BUENOS AIRES.- El gobierno argentino anunció el viernes que volverá
a permitir la compra de divisas para tenencia y ahorro, con el fin de dar una
señal de confianza a los mercados tras una brusca devaluación del peso, en un
contexto de alta inflación y sangría de reservas monetarias.
El levantamiento del impopular cepo cambiario que
regía desde 2011 fue anunciado sorpresivamente por el jefe de Gabinete, Jorge
Capitanich, quien dijo que la política de fuerte devaluación aplicada esta
semana alcanzó su objetivo con una tasa de cambio de ocho pesos por dólar al
cierre del jueves.
El gobierno de la presidenta Cristina Kirchner
decidió "autorizar la compra de dólares para tenencia y ahorro" a
partir del lunes próximo, anunció Capitanich en rueda de prensa en la Casa
Rosada (gobierno), junto al ministro de Economía, Axel Kicillof.
"El precio del dólar (mercado oficial) ha
alcanzado un nivel de convergencia aceptable para los objetivos de la política
económica", argumentó.
Las grandes corporaciones económicas venían
reclamando una solución del gobierno a la falta de competitividad de la
economía por el atraso cambiario, es decir que se equiparara el valor del peso
a una inflación que las consultoras económicas calculan en casi el 30% anual.
La incertidumbre había persuadido a los ricos
exportadores agrícolas de soja, maíz y derivados a retener su cosecha y no
liquidar sus dólares ante el Banco Central, cuya arcas lucen débiles con un
saldo de 29.000 millones de dólares, lejos de los 52.000 millones que atesoraba
en 2011.
Turismo en el exterior
Otra medida de alivio de los controles cambiarios
será que a partir del lunes se reducirá del 35% al 20% el recargo impositivo
que pesaba para las compras con tarjeta de crédito en el exterior (turismo),
dijo el coordinador de los ministros.
La tasa de 20% también regirá en el caso de la
adquisición de dólares, euros u otras monedas.
El gobierno venía administrando una pequeña
devaluación del peso desde comienzos de 2013, pero esta semana indujo una
fuerte baja de 13,9% entre miércoles y jueves, la mayor desde 2002 cuando el
país se sacudía tras el colapso del tipo de cambio fijo que rigió durante 11
años, hasta diciembre de 2001.
En momentos en que la moneda oficial se devaluaba el
jueves, especuladores del mercado negro negociaban en las llamadas "cuevas
financieras" el billete verde a 13 pesos.
"Los mismos que nos decían que el peso valía un
dólar (convertibilidad en la década de los años 90) ahora dicen que el 'Blue'
(dólar en el mercado paralelo) vale 13 pesos", dijo muy enojado Kicilloff,
y se retiró de la conferencia sin responder preguntas.
En lo que va de enero, la depreciación del peso fue
de 18,6%, casi la devaluación de todo 2013 (24%).
La búsqueda de un shock de confianza
La reacción en las redes sociales fue inmediata y en
Twitter apareció el hashtag "ChauCepo" en el que los internautas
celebran la medida, que vuelve a permitir la adquisición de billetes verdes, un
antiguo fetiche de los argentinos para refugiarse de la inflación.
"Han querido producir un 'shock' en el mercado
para generar un poco más de confianza", opinó al canal TN el consultor
económico y expresidente del Banco Central Aldo Pignanelli.
Argentina sufre una turbulencia en el frente
cambiario y monetario, con una caída de las reservas del Banco Central de casi
1.000 millones de dólares en lo que va del año.
"Hay mucha demanda de dólares para
importaciones y pago de deudas de empresas en el exterior, con poca liquidación
de exportaciones", dijo Jorge Todesca, de la consultora Finsoport.
Kirchner prohibió en 2011 la venta de dólares para
ahorro y creó impuestos al turismo en el extranjero, entre otra batería de
medidas que trabaron las importaciones para evitar la fuga de capitales, sin
otra fuente de financiamiento que el Banco Central y entidades oficiales dueñas
de fondos frescos.
El país decidió desde 2006 mantenerse al margen de
los mercados mundiales de capital cuando canceló su deuda con el FMI y
refinanció su voluminosa deuda pública que estaba en 'default' desde 2001.

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