La presidente de Argentina, Cristina Kirchner,
presentó una serie de datos sobre la economía del país en los que comparó
variables macroeconómicas con Australia y Canadá. En un momento, interrumpió la
ponencia para decir que se tomaban esos países porque eran “cool”, no así en
cambio la comparación con América Latina.
No hay dudas de que la presidente argentina en
ningún momento pretendió ofender ni menospreciar a los países de la región,
seguramente fue un lapsus.
En su discurso tomó elementos que no siempre tienen
impacto directo y de corto plazo sobre la población.
Por ejemplo, el déficit fiscal primario no es algo
que el ciudadano perciba en el corto plazo, pero sí lo tendrá el día que deba
aplicarse un fuerte ajuste cuando no haya dinero para financiarlo. En ese
momento, quizá sea otro presidente el que deberá subir los impuestos o reducir
la enorme masa de empleados públicos y subsidios que tiene la Argentina.
América Latina puede que no sea tan “cool” como los
países desarrollados, pero cuando vemos que en el período 2000-2012 el ingreso
per cápita de países como Chile (+199%), Colombia (+210%), Perú (+221%) o
Brasil (+207%) han subido de manera tan contundente, seguramente empiecen a
tornarse más interesantes.
Argentina también experimentó un crecimiento de 48%
en el mismo período. Alguien me observará que Argentina tuvo la peor crisis económica de la historia
en 2001 y tendría que utilizar el mismo modelo que utiliza el gobierno que
compara siempre los datos contra 2002 (tras una caída de 25 puntos del PIB),
pero eso sería distorsionar datos, puesto que los países de América Latina
también sufrieron el impacto del efecto tequila (1994/1995), crisis asiática
(1997), crisis rusa (1998), crisis brasileña (1999), crisis argentina (2002) y
crisis subprime (2007/2008), y aun con eso, han crecido más que Argentina en
ese periodo.
El menor crecimiento del ingreso per cápita de
Argentina, comparado con sus vecinos, también se le debe aportar un dato de
impacto directo en la sociedad: el índice de inflación.
Veamos que pasó entre 2010 y 2012 con los índices
anualizados de aumento de precios al consumidor:
Venezuela registró una tasa de inflación de 20,1%
(2010), 27,6% (2011) y 27,2% (2012)
*Argentina: 10,8% (2010), 9,5% (2011), 10,8% (2012)
Brasil: 5,8% (2010), 6,5% (2011), 5,48% (2012)
Perú: 2,7% (2010), 4,7% (2011), 2,1% (2012)
Colombia: 2,4% (2010), 3,7% (2011), 3,2% (2012)
México: 3,6% (2010), 3,8% (2011), 3,5% (2012)
La inflación es un tema de impacto directo sobre la
población. Argentinos y venezolanos hoy pueden ratificar que los precios suben
a tasas muy altas. En Argentina se
espera que en 2013 la inflación alcance casi 30%, cifras que Venezuela
superará.
Toda la región ha vivido un década de crecimiento
sostenido: en Argentina se habla de la “década ganada”, en Venezuela se habla
de la “revolución bolivariana”; en el resto de los países, con menos slogans,
las cifras de crecimiento, la estabilidad macroeconómica, la posibilidad de
comprar productos importados sin que eso amenace el trabajo nacional, la
libertad de comprar o vender dólares para viajar, los intereses de los créditos
bancarios a tasas reducidas sin subsidio, y una baja inflación, se parecen
bastante más a los países “cool” como Canadá o Australia.
Por
JORGE HEILI
El
autor es director de INFOBAE.COM


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