PANAMÁ.- Bajo la idea central de "la Comunidad
iberoamericana en el nuevo contexto mundial", los mandatarios aprobarán la
"Declaración de Panamá, un Plan de Acción, la Resolución sobre la
Renovación de las cumbres y una docena de comunicados especiales propuestos por
los países.
La cita de Panamá, que pretende dar un impulso a las
cumbres modernizando su formato para adaptarlo a los cambios registrados en el
mundo en los últimos años, no logró convocar a más de la mitad de los
mandatarios que, por diversas razones, no acudieron.
Están ausentes las presidentas de Argentina,
Cristina Fernández, que se recupera de una intervención quirúrgica, la de
Brasil, Dilma Rousseff, los mandatarios de Ecuador, Rafael Correa; Venezuela,
Nicolás Maduro; Cuba, Raúl Castro, Guatemala, Otto Pérez Molina, Nicaragua,
Daniel Ortega y Perú, Ollanta Humala.
Tampoco asiste el presidente de Uruguay, José
Mujica; Bolivia, Evo Morales, y Chile, Sebastián Piñera.
La jornada de hoy se desarrollará en dos sesiones
plenarias y en una reunión en privado de los jefes de Estado y de Gobierno, que
se conoce como el "retiro", un espacio incorporado en los últimos
años que les da ocasión para abordar de una manera más informal diversos temas
que pueden introducir libremente.
En esta ocasión, la presidencia panameña ha sugerido
tratar en este encuentro los movimientos sociales que se registran en algunos
países, como síntoma de un cierto desencanto político e inquietud en sectores
como los jóvenes.
Potenciar ese espacio de "diálogo privado"
entre los mandatarios es uno de los cambios que está previsto que aprueben los
jefes de estado y de gobierno como parte de la reforma de las cumbres.
El proyecto de Resolución que será sometido hoy a la
aprobación de los líderes, y que ya fue aprobado por los cancilleres, incluye ese
punto, junto con la transformación de las cumbres en bienales, a partir de la
próxima en la ciudad mexicana de Veracruz en 2014.
La Cumbre Iberoamericana se alternará a partir de
2015 con las que cada dos años celebra la Unión Europea con América Latina y el
Caribe.
Se aprobará también la renovación del
funcionamiento, organización y financiación de la Secretaría General
Iberoamericana (SEGIB), el órgano que coordina las cumbres.
La cita de Panamá es también la del adiós de Enrique
Iglesias que después de ocho años al frente de la SEGIB deja ese cargo entre el
reconocimiento de los gobernantes que buscan ahora a su sucesor, aunque la
elección no está prevista en esta reunión, sino para los próximos meses.
También en los próximos meses se deberá determinar
el nuevo reparto de las cuotas de financiación de este organismo, que tiene un
presupuesto anual de 7 millones de euros, de manera que pase "gradualmente
en tres años" (2015-2017) de la proporción actual 70 % España y Portugal
(España asume el 60 %), y el restante 30% los países latinoamericanos, al 60-40
%.
"Esta es la cumbre del cambio, de la
modernización. Esta es una etapa nueva", según resumió Enrique Iglesias
los objetivos de la XXIII Cumbre Iberoamericana, que se celebra a orillas del
canal de Panamá cuando se cumplen 500 años del descubrimiento del Pacífico.

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