NUEVA YORK.- Barry Bonds se enterará de una u otra
forma de los resultados de la votación para el Salón de la Fama de Grandes
Ligas en su edición del 2014. Pero no estará, digamos, tan al pendiente de
ellos.
El líder de cuadrangulares de todos los tiempos
pudiera estar cerca de su hogar en Los Angeles disfrutando de su más reciente
pasión, el ciclismo, a lo largo de la playa. Pero el ex jardinero izquierdo de
los Gigantes dijo que no desea comentar una vez más acerca del proceso cuando
fue contactado vía correo electrónico.
En el año que acaba de pasar, su primero en la
papeleta de votación, Bonds finalizó con el 36.2% de los votos, cuando los
miembros de la Asociación de Cronistas de Béisbol de Estados Unidos (BBWAA) no
eligieron a ningún pelotero en su edición del 2013, la primera en la que un
concurrido grupo de jugadores ligados a la era de las sustancias prohibidas
fueron elegibles. Craig Biggio fue quien más votos obtuvo con el 68.2% después
de amasar 3,060 hits en 20 campañas, todas con los Astros.
"Realmente me importa", manifestó Bonds el
año pasado acerca de ser elegido al Salón de la Fama. "Pudiera decir que
no, pero realmente me importa. He pasado por muchas cosas en mi vida, y no hay
muchas cosas que me fastidien. ¿Sería algo gratificante llegar al Salón de la
Fama por todo lo que he sacrificado? Seguro. El béisbol ha sido una parte bien
importante en nuestras vidas. Hemos sacrificado nuestro físico. Es la forma en
que nos ganamos la vida".
Como en cualquier elección al Salón, un jugador debe
recibir el 75% de los votos para ser elegido. El año pasado, de los 569 votos
emitidos, se necesitaron 427 de ellos para la elección. El nombre de Bonds
apareció en 206 papeletas de votación, bueno para el noveno lugar general.
Bonds sabe que es considerado uno de los peloteros
más controversiales en el mundo del béisbol. A lo largo de 22 años, el cañonero
hizo las cosas a su manera, yendo contra la corriente tanto dentro como fuera
del béisbol. El final de la carrera de Bonds se vio marcado por la
investigación de BALCO, sospechas del uso de sustancias prohibidas y el caso en
una corte federal que resultó en un cargo por obstrucción de la justicia. Fue
exonerado por cargos de perjurio.
Bonds dijo que desea haber hecho algunas cosas de
otra manera. "Pero no puedo regresar el tiempo ahora", expresó.
"El tiempo ha pasado. Las heridas para mí han sanado".
En el papel, Bonds hubiera sido sin duda alguna un
contendiente para ser elegido a Cooperstown en su primer año en la papeleta de
votación por simple mérito. Tras jugar sus primeras siete campañas con los Piratas
y sus 15 últimas con los Gigantes, Bonds es líder de cuadrangulares de por vida
(762) y en una temporada sencilla (73), así como también en bases por bolas
recibidas (2,558) y pasaportes intencionales (688).
En el actual mundo de la sabermetría, Bonds tiene el
tercer mejor promedio WAR (Victorias por Encima del Reemplazo) en la historia
sólo detrás de Babe Ruth y Cy Young, tercero en WAR defensivo, sexto con un
promedio de embasarse de .444, sexto en porcentaje de slugging con .607 y
cuarto en porcentaje de embasarse más slugging con 1.051. El toletero zurdo fue
nombrado JMV de la Liga Nacional en siete ocasiones - tres veces antes de 1998,
año que para muchos marcó el inicio de la llamada era de los esteroides.
Hijo del desaparecido Bobby Bonds y ahijado de la
leyenda de los Gigantes y miembro del Salón de la Fama Willie Mays, Bonds es el
único pelotero en la historia de Grandes Ligas en amasar más de 500 jonrones y
500 bases robadas, ya que terminó con 514 estafas de por vida. Nadie más se le
acerca - ni siquiera Mays, quien conectó 660 palos de vuelta entera y se robó
338 almohadillas en 22 campañas. Cuando su carrera terminó en 2007, Bonds se
quedó a 65 imparables de la cifra mágica de los 3,000, a cuatro carreras
remolcadas de las 2,000 y con 2,227 carreras anotadas.
Hank Aaron, a quien Bonds superó el 7 de agosto del
2007, con su HR No. 756 para apoderarse del liderato de todos los tiempos, es
el único pelotero en conseguir más de 700 cuadrangulares, 3,000 hits, 2,000
carreras remolcadas y 2,000 anotadas.
Bonds, de 49 años de edad, ha dicho que desea
regresar al béisbol como instructor de bateo.
"Soy un experto en béisbol, y ni siquiera tengo
empleo", manifestó Bonds. "Soy un experto, más que muchos que tienen
empleo. Debería trabajar en el béisbol hasta el día en que muera. Debería ser
uno de esos instructores. Creo que me lo he ganado".
Mientras tanto, el temible cañonero esperará su
segunda oportunidad para convertirse en inmortal. Y sabe que por regla tendrá
13 oportunidades más para aparecer en las papeletas de votación de la BBWAA,
siempre y cuando mantenga el requisito del 5% de los votos cada año.
Por BARRY M. BLOOM/MLB.com


No hay comentarios.: