WASHINGTON.- Según un nuevo informe, entre 2000 y
2011 la incidencia del sarampión se redujo en un 65 por ciento en todo el
mundo. El número estimado de muertes como consecuencia de esta enfermedad
también se redujo en un 71 por ciento, de 542.000 a 158.000.
La campaña mundial patrocinada por los Centros de
Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), la Organización
Mundial de la Salud (OMS) y otros ha logrado este progreso. Sin embargo, el
informe publicado el 18 de enero revela también una tendencia opuesta a corto
plazo, a saber: los casos de sarampión aumentaron en 2011 con respecto al año
anterior y se produjeron importantes brotes tanto en países desarrollados como
en aquellos en vías de desarrollo.
“Las investigaciones de campo sobre los recientes
brotes de sarampión concluyeron que la mayoría de los casos se encontraban
entre personas no vacunadas”, de acuerdo con una conclusión en el informe de
CDC, “lo que sugiere que la principal causa subyacente eran las brechas
persistentes en la cobertura de inmunizaciones, a pesar del incremento general
de la vacunación contra el sarampión”.
La vacuna contra el sarampión se introdujo por
primera vez a principios de la década de 1960. A ella se le atribuye la
drástica disminución de la enfermedad en las décadas posteriores. La enfermedad
se ha vuelto tan rara en los países desarrollados que se han desvanecidos los
recuerdos sobre su gravedad, dicen los analistas, y una nueva generación de
padres no reconoce la importancia de la vacuna.
El sarampión, que mayormente afecta a los niños, es
una enfermedad viral altamente contagiosa que no tiene tratamiento específico.
Si bien la mayoría de las personas afectadas se recupera en pocas semanas, las
personas malnutridas o inmunodeprimidas pueden desarrollar complicaciones
graves, como por ejemplo encefalitis, ceguera o neumonía.
La Organización Mundial de la Salud recomienda que a
los niños pequeños se les administre dos dosis de la vacuna para prevenir el
brote de la epidemia. De acuerdo con el informe, con el apoyo de la Iniciativa
de lucha contra el sarampión y la rubéola, con la participación de los CDC, la
OMS, UNICEF, la Fundación de las Naciones Unidas y la Cruz Roja de Estados
Unidos, el número de países que administra de manera habitual la vacuna de
doble dosis contra el sarampión se ha incrementado de 97 en 2000, a 141 en
2011.
Estas tendencias positivas en la prevención del
sarampión se han logrado con la estrategia de doble dosis de vacunación y lo
que los epidemiólogos denominan “actividades de inmunización complementarias”
en regiones en las que se puede lograr una sola ronda de dosis de vacunación en
la atención de rutina. Los programas complementarios administraron vacunas a
225 millones de niños en el 2011 y a más de 1.000 millones de jóvenes durante
el periodo total que abarca la encuesta.
La investigación encontró que el número de casos de
sarampión anuales disminuyó en casi 500.000, una caída de 58 por ciento en el
periodo de la encuesta. La incidencia de casos en las poblaciones disminuyó de
146 a 52 casos en poblaciones de 1 millón de personas por año, una disminución
del 65 por ciento. Estas disminuciones, tanto en el total de casos como en la
incidencia en la población, se produjeron en todas las regiones geográficas.
La disminución anual de los casos de sarampión
continuó de forma constante desde el inicio de la encuesta hasta 2008, cuando
la tendencia se revirtió, y se produjo un incremento de casos en varias
regiones. “Para reanudar la actividad dirigida a eliminar los focos regionales
de sarampión, se exhorta a los gobiernos nacionales y a los asociados que
garanticen que estos esfuerzos se consideren con alta prioridad y que cuenten
con los recursos adecuados para lograr los objetivos”, dice el informe.

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