SAN LUIS -- Tal vez llegó la hora de que los
Cardenales empiecen a regalarle la primera base a David Ortiz.
Muchos en el béisbol se preguntan por qué el equipo
de San Luis insiste en tirarle al toletero dominicano, que una vez más está
siendo el alma del ataque de los Medias Rojas en la Serie Mundial y un problema
insoluble para los pitchers de San Luis.
La única vez que los Cardenales pudieron someter al
artillero dominicano la noche del lunes, en el quinto juego, fue cuando conectó
un elevado a lo profundo del jardín central en la parte alta del sexto inning
de la Serie Mundial. Adam Wainwright, el abridor de los Cardenales, respiró
profundo al ver que la pelota no salía.
De todas formas, "Big Papi" se fue de 4-3,
con un doblete remolcador y hasta consiguió un sencillo dentro del cuadro
interior. Más importante, sus Medias Rojas se impusieron 3-1 para ponerse a una
victoria de atrapar su tercer campeonato del Clásico de Otoño desde 2004.
Una sola vez Boston le regaló la base al dominicano
en lo que va de la serie, aunque en varias ocasiones fueron cautelosos y no le
dieron nada que pudiese batear, generando otros cuatro boletos gratis.
"Fue la decisión que tomé antes del
juego", dijo Wainwright sobre enfrentar a Ortiz directamente. "Me
dije: `Nada de esquivar a Ortiz, voy a tratar de sacarlo out".
El acto de valentía --o temeridad si prefiere
llamarlo así-- no sirvió de nada.
Ortiz remolcó al plato a Dustin Pedroia con un doble
en el primero, siguió con sencillo en el cuarto y luego añadió el sencillo al
cuadro interior en el octavo. El único out fue el batazo atrapado por Shane
Robinson.
El mánager de los Cardenales Mike Matheny explicó
que el plan es hacerle "pitcheos difíciles" en vez de cederle la base
a Ortiz.
"Si alguien tiene otra solución, estoy abierto
a idea", dijo Matheny. "También entendemos que cuando nuestros
lanzadores ejecutan sus pitcheos, y eso es lo que queremos, pueden sacar out a
cualquier. Pero ahora no podemos negar la realidad que este es un bateador
demasiado encendido".
Ortiz, por su parte, señala que su plan se centra en
la consigna de atacar todo lo que esté silbando cerca del plato.
"Ahora mismo, estoy en plan de atacar, yo no
estoy pensando en qué te van a pitchear o no te van a pitchear", comentó.
"Me quedo en la zona de strike. Si yo veo un pitcheo allí, voy a
atacar".
Ortiz y el mes de octubre están en nítida sintonía.
En tres Series Mundiales, Ortiz registra promedio de .465, el porcentaje más
elevado con peloteros que tienen al menos 50 apariciones al plato.
"Es que yo nací para esto", dijo un
radiante Ortiz.
Suena a presumido, pero es la pura verdad al
contemplar sus números en esta serie, con 11 hits en 15 turnos para promedio de
.733.
Billy Hatcher bateó para .750, además de un
porcentaje de embasado de .800, cuando los Rojos barrieron a los Atléticos en
la serie de 1990. Ambas cifras marcan el pico histórico en una Serie Mundial.
Ortiz tiene un porcentaje de embasado de .750, en lo que va de la actual
edición.
Ortiz cuenta con un par de dos jonrones, dos dobles
y seis remolcadas. La producción podría ser aún más masiva de no haber sido por
el jonrón con las bases llenas que el jardinero derecho Carlos Beltrán le robó
en el primer juego.
"¿De qué planeta vino?", se preguntó
extasiado el receptor de los Medias Rojas David Ross.
Ortiz prácticamente tendría asegurado ser el Jugador
Más Valioso de esta serie, cosa que no ocurrió cuando Boston se consagró en
2004 (Manny Ramírez) y 2007 (Mike Lowell).
Su mánager John Farrell pidió mesura: "Si hay
algo que no vamos a hacer es adelantarnos a los hechos, ya sea por ser algo que
logramos de manera colectiva o por una actuación individual. Pero la verdad es
que está atravesando un momento espléndido".
El que la serie se traslade al Fenway Park, el hogar
de los Medias Rojas, no puede llegar en mejor momento. Volverá a desempeñarse
en su habitual puesto de bateador designado. Aquí en el Busch Stadium, tuvo que
tomar un guante y defender la primera base durante tres juegos consecutivos,
tarea exigente para alguien que acabó el año pasado con una lesión en el talón
del pie derecho.
En la jugada del hit en el infield, Ortiz reconoció
que acusó una leve molestia. Fue reemplazado mediante un doble cambio, pero el
mánager John Farrell aseguró que está bien.
"Me molestó un poco, pero no es algo que me va
a dictar si juego en el sexto partido", dijo Ortiz.


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