NUEVA YORK.- Esther Sánchez, madre de tres niños autistas,
ayer estaba dispuesta a caminar más de 10 millas en medio de bajas temperaturas
en la Ciudad de Nueva York con tal de que congresistas escucharan su súplica y
las de millones de inmigrantes para que aprueben una reforma migratoria.
"Me preocupa si pasa algo conmigo o con mi
esposo porque mis hijos autistas quedarían desamparados. Ellos nacieron aquí y
en mi país no tendrían la posibilidad de superarse", dijo Sánchez, de
origen mexicano.
La mujer se unió a unas 70 personas, entre
funcionarios públicos y miembros de organizaciones pro inmigrantes, frente a la
Catedral de San Patricio, en Manhattan, para luego caminar hasta Staten Island,
donde está ubicada la oficina del congresista republicano Michael Grimm, quien
se opone al proyecto de ley.
"Le pedimos a los congresistas, especialmente a
Grimm que no cierre su corazón. Hay muchas madres que están sufriendo pero
también muchos niños porque sus padres han sido deportados", precisó
Sánchez, de 42 años.
Los participantes también enviaron un mensaje al
presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner para que
presione a sus colegas para que apoyen la reforma migratoria.
"Boehner debe hacer lo correcto y permitir que
voten por la reforma migratoria en la Cámara, y los congresistas republicanos
de Nueva York, como Grimm deben presionarlo para que permita el voto",
dijo el representante demócrata Jerrold Nadler, antes de comenzar la marcha.
Casi siete horas tardaron los manifestantes en
llegar frente a la oficina del legislador, donde 40 de los presentes tienen
previsto permanecer ayunando por hasta tres días, a la espera que el político
los atienda y escuche su pedido.
También se vinculó en la caminata el senador estatal
Bill Perkins, quien expresó que el proyecto de ley HR 15 debería ser firmado
pronto ya que el futuro de miles de personas depende de la reforma.
Es el caso del "soñador" César Vargas,
quien lidera una organización comunitaria y está esperanzado que aprueben la
medida para continuar con sus metas de ingresar al ejército.
"He tenido reuniones con él y nos apoya en
privado, pero necesitamos su liderazgo público", aseveró Vargas, residente
de Staten Island, sobre Grimm. Asimismo, le mandó un mensaje al congresista:
"Su distrito está cambiando y el poder político de los latinos en esa área
está creciendo".
Manuel Castro, organizador de la campaña New York
Inmigration Coalition, que agrupa 200 organizaciones pro inmigrantes a nivel
estatal, dijo que escogieron como punto de partida la catedral debido que el
arzobispo de Nueva York, el cardenal Timothy Dolan, envió una carta a John
Boehner la semana pasada solicitando que sometan a votación el proyecto antes
que termine la sesión legislativa de este año.
"El congreso de los obispos católicos de
Estados Unidos ayer apoyó la carta del cardenal Dolan. Además, el congresista
Grimm es católico y ha hablado de cómo su fe ha influenciado su vida
política", comentó Castro.
Por
ROSA MARGARITA MURPHY/Edlp

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