La economía mundial parece estar recuperándose ahora
que los riesgos de los países desarrollados tienden a atenuarse.
El crecimiento se mantiene sólido en las naciones en
desarrollo, si bien a un ritmo más lento que en el período de auge previo a la
crisis con sus frenéticas tasas de expansión. Esto puesto que muchos de los
países de ingreso mediano se debaten con sus propios problemas causados por la
falta de capacidad, sostiene la última versión del informe Perspectivas
económicas mundiales del Banco Mundial publicada hoy.
Se proyecta que el producto interno bruto (PIB)
mundial se expanda en alrededor de 2,2% este año y se fortalezca en 3,0% y 3,3%
en 2014 y 2015, respectivamente.
Ahora se prevé que el PIB de los países en
desarrollo se sitúe en torno a 5,1% en 2013 y suba a 5.6% y 5.7% en 2014 y
2015, respectivamente; pero el crecimiento de Brasil, Rusia, India y Sudáfrica
seguirá deprimido. Al observar las tendencias regionales más amplias para este
año, se espera que la región de Asia oriental y el Pacífico crezca en 7,3%,
Europa y Asia central en 2,8%, América Latina y el Caribe en 3,3%, Oriente
Medio y Norte de África en 2,5%, Asia meridional en 5,2% y África al sur del
Sahara en 4,9%.
En los países de ingreso alto, se proyecta que la
consolidación fiscal, el elevado desempleo y la aún deprimida confianza de los
consumidores y empresas mantendrá el crecimiento de este año en un modesto
1,2%, consolidándose en torno al 2,0% en 2014 y al 2,3% en 2015. Para la zona
del euro, se calcula una contracción económica de 0,6% en 2013, en comparación
con las proyecciones previas de 0,1%, y un crecimiento, si bien moderado, de 0,9%
en 2014 y 1,5% en 2015.
El intercambio comercial mundial, después de
contraerse durante varios meses, se está expandiendo nuevamente, pero se estima
que lo hará solo en 4,0% en 2013, muy lejos del ritmo de 7,3% previo a la
crisis. Parte de la resiliencia demostrada por el comercio internacional a
pesar de la debilidad de las economías de ingreso alto se debe a la rápida
expansión del comercio Sur-Sur. Más del 50% de las exportaciones de los países
en desarrollo han estado destinadas a otras economías emergentes. Incluso si se
excluye a China, el comercio entre países del hemisferio sur ha estado
creciendo a un promedio de 17,5% anual en la última década, mientras que las
exportaciones de bienes manufacturados se han expandido igual de rápido que las
de los productos básicos.
Aspectos
regionales destacados
Las perspectivas de crecimiento, incluido el
panorama de cada país, se encuentran disponibles en el informe completo en:
www.worldbank.org/globaloutlook
El crecimiento en la región de Asia oriental y el
Pacífico fue sólido en el primer trimestre de 2013, pero más lento que el año
pasado. En general, las proyecciones señalan que la economía regional se
expandirá alrededor de 7,3% en 2013, antes de acelerarse a 7,5% en 2014 y 2015.
La debilidad en 2013 refleja en parte un crecimiento todavía flojo de 7,7% en
China, que se espera deba fortalecerse a 8,0% y 7,9% en 2014 y 2015,
respectivamente. El crecimiento regional, sin incluir a China, perderá su ritmo
en 2013 hasta 5,7%, en parte debido a la contracción de las políticas fiscales,
pero luego se afirmará a partir del sólido crecimiento de Indonesia, Malasia,
Filipinas y Tailandia. Los riesgos para la región incluyen aquellos que rodean
la reducción gradual de la inversión china, el relajo cuantitativo de Japón, la
rápida expansión del crédito y el aumento en el precio de los activos.
Después de perder impulso drásticamente en 2012, el
crecimiento del PIB en Europa y Asia central en 2013 será respaldado por un
mejor rendimiento agrícola, menos presiones de despalancamiento y el
fortalecimiento de la demanda externa. Sin embargo, la recuperación se verá
limitada por un débil traspaso del crecimiento a causa del lento crecimiento en
el último trimestre de 2012, ajustes fiscales en curso por parte de las economías
de la región, altas tasas de desempleo y una demanda todavía débil de las
exportaciones. Se espera que el crecimiento de la región alcance 2,8% en 2013 y
4,2% en 2015. Las perspectivas a mediano plazo para la región dependerán
fundamentalmente de los avances en cuanto a abordar los cuellos de botella
estructurales al crecimiento económico, lo que incluye limitaciones en la
capacidad, altas tasas de desempleo y falta de competitividad.
