El desempeño de las universidades latinoamericanas
dista mucho de ser brillante. Su comportamiento en los rankings internacionales
sitúa a la región bastante atrás, especialmente en comparación con sus rivales
más inmediatas, sean asiáticas o de la Europa oriental.
De acuerdo con el Academic Ranking of World
Universities (Shanghai) sólo hay 10 universidades latinoamericanas entre las
500 mejores del mundo, una cifra bastante alejada de las 28 que tiene China,
por ejemplo.
Por orden de aparición encontramos a los siguientes
centros (ninguno de ellos entre los 100 primeros): Universidad de Sao Paulo
(USP), Universidad Autónoma de México (UNAM), Universidad de Buenos Aires
(UBA), Universidad Estatal de Campinas (UniCamp), Universidad Federal de Minas
Gerais, Universidad Federal de Rio de Janeiro, Universidad del Estado de Sao
Paulo, Universidad Federal do Rio Grande do Sul, Universidad Católica de Chile
y Universidad de Chile.
Esto implica seis universidades brasileñas, dos chilenas,
una mexicana y una argentina.
The Times Higher Education World University Rankings
2012-13 da cifras aún más demoledoras, al incluir sólo dos universidades
brasileñas (USP y UniCamp) entre las 300 mejores, a las que se suman la
Universidad de los Andes (Colombia) y la UNAM entre los puestos 300 y 500. Por
el contrario, entre las 500 mejores encontramos 6 universidades de Hong Kong, 7
de Corea del Sur, 7 de Taiwan y 9 de China.
La diferencia es abismal. Esto también se refleja en
el índice de las ciudades más innovadoras del mundo, donde sólo figuran México
(93) y Sao Paulo (118) entre las 130 primeras.
Si nos centramos en América Latina se observan
grandes diferencias nacionales. De acuerdo con el QS University Rankings: Latin
America que mide a las primeras 300 universidades de la región, el panorama
está claramente dominado por tres países: Brasil (con 81 universidades), México
(con 50) y Colombia (con 42). Entre los tres suman más del 57% del total
considerado. Les siguen Argentina (30), Chile (30) y Perú (17).
El predominio de Brasil, México y Colombia se repite
en lo tocante a las 10 mejores universidades latinoamericanas, aunque en este
punto encontramos algunas diferencias con las ya citadas del ranking de
Shanghai. Entre las 10 primeras del QS University Ranking hay 4 de Brasil, 2 de
México y 2 de Colombia, a las que se suman 2 de Chile.
El comportamiento de los países del ALBA es mucho
más discreto: Ecuador (9), Venezuela (8), Cuba (5) y Bolivia (2). Nicaragua ni
siquiera figura. Habrá que ver la evolución de Ecuador en los próximos años,
especialmente tras las recientes medidas adoptadas por el gobierno de Rafael
Correa para impulsar los estudios terciarios, como el proyecto Prometeo de
contratación de científicos y docentes universitarios. De todos modos los
hechos distan mucho de converger con la retórica populista, especialmente en lo
tocante a la educación superior.
Sin embargo, con independencia del color político o
ideológico de los gobiernos latinoamericanos es mucho lo que queda por hacer en
esta materia. Sin educación y sin innovación es difícil avanzar en la senda del
crecimiento y el desarrollo.
Esto implica pensar en términos estratégicos, con
proyectos científicos y universitarios de largo plazo. Algo imposible de
concretar si no se dejan de lado los discursos confrontacionales que tanto
priman en la política regional. La educación y la I + D deben presentarse, y
asumirse, como políticas de estado y ser mantenidas al margen de operaciones de
imagen y de autobombo, muy características de ciertos estilos de gobierno,
donde prima más la pasión por el relato que por la realidad.
Por CARLOS MALAMUD

No hay comentarios.: