WASHINGTON.- La administración Obama ha condenado la
continua violencia en Egipto, incluidos los ataques a las fuerzas de seguridad
en la península del Sinaí y a las instituciones cristianas, así como las
muertes de los prisioneros de la Hermandad Musulmana que estaban detenidos.
En una sesión informativa, la portavoz del Departamento de Estado, Jen Psaki, manifestó que
han existido muchas instancias de violencia a raíz del conflicto político entre
el gobierno interino de Egipto y los partidarios del presidente depuesto,
Mohamed Morsi. Psaki instó a todas las partes a evitar más derramamiento de
sangre.
“No existe absolutamente ningún espacio para este
tipo de violencia en Egipto. Hacemos un llamado a todos los líderes en Egipto y
a la comunidad internacional a que condenen estos ataques sin evasivas”,
manifestó Psaki.
Psaki condenó un ataque que se había producido ese
mismo día a un convoy en la península del Sinaí que, según se informa, provocó
la muerte de 24 policías egipcios.
También manifestó que Estados Unidos deplora “los
reprobables ataques contra más de 40 iglesias cristianas coptas y otras
instituciones cristianas, entre ellas escuelas, sociedades de servicios
sociales y negocios, por parte de extremistas orientados a sembrar el conflicto
interreligioso cuando la amplia mayoría de los egipcios rechaza tal
comportamiento”.
Psaki manifestó que los funcionarios de Estados
Unidos están también “profundamente preocupados por las sospechosas muertes de
prisioneros de la Hermandad Musulmana y por un supuesto intento de fuga de una
cárcel cerca de El Cairo”.
La portavoz expresó que la asistencia que Estados
Unidos le brinda al gobierno egipcio está siendo evaluada desde la deposición
de Morsi el 3 de julio por parte de las fuerzas de seguridad de Egipto y los
subsiguientes ataques a sus partidarios; y manifestó que “cuando cientos de
civiles están siendo muertos, las cosas no son como de costumbre”.
El portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, informó
a los reporteros el 19 de agosto que altos funcionarios de Estados Unidos han
permanecido en contacto con el gobierno interino de Egipto y han dejado claro
que deben “cumplir con su promesa de que Egipto se dirija a una transición
hacia un gobierno civil elegido democráticamente”, así como al respeto de los
derechos humanos básicos.
“Esto incluye... el derecho a la protesta pacífica,
y significa el fin de detenciones con motivos políticos” y ponerle fin al
recientemente impuesto estado de emergencia, manifestó Earnest.
Informó que la revisión de la asistencia de Estados
Unidos está “en curso”.
“Ciertamente las medidas que el gobierno interino
está tomando tienen consecuencias”, informó Earnest, indicando la reciente
cancelación de un ejercicio militar entre Estados Unidos y Egipto y el retraso
en la entrega de aviones de combate F-16 al país.
Earnest manifestó que los funcionarios
estadounidenses están evaluando la asistencia de Estados Unidos según los
intereses de Estados Unidos en materia de seguridad nacional y las obligaciones
legales de Estados Unidos según la Ley de Asignaciones para Operaciones en el
Extranjero anual.
Junto con la cooperación militar, los lazos entre
Estados Unidos y el gobierno egipcio incluyen apoyo económico por parte de
Estados Unidos, asistencia a través de Fondo Monetario Internacional y el
turismo, que tiene una importante función en la economía de Egipto.
“Tenemos una relación multifacética con Egipto; y
ciertamente la valoramos. Creo que es justo decir que el gobierno egipcio
también lo hace”, manifestó Earnest.
La portavoz Psaki dijo que la revisión que la
administración Obama está haciendo de la asistencia no incluye entidades ni
programas no gubernamentales egipcios diseñados para promover las elecciones
libres y justas, la asistencia de salud, el medioambiente, la democracia, el
estado de derecho y el buen gobierno.

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