que afectó a México fue la crisis de EEUU. A nivel global, fue una de las economías que más se contrajo en 2009, en más de 6 puntos del PIB.
-¿Considera que debe demostrar un mayor crecimiento económico?
Yo siempre argumentaba dos cosas de México: no crece mucho y no hace reformas. Curiosamente, mi visión ha ido girando desde 2009. La forma correcta de ver el 2009 es que tuviste una economía a la que aplicaste un shock tremendo, una de las tres recesiones más grandes en los últimos 50 años,y el Gobierno tuvo la capacidad de mantener las finanzas públicas ordenadas. Un elemento positivo del perfil mexicano es que no hay booms. En la Argentina hubo un boom en 2010, la economía creció casi al 8 por ciento. En Brasil también hubo un boom de crecimiento. Y otro de los aspectos positivos es que no tiene commodites, porque pueden ser una bendición o una maldición.
-¿Cuándo resultan una “maldición” los commodities?
En los países con instituciones débiles, por lo general, son una maldición, porque te llega todo ese dinero, no lo manejas bien y terminas con más problemas que antes. Y cuando te viene el choque, te quedas bailando.
-¿Cuáles son los países de la región con una institucionalidad débil?
De acuerdo con nuestros rangos, las calificaciones de fortaleza institucional son relativamente bajas en el caso de Venezuela, Ecuador, Bolivia y la Argentina. En las demás, los niveles son medianos y altos. Chile y Uruguay tienen una alta institucionalidad.
-¿La “maldición” de los commodities se da sólo por su factor cíclico?
El ciclo es una realidad de la que no puedes escapar. Hay que reconocer que lo que se dio en la región hubiera sido difícil en la ausencia del ciclo de commodities. Es una realidad, y ahí estamos hablando de Sudamérica. El problema del ciclo es que es muy difícil atinarle cuándo y cuánto van a subir o bajar (los precios). Lo único seguro es que eventualmente va a haber una corrección. Mientras mejor preparado estés para enfrentar esa corrección con políticas económicas y mecanismos preventivos de ahorro, hay una mayor posibilidad de que mantengas el rumbo.
-¿Qué valoración realiza de la nota de Argentina? Hace poco se le agregó una perspectiva negativa a la B 3.
En años pasados, hubo un período en el que los países crecieron a tasas elevadas. La gran pregunta es si eso era algo temporal. En el caso de Argentina, hay un ajuste severo este año. Lo que sigue de aquí adelante son dudas, que también existen en la mayor parte de los países. Aquí se ve complicado por problemas de información, saber en realidad lo que está pasando y en ocasiones uno tiene que estar adivinando cuál es la situación de la economía. Este año ha sido una probadita de un escenario con condiciones menos favorables.
-Los últimos años se posicionó a Perú como “la estrella de América Latina en términos de inversión. ¿Moody`s confirma esta tendencia?
Lo que empezó a definir el perfil del país fueron las dos administraciones consecutivas de Fujimori. Él quiso postularse una tercera vez y no pudo, hubo una revuelta, pero eso no afectó de forma significativa el desempeño económico. Con ligeras variantes, después de Fujimori hubo continuidad en la política económica. Alan García había sido un mal presidente antes y llegó con un esquema nuevo de continuidad. Humala era “el coco”, al que todos teníamos miedo, llegó y mostró continuidad. Se ve que hay un compromiso de mantener cierto marco político.
-¿Cuál es el reto de Perú hacia el futuro?
El tema de inclusión social. Los niveles de ingreso siguen siendo relativamente bajos, hay desigualdades regionales a pesar de que ha reportado las tasas de crecimiento más elevadas de la región, pues ha crecido alrededor del 6% a lo largo de la década. Es un país que ha demostrado continuidad y las políticas son predecibles, y hay una alta credibilidad, que es lo que buscan los inversionistas.

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