Se espera que el crecimiento en América Latina y el
Caribe se fortalezca en forma marginal a 3,3% en 2013, a partir de 3,0% en
2012, ya que la disminución de los precios de los productos básicos y la
deprimida actividad mundial harán sentir sus efectos. El crecimiento se verá de
algún modo fortalecido en Argentina y Brasil, luego de haber estado muy
debilitado, mientras que disminuirá en la mayoría de los exportadores de
productos básicos. En Venezuela, la reversión de políticas altamente
expansionistas provocará una fuerte desaceleración en el crecimiento del PIB, a
1,4% en 2013. Las mejoras en términos comerciales apoyarán el crecimiento en
América Central, mientras que en el Caribe, se verá retrasado por las
limitaciones financieras y los necesarios ajustes fiscales. En el mediano
plazo, se espera que la economía regional crezca poco menos de 4% anual, con el
apoyo de flujos de capital más firmes (principalmente IED), la recuperación de
la demanda externa y reformas estructurales.
Se estima que el crecimiento en la región de Oriente
Medio y Norte de África será más lento y alcanzará 2,5% en 2013, en comparación
con [3,5%] en 2012, lo que refleja el segundo año de recesión en Irán, el bajo
crecimiento en Egipto y un leve repunte en Argelia. Las tensiones políticas
siguen con fuerza frente a las próximas elecciones y referendos, y los riesgos
en cuanto a la seguridad están frenando la actividad y la inversión. El aumento
en el desequilibrio fiscal y de cuenta externa entre los importadores de
petróleo están exacerbando las presiones del financiamiento en relación con la abrupta
baja en los flujos de capital privado desde 2010. Las perspectivas a mediano
plazo para la región dependen de la solución de las tensiones políticas y los
riesgos a la seguridad, y de la implementación de reformas que mejoren la base
de sostenibilidad de las economías e impulsen la inversión, el empleo y el
crecimiento. Se calcula que el crecimiento del PIB regional será de 3,5% en
2014 y 4,2% en 2015, a medida que se relajen las tensiones y se implementen
reformas.
El crecimiento del PIB en Asia meridional cayó a
4,8% en 2012, lo que refleja principalmente la continua desaceleración en India
y un crecimiento más lento en Sri Lanka y Bangladesh, al igual que en Pakistán
y Nepal. Se prevé que el crecimiento del PIB regional llegará a 5,2% en 2013,
antes de acelerarse a 6,0% y 6,4% en 2014 y 2015, de acuerdo con el
fortalecimiento de la demanda externa, la normalización de los monzones y el
repunte gradual del gasto en inversiones. Según las proyecciones, el
crecimiento en India aumentará a 5,7% en el ejercicio de 2013, y se afirmará en
6,5% y 6,7% en los ejercicios de 2014 y
2015, respectivamente. El avance constante en cuanto a la consolidación fiscal
y en la reducción de las limitaciones estructurales determinará el ritmo de la
recuperación. Los riesgos nacionales prevalecen, incluso con un posible
descarrilamiento de las reformas y lluvias de monzón más débiles de lo
esperado.
El crecimiento en África al sur del Sahara sigue
firme debido a la resiliencia de la demanda interna y a precios de los productos
básicos relativamente altos aún. Se espera que estos factores, junto con el
fortalecimiento proyectado en la demanda externa, sostengan el repunte del
crecimiento durante 2013 y 2015, de alrededor de 5,2% (aparte de Sudáfrica, el
crecimiento de la región promediará cerca de 6,2%). No obstante, si la
recuperación esperada en los países de ingreso alto es más débil o la reducción
en los precios de los productos básicos es más abrupta de lo proyectado, las
sólidas perspectivas de crecimiento en la región podrían desbaratarse y causar
el deterioro de los equilibrios fiscales y en cuenta corriente. Más aun, los
riesgos internos para algunos países de la región incluyen el
sobrecalentamiento en las economías que funcionan cerca de su plena capacidad,
las condiciones climáticas adversas y la agitación política.


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