A Temístocles Montás le falla el sentido común
cuando pretende levantar un liderazgo sobre los escombros de Leonel Fernández.
Con Leonel en contra, Temo jamás será candidato del PLD. Menos Presidente de la
República.
Discutir las condiciones profesionales, la
experiencia y los méritos partidarios de Temo, sería una necedad.
Pero Temo es un tecnócrata más que un político de
tribuna o barricada. Es un pensador de gabinete, figura de la retaguardia
intelectual, activo valioso del banco de cerebros peledeísta.
No tiene experiencia de candidaturas ni siquiera
como regidor del Ayuntamiento de San Cristóbal. Fue diputado porque se le
colocó en una lista de arrastre, no tiene ninguna experiencia en la agria
confrontación interna de su partido...
...Y menos aún en una contienda descarnada, incivil,
a veces desproporcionada, como suelen ser las campañas electorales a nuestra
usanza.
Comenzando por ese método que ahora pone Temo en
práctica en el PLD, una lucha interna que puede tornarse fratricida, agresiva,
que arrastre incluso a grupos de poder mediáticos a una confrontación insana y
sin sentido.
Leonel Fernández está curtido en esos menesteres y
ha salido del poder acorazado por fuerzas internas y externas al peledeísmo.
Esa realidad creo no la pone nadie en discusión, como tampoco que el
expresidente Fernández sigue siendo el líder de ese partido.
Sólo
malos entendidos...
Los diferencias entre Temo y Leonel tienen registro
reciente... Tan recientes como son los argumentos del gobierno de Danilo Medina
para que la gente entendiera la necesidad de la reforma fiscal de fin de año.
Le tocó a Temo, en su condición de ministro de
Economía, revelar los montos del déficit fiscal del año pasado y el llamado
“agujero negro” que se produjo en los estados de cuentas oficiales.
No fue tarea agradable aquella, pero la gente quería
explicación... Y para Leonel eso tuvo un alto costo político.
Por eso su gente no tardó en llegar con el chisme...
Y Leonel asumió la revelación de Temo como una afrenta y una deslealtad
“imperdonable, injustificada, maliciosa...”
Como hombre de Estado, Leonel debió haber entendido
la conveniencia política de que el gobierno que recién llegaba justificara una
nueva carga impositiva que golpearía el bolsillo de la gente... Y, como
siempre, la soga quebró en el punto más frágil.
Se pensó que con el paso de los días Temo daría
alguna satisfacción a su amigo y compañero, pero eso nunca ocurrió... En
cambio, salió la teoría de la alternancia... que no es otra cosa que dar por
acabadas las aspiraciones de retorno de Leonel.
¿Una
fractura definitiva?
Nadie piensa que entre Temo y Leonel pueda haber una
fractura definitiva.
Lo dije ayer: Temo es uno de los “ideólogos de
Leonel”, conjuntamente con Danilo y Felucho. Pero la grieta en esa relación
podría ensancharse en la medida en que Temo insista en erigir una
precandidatura sobre los escombros de Leonel.
Porque la figura de Leonel no deja aún escombros, y
aunque no está en su mejor momento, a su alrededor existe una fuerza
consustancial al poder que es imprescindible en cualquier proyecto peledeísta
de futuro.
En su peor situación, suponiendo que termine tan
menguado que no pueda volver a la candidatura en dos años y pico, Leonel
Fernández es vital en un proyecto presidencial con posibilidad de futuro....
¡...Aunque Temo crea que no. Subestimar a Leonel ha
sido su mayor error!
Por
CÉSAR MEDINA
El autor es periodista


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