Como testimonio del paso del tiempo y de una viva
leyenda de la danza internacional, reposan ahora en las paredes de la galería
El reino de este mundo (Biblioteca Nacional), en la Plaza de la Revolución, un
conjunto de 30 carteles donde Alicia transfigurada en Giselle, ocupa el amplio
espacio rectangular de papel para rememorar la historia.
El nacimiento de Alicia/Giselle en la temporada del
Ballet Theater de Nueva York (1943), sobre la escena del Me-tro-politan Opera
House, dio inicio a una singular carrera. Y aunque la bailarina cubana vistió
decenas de personajes sobre la escena, Giselle es su mayor símbolo. Por eso, a
la altura del aniversario 70 aparece esta muestra —perteneciente al Museo de la
Danza— que contó con la presencia en la inauguración de la prima ballerina
assoluta.
Titulada Memorias en el cartel, en la exposición
—cuyo curador es Luis Alberto Alon-so— el espectador podrá reencontrarse con
Alicia en múltiples escenas, posiciones, gestos de la tierna campesina del
primer acto o la etérea willi del segundo. Porque las obras, algunas con un
sentido publicitario (letras y fechas) y otras concebidas más artísticamente
pensando en el coleccionista, muestran a la Alonso —en fotos o dibujos—
exhalando arte desde el movimiento, con trazos fugaces que bocetan sobre el
papel imágenes de un instante efímero.
Allí, como un viaje por el tiempo, pueden
disfrutarse desde el cartel del debut de la bailarina cubana en Moscú con el
elenco del Teatro Bolshoi (1958) hasta el del reciente homenaje por el
aniversario 70 de Alicia en Giselle (teatro de la Maestranza, Sevilla, España)
en este 2013, y en muchos otros puntos de la geografía mundial.
Firmas de destacados diseñadores como Ricardo
Reymena, cuyas huellas transpiran por muchas dimensiones en el BNC, Esteban
Ayala, Nelson Sambolín, Jesús Castañar, Tony Fernández Reboiro, Alberto Soria,
Vega JL, Celia Fernández e Idalio Mederos, en algunos casos sobre fotos de
célebres maestros del lente, como Chinolope, Luis Castañeda, Beverly Gallegos,
J. Oghidanian, Judy Cameron, entre otros, ilustran con elegancia y buen gusto
estos relámpagos visuales que atrapan las primeras miradas del espectador en
las marquesinas de los teatros y otros lugares de la ciudad, como antesala de
la obra.
Por
TONI PIÑERA/Granma


No hay comentarios.: