NUEVA YORK.- Con las manos sobre el volante y ojos
atentos, José espera paciente por algún cliente del supermercado C-Town. En las
inmediaciones de la intersección de la calle 45 y la Quinta Avenida, en Sunset
Park, el taxista estaciona su van gris y con una seña discreta ofrece servicio
a los compradores agobiados con paquetes y bolsas.
Aunque trabaja en el área por dos años, luce
nervioso. Como conductor de un "taxi pirata", el hombre de 35 años
sabe que algún inspector de la Comisión de Taxis y Limosinas (TLC) podría
sorprenderlo.
El padre de dos niños explicó que es un taxista independiente
sin licencia, a diferencia de otros conductores que se afilian a algunas bases
del vecindario.
"Muchos pagan una cuota semanal de US$100 a US$150
a bases que no tienen suficientes vehículos legales", comentó. "No es
un secreto y sucede en todos los condados. De esta forma las bases no pierden
clientes, ni dinero".
José, un indocumentado, apuntó que su estatus
migratorio le impide obtener una licencia de taxi. "No soy un criminal. Si
pudiera ganarme la vida de taxista legalmente, lo haría", añadió.
José Mejía, vicepresidente de la Asociación de
Taxistas Independientes de Nueva York (ASOTINY), destacó que si bien impera
preocupación por la proliferación de taxis piratas, se debe considerar que
muchos conductores simplemente no pueden regularizare.
"Si taxistas indocumentados pudieran tener una
licencia, posiblemente menos taxis piratas circularían en la ciudad",
enfatizó.
Los taxis piratas no son un fenómeno nuevo. Estos
salieron a relucir tras un trágico accidente ocurrido en Williamsburg recientemente,
que dejó a una pareja de judíos y su hijo recién nacido muertos cuando viajaban
en un taxi pirata que fue impactado por otro vehículo.
Alfredo, un taxista ilegal que asegura estar
afiliado a una base en Sunset Park –que declinó identificar- comentó que las
bases pequeñas cobran una cuota semanal de $50 a $80.
"Al hacer el trato, el dueño me advirtió que en
caso de un accidente, negaría que trabajo para él y diría a las autoridades que
me robé las llamadas", dijo el conductor de 46 años. "Sólo recogemos
pasajeros hispanos, pero no judíos o afroamericanos porque son clientes
difíciles que demandan fácilmente".
Allan Fromberg, portavoz de la TLC, apuntó que la
agencia está consciente de que bases establecidas legalmente afilian taxis
piratas. Destacó que parte de la ofensiva es la inspección frecuente de los
registros de las bases, investigación y confirmación de reportes de esta
práctica ilegal, y la sanción severa por el envío de autos y conductores sin
licencia.
Alfredo, taxista ilegal por cinco años, equipó su
auto con un sistema que recibe llamadas de la base, mediante una antena similar
a las que usan las patrullas del NYPD.
Alfredo destacó que la ofensiva de la TLC es cada
vez más intensa, tanto que la agencia recurre a "clientes falsos"
para atraparlos.
"Intentamos burlar a las autoridades pidiendo a
los pasajeros que usen el asiento delantero", recalcó. "Muchos caemos
con los señuelos. Saben que sólo recogemos latinos y usan oficiales encubiertos
con acento mexicano o ecuatoriano para que nos confiemos".
Según el reporte anual de la TLC, el año pasado
aumentó en un 13% las operaciones encubiertas, realizándose 2,193. Fromberg,
confirmó el uso de investigaciones encubiertas "en un esfuerzo por
proteger a los pasajeros de un peligro potencial, al abordar autos sin pólizas
adecuadas en caso de accidentes…". Agregó que gremios como la ASOTINY,
mantiene presión para proteger a taxistas legítimos.
Cira Ángeles, portavoz de la Asociación de Bases de
Taxis, recalcó que los taxis piratas representan una competencia desleal para
los legalizados.
"Esta actividad ilegal empaña a la industria y
la labor de los taxistas que obedecen la ley", enfatizó.
Dependiendo del número de violaciones, un taxista
ilegal puede ser obligado a pagar entre US$500 y US$1,500 en multas antes de
conseguir un auto confiscado de regreso, además de pagar US$185 por el remolque y US$25 por día de almacenamiento.
Fuente EL DIARIO LA PRENSA
Fuente EL DIARIO LA PRENSA


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