La Justicia estadounidense sentenció a Ariel Castro
por el secuestro, abuso sexual y físico de tres mujeres. “No saldrá jamás”,
dijo el juez.
Castro, de 53 años, recibió cadena perpetua a 1.000
años de cárcel. Por un acuerdo con la fiscalía, el convicto evitó la
posibilidad de cadena capital por un aborto involuntario y forzado a una de las
mujeres.
Castro se declaró culpable la semana pasada de 937
acusaciones a cambio de no ser ejecutado.
Las tres mujeres desaparecieron entre el 2002 y el
2004 cuando tenían 16, 14 y 20 años. Las tres escaparon en mayo pasado, cuando
una de ellas destrozó parte de una puerta y pidió ayuda a los vecinos.
Una de las víctimas, Amanda Berry, de 27 años,
realizó su primera aparición en público el sábado por la noche cuando fue
invitada al escenario por la rapera Nelly en un concierto al aire libre en
Cleveland.
Otra víctima, Gina DeJesús, habló brevemente el
domingo con un canal de televisión de Cleveland, agradeciendo a los voluntarios
que levantan una valla de dos metros en torno a su casa.


No hay comentarios.: