Alex Rodríguez es el atleta que trasciende al
deporte en el que es considerado uno de los mejores jugadores de todos los
tiempos.
No ha sido fácil.
Ha habido momentos de glamour: la superestrella del
béisbol salió con Madonna, Kate Hudson y Cameron Diaz, entre otras.
Guapo, rico y apuesto, A-Rod es considerado un
hombre seductor. Los tabloides amaban todo y alguna vez lo renombraron
“Stray-Rod”. El comportamiento exagerado le costó su matrimonio en 2008, en el
que tuvo dos hijos.
En el diamante, el desempeño del bateador ha sido
excepcional, aunque se recupera de una cirugía de cadera que se realizó fuera
de la temporada y, más recientemente, del tirón de un cuádriceps este año.
Su larga lista de logros lo hacen una leyenda
viviente que aún está en el juego y los fanáticos saltan al campo solo para ver
al gran Alex Rodríguez con el bate una vez más.
El tercera base de los Yankees de Nueva York fue
tres veces JMV de la Liga Americana, 14 veces All-Star y dos veces Guante de
Oro. Tiene un anillo de la Serie Mundial, con los Yankees en 2009.
Sin embargo, los récords de béisbol se han manchado
por su previo reconocimiento de uso de sustancias prohibidas a principios de la
década de 2000 y por nuevas acusaciones el año pasado de utilizar sustancias
que mejoran el rendimiento.
Esos escándalos tienen mayor significado debido a la
marca única de Rodríguez en el béisbol: tiene el mayor contrato en los deportes
estadounidenses, con 275 millones de dólares en 10 años, que firmó con los
Yankees en 2007.
Sus detractores lo llaman el peor contrato en la
historia debido a la salud de Rodríguez, a sus lapsos de juego y a su picardía,
incluida la vez en la que coqueteó con dos fanáticas rubias sentadas cerca del
dugout de los Yankees en un partido de playoffs en octubre. El equipo fue
barrido en la Serie de Campeonato de la Liga Americana.
Se supone que esta temporada comenzará como el último hurra para Rodríguez, los primeros
versos de una canción. Incluso lo reconoció. Acaba de cumplir 38 años el 27 de
julio y se recuperaba de su segunda cirugía de cadera desde 2009;
“definitivamente la cirugía más difícil que he tenido que superar”, dijo a CNN.
Rodríguez está a punto de superar grandes hitos:
3,000 tiros, 2,000 carreras impulsadas y 2,000 carreras. Ahora tiene 647 home
runs y aunque admitió que no es el bateador que solía ser, quizá un par de
temporadas más podrían ponerlo en la marca de los 700.
Recientemente expresó la urgencia del momento.
“Mira, no hay nada que esconder. Ya no soy ningún
jovencito. Ya no tengo 28 años. Voy a cumplir 38 en julio. Pero creo que puedo
contribuir”, dijo Rodríguez el mes pasado. “Creo que puedo ser una fuerza en la
alineación media, un bateador derecho para nuestro equipo, pero estoy en una
etapa diferente de mi carrera. ¿Es realista salir y hacer 40, 50 home runs? No
lo creo. ¿Pero puedo salir y tener noches como la pasada y hacer eso varias
veces a la semana? Creo que sí”.
Rodríguez se refería a su home run en un partido de
una liga menor a mediados de julio, donde probaba su cadera reparada
quirúrgicamente. La fecha de regreso a la alienación de los Yankees ha sido un
misterio toda la temporada.
La lesión no lo ayudó en una controversia mayor
sobre su salud: Rodríguez fue acusado de tener vínculos con la ahora cerrada
clínica antienvejecimiento Biogenesis en el sur de Florida, Estados Unidos y
con la ingesta de sustancias que mejoran el rendimiento.
Rodríguez negó la acusación. Los riesgos se
intensifican debido a que no es la primera vez que enfrenta problemas sobre
dopaje.
En 2009, reconoció utilizar “una sustancia
prohibida” durante tres años cuando jugaba para los Rangers de Texas, lo que
comenzó en 2001. En los reportes de los medios se dijo que las sustancias eran
esteroides, y los expertos lo renombraron “A-Rod”.
El reconocimiento (junto con las acusaciones
recientes) podrían alterar su legado: algunos analistas deportivos dicen que
Rodríguez podría luchar, una vez que se retire, para entrar al proceso de
selección de votos en el Salón de la Fama.
En cualquier forma en que la historia lo pueda
juzgar, no hay duda de cómo Rodríguez logró gran parte de su vida.
Su historia es una que va de la pobreza a la
riqueza: nació en la ciudad de Nueva York, hijo de padres inmigrantes de
República Dominicana. Su padre era un vendedor de zapatos y receptor en un
equipo de béisbol profesional dominicano. Su madre tenía dos trabajos, mesera y
secretaria.
Sus padres hicieron que se mudara junto con sus
otros dos hijos a República Dominicana cuando Alex tenía cuatro años. La
familia entonces se mudó al área de Miami, Estados Unidos, cuando Alex tenía
ocho años.
Posteriormente, sus padres se divorciaron, pero no
antes de que Alex aprendiera algo de béisbol de su padre.
Su madre lo envió a una escuela privada cristiana,
donde se convirtió en una persona bien cuidada, bien educada y un atleta de
preparatoria que destacaba en casi cada deporte.
A los 18 años, con 1.87 y 88.4 kilogramos, jugaba
para los Marineros de Seattle como shortstop. Mucho más grande que el shortstop
normal, ayudó a redefinir la posición.
Ganó muchos premios y honores en Seattle, luego en
los Rangers de Texas, y finalmente en los Yankees, que lo contrataron en 2004.
A medida que se volvió rico, donó millones a
organizaciones altruistas, incluido dinero para instalaciones y becas que
benefician a los jóvenes en los Clubs Boys & Girls de Miami-Dade en el sur
de Florida.
Rodríguez nunca olvidó que pasó mucho tiempo en el
club de Miami cuando era niño y sus padres se habían divorciado.
Fuente
CNN


No hay comentarios.: