NUEVA YORK.- Lo que la Ley Agrícola del 7 de febrero
quitó a Nueva York, millones de dólares para financiar los cupones de comida,
el gobernador Andrew Cuomo, quiere reponer.
El gobernador ha tomado medidas para mantener los,
aproximadamente, $457 millones anuales del Programa de Suplemento de Asistencia
Nutricional (SNAP, en su sigla en inglés, o cupones de comida en su acepción
más popular) que recibían unos 300,000 hogares del estado antes de la Ley
Agrícola.
Esta ley, que fue aprobada por el Congreso a
primeros de mes, eliminaba un vacío legal que permitía a algunos estados en los
que el coste de vida es más elevado que en el resto del país, incluir cupones
de comida para hogares que recibieran una mínima cantidad de ayuda para
calefacción. Este incentivo a la calefacción ha de ser más elevada para poder
recibir los cupones.
El plan del Gobierno de Nueva York es incrementar
las ayudas a los pagos de calefacción a hogares donde este gasto está incluido
en la renta, para que aún así sigan cualificando para recibir los cupones de
comida a cargo del presupuesto federal. El estado destinará unos seis millones
de dólares en financiación adicional de asistencia de calefacción a hogares de
bajos recursos con este objetivo.
"El estado de Nueva York da un paso adelante
para ayudar a las familias necesitadas que están perdiendo una asistencia vital
alimenticia por que Washington quiere recortar el programa SNAP", dijo el
gobernador. "Estos recortes federales complican la tarea de poner comida
en las mesas a las familias más vulnerables", afirmó Cuomo en un
comunicado.
Los recortes de los cupones de comida de la última
Ley Agrícola afectan a 17 estados del país pero desproporcionadamente a Nueva
York. Esta decisión de Washington además se une a una anterior en noviembre de
2013 que ya supuso un severo recorte en estas ayudas de alimentos.
Desde entonces, el número de visitantes a las
despensas de alimentos y soup kitchens se disparó y casi la mitad de estos
establecimientos se quedaron sin alimentos.
En el Food Bank de Nueva York se explicaba, antes de
que Cuomo articulase esta solución, que los recortes al estatuto supondrían
entre 76 y 100 millones de comidas menos para las familias necesitadas. Es un
número que el mayor banco de alimentos del país no puede compensar con sus
donaciones. La mayor parte de quienes acuden a las despensas de alimentos
donados y reciben cupones de comida, que apenas llegan para todo el mes, son
trabajadores cuyos sueldos no llegan para sostener a sus familias. Forman parte
de los llamados "working poor", o trabajadores pobres.

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