SHANGHAI.- La 'pole' en Shanghai se decidió en una
gélida mano final de póquer. Dos minutos de tensión tras ocho de guiños,
faroles y calma tensa en los garajes. En esos dos minutos, Lewis Hamilton dejó
claro que su Mercedes, sobre los frágiles neumáticos blandos, es el bólido más
rápido. El inglés logró su 27º pole, la primera desde su fichaje por la
escudería alemana, al superar en tres décimas a Kimi Raikkonen y a Fernando
Alonso, cuyo Ferrari demostró estar cargado de energia y listo para presentar
batalla en la clasificación. Sebastian Vettel renunció a la cita tras apostar
por las gomas duras y sufrir una salida de pista que le impidió marcar tiempo.
El líder partirá desde la novena posición.
"Estoy contento con la crono. Todos hemos
querido guardar gomas y hemos esperado hasta el final. Ha salido
perfecto", reconocía Fernando Alonso desde la sala de prensa del trío de
ases de la clasificación. Su Ferrari había respondio al desafío del sábado tras
dos semanas de ajustes. En la primera clasificación meteorológicamente normal
de la temporada había cerrado de paso el mínimo debate sobre su inferioridad con
Felipe Massa en la clasificación. El brasileño, que le había superado en las
dos sesiones anteriores de la temporada terminó quinto.
Un panorama, el de Ferrari, bien diferente al de Red
Bull. La escudería austriaca vio cómo Mark Webber tenía que aparcar su bólido
en la Q2 tras quedarse sin gasolina. El australiano, pese a clasificarse
decimocuarto, partirá desde la última plaza al ser sancionado por no poder
aportar la obligatoria muestra de gasolina tras la clasificación. Y la discreta
sesión concluyó con pasada de frenada de Sebastian Vettel, que le obligará a
partir desde la novena posición. El alemán se la jugó con las gomas duras, tratando
de guardar los mejores zapatos para el domingo, pero ni siquiera logró marcar
tiempo y tendrá que remar para mantenerse al frente del Mundial.
Fue una jornada extraña. Donde los pilotos se
centraron en el ahorro de neumáticos. De ahí que Alonso, como el resto de los
favoritos, aguardase hasta tres minutos antes del final de la primera tanda
para marcar su primer registro. En un afán casi obsesivo por conservar intactos
el mayor número de gomas. Salvar la mayor cantidad posible de calzado para la carrera,
sin dejar de lado la posibilidad de subirse a la zona noble de la parrilla.
Como el resto, apostó por los blandos para sellar su pase en una primera criba
en la que el damnificado más ilustre fue el Sauber de Esteban Gutiérrez.
En la Q2, el asturiano no quiso esperar tanto para
sellar su billete al duelo defitivo. Dejó el camino despejado con un giro
preciso y remató con una última estocada que le situó a sólo 7 décimas del
veloz Mercedes de Lewis Hamilton. Para entonces, Mark Webber ya estaba aparcado
en una de las curvas del circuito, a salvo del tráfico, tras quedarse sin
combustible.
Así se lo comunicaron por radio al australiano, que
no tuvo más remedio que poner rumbo a la caseta de Red Bull con rostro de
derrota tras el inesperado golpe recibido. La sanción que le obliga a salir el
último se conoció la sanción. "Faltaba presión de combustible y no quedó
otra que parar el coche. Todos estamos en el mismo barco, así que hay que
aguantar y conservar neumáticos. Ha sido decepcionante", resumió el segundo
piloto energético.
El hambriento asfalto de Shanghai aguarda al domingo
para darse un atracón de Pirelli. Por eso la estrategia volverá a marcar el
signo de la carrera. Un ejercicio de fino pilotaje en busca de un triunfo con
el que viajar orgulloso a Bahrein. En eso piensa Fernando Alonso, quien desde
el pasado verano, cuando logró la victoria en el Gran Premio de Alemania, no ha
vuelto a saborear el triunfo. Para ello tendrá a su lado al enérgico F138 que
parece presto para la batalla.
Fuente EL MUNDO


No hay comentarios.: