Faltando poco más de cinco semanas para que
comiencen los entrenamientos primaverales, el dominicano Nelson Cruz sigue en
el limbo.
El jardinero agente libre aún no ha firmado un
contrato, aunque su nombre fue vinculado al principio del invierno a los
Reales, Rockies, Marineros, Orioles y hasta los mismos Rangers, club por el
cual militó en el 2013. A pesar de que Cruz podría brindarle a cualquiera de
esos equipos el poder que necesitan, nada se ha concretado.
Y el tiempo se está agotando.
En lugar de firmar a Cruz, Colorado fichó a Justin
Morneau. Seattle optó por el dominicano Robinson Canó y Corey Hart. Texas
adquirió en un canje a Prince Fielder y firmó a Shin-Soo Choo. Kansas City
sació sus necesidades con Norichika Aoki, a quien recibieron en un cambio con
Milwaukee, y con varios agentes libres, entre ellos el venezolano Omar Infante
y Jason Vargas. Y en cuanto a Baltimore se refiere, la situación económica del
club no es propicia al tipo de acuerdo que quiere Cruz.
En ningún momento se han puesto en duda las virtudes
de Cruz como compañero de equipo o como representante de su equipo en
situaciones públicas. Así lo refleja el hecho de que Texas estuvo dispuesto a
hacerle una oferta de arbitraje de US$14.1 millones a Cruz, quien la rechazó en
medio de especulaciones de que buscaba un contrato de cuatro anos valorado en
más de US$70 millones.
Pero Cruz fue suspendido 50 juegos la temporada
pasada por dopaje, lo cual lo hace víctima por asociación del declive de su
compatriota, Melky Cabrera, quien pasó de ser un estelar con los Gigantes hace
dos años a un fracaso con Toronto en el 2013. Cabrera bateó para .322 con 29
bambinazos y 147 carreras producidas en 268 juegos por Kansas City del 2011 al
2012 antes de ser suspendido por 50 juegos en agosto del 2012.
Los Gigantes decidieron no reactivar a Cabrera para
la postemporada del 2012, pero Toronto lo firmó por dos años y US$16 millones ese
invierno. El quisqueyano respondió con un promedio de .279, tres jonrones y 30
remolcadas en 88 compromisos en el 2013.
Y las reacciones al fichaje de Cabrera, y la
contratación del también dominicano Jhonny Peralta por los Cardenales por
cuatro años y US$53 millones este invierno, fue tan negativa - no sólo de parte
del público, sino también de los mismos jugadores - que los equipos podrían
estar titubeando en cuando a cómo manejar semejantes situaciones.
Y eso no es todo.
Los Rangers le ofrecieron arbitraje a Cruz, lo cual
significa que otro equipo tendría que ceder una selección en el draft amateur
para firmarlo.
Cruz tiene 33 años y se cree que sus mejores años ya
son cosa del pasado, lo cual limita el número de temporadas que los equipos
están dispuesto a comprometerse con él.
La única vez en su carrera en que Cruz ha disputado
tanto como 130 compromisos en una campaña fue en el 2012.
Aun con lo mucho que se habla de su poder y su
producción, y a pesar de que ha disputado la mitad de sus juegos en el Rangers
Ballpark, un estadio que favorece a los bateadores, Cruz jamás ha remolcado más
de 90 carreras en una temporada y conectó 30 jonrones en una campaña sólo una
vez (33 en el 2009).
En cuanto a la defensa se refiere, Cruz es, a lo
mucho, del montón. Eso lo haría más atractivo a un equipo de la Liga Americana
que lo pueda utilizar como bateador designado o un club cuyo estadio tenga un
jardín derecho pequeño que no requiere gran habilidad defensiva.
Los equipos que ponen énfasis en las estadísticas se
preguntan qué tan cierto es que Cruz sea un jugador ofensivo de impacto. Dichos
clubes señalan que el OPS de por vida de Cruz de .823 consiste mayormente de su
slugging de .495 y un mediocre promedio de embasarse de .327. Expresan también
preocupación por su porcentaje de embasarse de por vida de .317 contra
lanzadores derechos.
No hay un solo fallo que espantaría a los equipos de
Cruz, dado el tipo de persona que es. Pero una serie de eventos ha dejado al
dominicano, aun con lo mucho que se le respeta en el mundo béisbol, en espera
de un equipo por el cual jugar en el 2014.
Por
TRACY RINGOLSBY/MLB.com


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