Hamadi Jebali anunció que dejará el cargo después de
un fallido esfuerzo por formar un gobierno tecnócrata con la misión de sacar al
país de la crisis política.
El primer ministro tunecino, Hamadi Jebali, anunció
su renuncia este martes. Se prevé que su salida del cargo profundice más la
inestabilidad política del país, lo que el mismo martes causó que firmas
calificadoras internacionales redujeran la nota de crédito del gobierno.
Los tunecinos derrocaron al régimen dictatorial en
enero de 2011, lo que dio paso a las revoluciones de la llamada Primavera
Árabe. Ennahda, un partido islamista moderado, ganó las elecciones que
siguieron en el país de 10 millones de habitantes y desde entonces ha
enfrentado dificultades para gobernar en una coalición junto con dos partidos
seculares.
Después de que el asesinato de un político de
izquierda el 6 de febrero desató revueltas en todo el país, Jebali ofreció
disolver la fraccionada coalición gobernante y formar un nuevo gobierno de tecnócratas,
una propuesta que fue bien recibida por la oposición.
Pero su propio partido, Ennahda, rechazó la
iniciativa al insistir que el país todavía necesita un gobierno de políticos.
El rechazo indicó que no sólo hay divisiones obvias entre los diversos partidos
en Túnez, sino también dentro de Ennahda.
Jebali anunció que dejaría el cargo después de
reunirse con el presidente Moncef Marzouki y dijo que la decisión es lo mejor
para el país.
"Prometí que si mi iniciativa no tenía éxito
renunciaría como cabeza del gobierno, y esto es lo que estoy haciendo después
de reunirme con el presidente", dijo desde el palacio presidencial.
"Hoy existe una gran decepción entre la gente y debemos de recuperar su
confianza y esta renuncia es un primer paso".
La renuncia ocurrió el mismo día que la firma
calificadora Standard & Poor's redujo la calificación de crédito del
gobierno por la inestabilidad política, un golpe a la economía de la nación
africana, que ya atraviesa por dificultades.
El desempleo ronda el 18% y la inflación el 10%, lo
que ha disparado los precios. La economía tunecina se contrajo 1,8% en 2011 y
en el año pasado creció 2,4%. S&P dijo que la actual inestabilidad sugiere
que el crecimiento tampoco se recuperará en 2013.
Jebali no descartó aceptar en caso de que el
presidente le encargue una vez más la conformación de un nuevo gobierno, aunque
dijo que cualquier gabinete debe estar libre del regateo partidista.


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