WASHINGTON.- El Senado de EEUU aprobó este miércoles
por mayoría simple un acuerdo presupuestario de dos años que evita otro cierre
parcial del Gobierno federal, pero dejó para enero próximo la batalla para
extender los subsidios de desempleo para 1,3 millones de personas.
La Cámara de Representantes ya había aprobado la
medida bipartidista la semana pasada y para mediados de enero ambas cámaras del
Congreso deberán detallar la designación del presupuesto de $1,012 billones
para el año fiscal 2014.
En un comunicado emitido por la Casa Blanca, el
presidente Barack Obama se manifestó "complacido" con el voto en el
Senado por considerar que el acuerdo revierte algunos de los
"dañinos" recortes de gastos automáticos que han perjudicado a
estudiantes, ancianos y negocios.
"Es un buen primer paso lejos de la toma de
decisiones miope y guiada por crisis que solo ha servido como una carga para la
economía. Ayuda a guiar nuestro derrotero económico por los próximos dos años,
lo que significa que el pueblo estadounidense no quedará expuesto a otro cierre
del Gobierno doloroso e insensato", dijo Obama.
No obstante, insistió en que el Congreso debe
extender los beneficios de desempleo para quienes no logran aún encontrar un
empleo, por lo que pidió que el Legislativo apruebe una medida bipartidista
presentada este miércoles y que evitaría una interrupción de esa ayuda.
Pero la Cámara Baja ya inició su receso navideño y
el Senado lo hará entre el jueves y viernes, por lo que es más probable que el
asunto quede para enero próximo.
En ese sentido, el Proyecto Nacional de Leyes sobre
Empleo (NELP, en inglés) indicó el miércoles que la inacción en torno a los
subsidios de desempleo será un duro golpe, no solo para las familias de los
desempleados, sino también para las economías estatales que registran tasas de
desempleo por encima del 7% y que aún sufren las secuelas de la recesión.
Aún si el Congreso aprueba una medida con carácter
retroactivo, 1,3 millones de desempleados se quedarán sin ayuda federal el
próximo 28 de diciembre, mientras que 1,9 millones adicionals se quedarán sin
ayuda estatal en el primer semestre de 2014, advirtió NELP.
"Qué bueno que el Congreso logró extender los
beneficios de Medicare para los médicos, pero que no hayan podido encontrar
tiempo en el calendario o en sus conciencias para preservar la ayuda a los que
llevan mucho tiempo desempleados... es desmesurado", se quejó Christine
Owens, directora ejecutiva de NELP.
Beneficios y perjuicios
El acuerdo presupuestario establece un límite de
gastos discrecionales para todas las agencias de US$1,012 billones para el año
fiscal 2014 y de US$1,014 para el de 2015, sin incluir los gastos obligatorios
para programas como el Seguro Social o "Medicare" para ancianos.
También autoriza en los próximos dos años unos
$63,000 millones adicionales para programas de defensa y domésticos,
revirtiendo así parte de los recortes fiscales automáticos impuestos al
Pentágono y diversos programas sociales.
Así, según observadores, en la lista de los grandes
"ganadores" del acuerdo presupuestario figuran el Pentágono, los
empleados de la burocracia federal, y las familias pobres que dependen de
asistencia pública.
Entre los "perdedores" están los militares
jubilados menores de 62 años porque verán recortes en sus pensiones; los
empleados que comiencen a trabajar con el Gobierno federal en enero, porque
tendrán un recorte salarial del 1,3%, y parte del sector petrolero, que sufrirá
recortes de US$50 millones para programas de investigación.
Aparte de detallar la distribución del nuevo
presupuesto y votar por la extensión de la ayuda a los desempleados, el
Congreso también afrontará a su regreso la batalla política por el aumento del
techo de la deuda nacional.


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