Ante pleno del Congreso Mariano Rajoy: 'No soy culpable. Ni dimitiré ni convocaré elecciones'
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MADRID.- Con duras palabras ha arrancado el
presidente del Gobierno su esperadísima comparecencia ante el pleno del
Congreso para dar explicaciones acerca del llamado caso Bárcenas.
Mariano Rajoy ha decidido presentarse por fin para
abordar este asunto en profundidad porque considera que "el mal que ya se
ha causado al país" con las revelaciones del ex tesorero y el ruido
político que han generado "podría ser aún mayor" y su intención, hoy,
según ha dicho, es "frenar esta erosión".
El presidente no ha dudado en resumir su actitud
personal con dos palabras: "Me equivoqué". Y a continuación ha
lamentado haber depositado su confianza en "alguien" que "no la
merecía". "Di crédito al señor Bárcenas, era una persona de confianza
en el partido. No fue tesorero más que un año pero desde mucho antes había
tenido responsabilidades. Carecía de razones para desconfiar de él, creí en su
inocencia y le apoyé. Lo hice hasta el momento en que llegaron datos de cuentas
millonarias en Suiza a su nombre [la comunicación del país helvético a la
Audiencia Nacional se produjo el 16 de enero de 2013]. Esto además de demostrar
una deslealtad al partido era una ilegalidad. Y ése ha sido todo mi papel en
esa historia. Me equivoqué al confiar en una persona inadecuada, al creer a un
falso inocente. Me engañó, sí. Lo tenía muy fácil porque yo no condeno a nadie
de manera preventiva".
Este ha sido el alegato, la confesión de Mariano
Rajoy, que en esta ocasión no ha dudado en pronunciar el nombre de su ex
tesorero.
Rajoy ha recalcado que su intención hoy es
"desmentir mentiras e insinuaciones maliciosas" y ha dado por hecho
que muchos no le creerán porque "gozan del privilegio de saber ya toda la
verdad" y además, "han prefabricado un dogma personal" y sólo
pretenden "la ratificación de sus ideas".
Admite
sobresueldos en el PP
Según el presidente, Bárcenas "se está
defendiendo como mejor le parece". "Son falsas sus medias
verdades", ha dicho. El presidente ha confirmado que en el PP se han
pagado sueldos y remuneraciones complementarias al cargo. "Como en todas
partes", ha dicho. Pero ha asegurado que todo se pagó en blanco y por ello
se ha declarado a la Hacienda Pública.
Él personalmente asegura haberlo hecho así siempre y
ha insistido en que sus declaraciones de la renta son públicas. "Si todo
lo que aparece en los papeles de Bárcenas es tan cierto como en lo que a mí se
refiere, estamos ante una asombrosa colección de falsedades que la Justicia
aclarará".
En consecuencia ha pedido tiempo para que el juez
"establezca la verdad". El presidente del Gobierno ha recalcado que
lo que dice Bárcenas "no es cierto" y ha considerado que a partir de
ahí todo lo demás corresponde al juez y no a quien "pretende convertir el
Parlamento en una comisaría".
Según el presidente los hechos ciertos en este
asunto son que Bárcenas posee cuentas millonarias en la banca suiza, y que
desde hace tres años ya no es tesorero del PP. Esos son en su opinión los
únicos hechos objetivos y comprobables.
"Esperaré a que la Justicia acabe su trabajo.
Es lo razonable y espero que estén ustedes de acuerdo". Pero estas
palabras en la oposición no hicieron mella, pese a que Rubalcaba, como muchos
otros políticos, las han pronunciado cuando los casos que se dirimían afectaban
a sus filas. Así lo ha hecho constar Rajoy.
Según el presidente hay quienes "aplauden y
jalean las marrullerías de las fotocopias, y quienes se erigen en jueces sin
esperar a la verdad". Quizá sea porque, ha señalado refiriéndose
claramente al líder de la oposición, "porque no tengan tiempo político
para conocerla".
Mariano Rajoy ha introducido en su discurso muchas
citas de los más variados políticos a los que no ha citado pero que le daban la
oportunidad de recalcar sus propias ideas. Ha vuelto a repetir que su tarea
"no es responder a cada infundio". "El acusado no tiene que
demostrar su inocencia, a él se le presume. El que acusa es el que debe
demostrar su culpabilidad", ha afirmado. "A quien acusa, a quien
difunde, es a quien corresponde la demostración. Sería una vileza exigir a la
víctima que se defienda".
A
Rubalcaba: 'No me amenace'
El jefe del Ejecutivo ha finalizado su discurso como
lo empezó, criticando la amenaza de moción de censura que sobre él ha lanzado
el PSOE. "No me amenace, señor Rubalcaba", ha dicho, porque con
instrumentos constitucionales no se ejerce presión y además porque, tal y como
ha señalado, él, en su calidad de presidente ni siquiera tendría la obligación
de intervenir en ella ni tampoco de acudir a la Cámara a presenciar el debate.
Para Rajoy se trata de hacer "un uso
fraudulento" de los elementos de la Constitución y además "produciría
un daño incalculable a la imagen de España y a su crédito".
El presidente ha acusado a Rubalcaba de intentar
"sabotear" la recuperación por "intereses partidistas" y
causar "un daño gratuito" buscando la desestabilización. Y le ha
advertido: "El crédito se tiene y se conserva con una imagen de
credibilidad y de solvencia" y no con "las ligerezas de la actual
oposición".
Para finalizar, Rajoy ha insistido en que nada de
todo este asunto conseguirá hacer que el Gobierno cambie su rumbo ni frene las
reformas. "El Estado de Derecho", ha recalcado, "no admite
chantajes".
Por
MARISA CRUZ/El Mundo


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