CIUDAD DEL VATICANO.- El papa Francisco encabezó el
viernes a decenas de miles de personas en una plegaria silenciosa en recuerdo
de los inmigrantes africanos que murieron de sed tras quedar varados en el
desierto del Sahara.
El público reunido el viernes en la Plaza de San
Pedro inclinó la cabeza al pedir el pontífice plegarias por “nuestros hermanos
y hermanas” que perecieron “de sed, hambre y agotamiento” cuando intentaban
alcanzar una vida mejor.
Casi 100 africanos murieron de sed en Níger después
que los camiones en que viajaban se averiaron en medio del desierto del Sahara
antes de poder llegar a Argelia.
Francisco, que se dirigió a la multitud con motivo
de la festividad de Todos los Santos, lamentó que “en estos días hemos visto la
imagen del desierto cruel”.
Unos 50 niños figuraron entre los muertos.


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