NUEVA YORK. - El dominicano Robinson Canó se ha
rehusado a hablar acerca de situación contractual por la mayor parte del año,
pero cuando salte al terreno de juego el jueves, el estrella de los Yankees
reconoce que podría ser la última vez que se le vea con el uniforme a rayas.
Muy cerca de convertirse en el agente libre más
codiciado durante el receso de temporada, Canó admitió que le sería difícil
verse con otro uniforme, pero tampoco descartó la posibilidad de que el Yankee
Stadium pudiera ya no ser su hogar en el 2014.
"¿Quién sabe lo que sucederá?", exclamó el
dominicano. "Pero siempre juego al béisbol como si fuera mi último día.
Este año, disfruté estar aquí y lo seguiré haciendo hasta el último día, estar
aquí con todos mis compañeros.
"Nadie ha dicho que me iré, nadie ha dicho que
me quedaré. No he decidido nada todavía. Veremos qué pasa después de la Serie
Mundial".
El intermedista agregó, "No se confundan, me
encanta jugar para los Yankees".
Según Buster Olney de ESPN, los agentes de Canó
estarían pidiendo un contrato por 10 temporadas y alrededor de los US$305
millones.
El quisqueyano amaneció el jueves bateando para .315
con 27 vuelacercas y 106 remolques, registrando su tercera campaña con al menos
25 jonrones y 100 carreras producidas.
Por
BRYAN HOCHS/MLB.com


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