Balaguer y Juan Bosch...

Balaguer y Bosch se conocieron desde muy jóvenes, uno en Santiago y el otro en La Vega, pero ambos con fuerte inclinación a la literatura más que a la política.

Sus vidas corrieron paralelas, Balaguer como “cortesano de la dictadura”, Bosch en rabiosa oposición desde el exilio, papeles que se invirtieron cuando Bosch llegó al poder en el ’63 y Balaguer estaba exiliado en Nueva York.

Pero los dos se reciprocaron admiración y respeto, incluso en los momentos más difíciles de la “clandestinidad” de don Juan cuando la guerrilla de Caamaño, que se asegura Balaguer monitoreaba cada movimiento del líder opositor.

Hubo entre ellos otros momentos de mucha acritud, en particular a partir de la crisis política que se generó después de las elecciones de 1990, “ganadas” por un pelo por el Partido Reformista y denunciadas por Bosch como fraudulentas.

En la ocasión Bosch devolvió a Balaguer la condecoración con honores excelsos que años antes le había otorgado el gobierno en reconocimiento a sus méritos patrióticos, políticos, literarios...

Esa devolución adquirió categoría dramática cuando una comisión enviada por Bosch, encabezada por Rafael Kasse Acta, entregó a Balaguer, en el Palacio Nacional, las medallas y el pergamino con la más alta distinción que confiere el Estado a un ciudadano distinguido.

Pero aún así los dos líderes fundamentales de la política dominicana del siglo pasado no quedaron distanciados para siempre...

Aunque los años y los achaques de salud habían hecho mella en ambos, volvieron a verse la cara en un homenaje que la comunidad literaria le ofreció a Bosch en su cumpleaños 85 y luego al suscribir el Frente Patriótico que hizo posible el triunfo de Leonel Fernández.

Debajo de la mata...
Está documentada la anécdota que recrea la visita de Balaguer a La Habana, siendo viceministro de Relaciones Exteriores en 1943, y Bosch era ya un prominente líder del exilio dominicano.

Bosch le dijo a Balaguer: ¡Quédate en el exilio, Joaquín, para que contribuyas a derrocar la tiranía de Trujillo...!

Balaguer le respondió: ¡No, Juan, yo me voy a quedar allá, debajo de la mata... esperando que el mango madure y caiga!

La conversación, así entre comillas, se la narró don Juan a Euclides Gutiérrez --la única enciclopedia viva dominicana--, y también la narra Balaguer en Memorias de un Cortesano...

Contendores políticos

Balaguer y Bosch fueron contendores electorales toda la vida... Se enfrentaron en 1966, en el 78, en el 82, en el 86, en el 90 y en el 94... Bosch nunca le ganó unas elecciones a Balaguer.

Pero las dos únicas ocasiones en que polarizaron su rivalidad electoral fue en 1966 y en 1990, con un intervalo de 24 años, aunque siempre estuvieron en el antagonismo político como abanderados de liberales y conservadores.

La amistad de los dos viejos caudillos políticos se remonta al primer tercio del siglo XX, cuando Bosch, tres años más joven que Balaguer, incursionó en la literatura en su natal La Vega y Balaguer había mostrado similar inquietud con colaboraciones esporádicas en el diario La Información, de Santiago.

No se documenta su primer encuentro ni la forma en que se conocieron aunque su amistad duró toda la vida... A pesar de sus grandes diferencias políticas.

Ambos sobresalieron por su galanura medieval y finos modales con las mujeres bellas...




Por CÉSAR MEDINA
El autor es periodista




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