No crea usted que todo lo puede y que si el “YO” se
lo propone (es decir, “si quiere”) evitará casi todas las enfermedades
prevenibles. Lamentablemente no funciona la biología de este modo.
En el mejor de los casos, usted podrá evitar un
tercio de los cánceres conocidos cambiando hábitos y portándose RE bien, claro
que no es poco.
El resto de los tumores malignos que hoy conocemos
tienen causas vinculadas con la genética del tumor, con su herencia personal y
con otras variables no bien comprendidas aún.
De todas maneras y volviendo a lo que usted puede
hacer, sepa que cada elección hacia lo saludable aleja la posibilidad de
padecer cáncer, por ejemplo:
1) DEJAR DE FUMAR: Doctor, ¿siempre la misma
historia? Cierto, siempre la misma historia, pero es que ustedes, señora/señor,
¡siguen fumando!
En nuestro
país mueren 40 mil personas por año debido al hábito del tabaco por cáncer de
pulmón y otros vinculados con el mismo y cerca de otros mil por ser fumadores
pasivos. Es decir, vivir con alguien que fuma o frecuentar lugares donde hay
mucha gente que fuma y salir con la ropa impregnada con olor a tabaco o el pelo
con el mismo desagradable olor, un par de veces por semana.
2) NO AUMENTE DE PESO, ya se lo dije y usted no hace
caso. En Argentina la obesidad ya es un problema de salud pública relevante.
La obesidad
es la culpable del 14% de las muertes por cáncer, y del 3% de nuevos casos de
tumores cada año. En noviembre del año 2007 el American Institute for Cancer
Research, publicó un trabajo hecho por expertos acerca de los cánceres
relacionados con el exceso de peso, con valor estadístico, es decir,
relevantemente relacionados, y ellos fueron: de esófago, páncreas ( de los más
complicados y con menos chances de tratamiento), vesícula, mama, útero y
riñones.
3) ¡MUEVA LOS PIES! Si los mueve 30 minutos por día,
no tendrá una tabla de lavar en los abdominales casi seguro, pero disminuirá
(cortará) en un 30 a 50% la posibilidad de sufrir los cánceres más comunes.
No importa el
tipo de ejercicio, en qué momento del día lo practica o dónde lo hace, lo
importante es que lo haga, SÓLO HÁGALO.
Hacer
regularmente ejercicio, perder peso y comer frutas y verduras, es el
equivalente a dejar de fumar, en cuanto a la prevención del cáncer.
4) ¡A COMER! Mucho tomate, sandía y melón,
disminuyen la posibilidad de cáncer de próstata (mucho sexo también). Mucha
comida que provenga de plantas y granos enteros no almidonosas (arroz), hasta
llenar un tercio de su plato. El otro tercio, carnes magras, especialmente
pescados. El último tercio de su plato, productos de la leche y derivados
magros, claro.
5) TOMAR ALGO MENOS, POR FAVOR. El alcohol es un
arma de doble filo, un poco es muy bueno -especialmente el vino- para su
corazón y arterias, y mucho es muy malo porque puede disparar un cáncer. En
particular de boca, garganta, esófago, hígado, páncreas y otros. Una copa por
día para las mujeres y dos para los hombres es el límite. ¡Usted sabrá!
6) SACÚDASE EL ESTRÉS DE ENCIMA. Nadie sabe muy bien
si el estrés es un disparador de cáncer o no, pero lo que sí sabemos muy bien
es que estar estresado implica: comer más, tomar más, caminar menos, fumar,
entre otras conductas de riesgo conocido. Por ende, a través de… aumenta el
riesgo.
7) HÁGASE CHEQUEOS PERIÓDICOS. En verdad los
controles médicos periódicos no evitan la aparición del cáncer por sí mismos,
lo que sí logran es la detección precoz (mamografías, PSA, para cáncer de
próstata, etc.) y la posible curación definitiva, o eventualmente poner de
manifiesto lesiones precancerosas (pólipos de intestino en una
videocolonoscopía) y tratarlas. Pero en verdad cuando llegamos a esto el
“genio” canceroso está dando vueltas por nuestro cuerpo. Desde ya que hay que
hacer controles de este tipo periódicamente, de acuerdo con las indicaciones de
su médico, pero no crea que evitará tener cáncer con estas medidas.
8) DESCUBRA SUS RAÍCES. En la próxima reunión
familiar, o vía computadora, como le quede más cómodo, trate de reconstruir su
historia familiar de enfermedades. ¡Qué divertido, Doc! Sé que no lo es, pero
para los médicos es indispensable saber qué pasó con sus ancestros y sus
enfermedades. ¡No discuta!
9) ¿HAY PASTILLA PARA PREVENIR? No, no la hay. En
este caso, la cultura de la pastilla no funcionó. Es probable que en el futuro
se pueda demostrar que bajas dosis de aspirina por día podrían evitar un
cáncer. Hoy no lo sabemos. Lo siento.
Por PABLO ZIN
El autor fue ministro de Salud de Argentina


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