PEORIA, Arizona (23 Marzo 2014).- Hace un año, nadie hubiese
pronosticado que Robinson Canó estaría viendo por televisión en el 2014 un
juego de pretemporada de los Yankees desde el clubhouse primaveral de los
Marineros de Seattle.
Pero así mismo fue el caso el domingo, cuando el
segunda base dominicano de Seattle volteó la cabeza de vez en cuando hacia el
televisor que pasaba el partido entre Nueva York y Toronto.
Ya es hora de que la gente se acostumbre a la nueva
realidad de Canó vistiendo el uniforme de los Marineros. El mismo jugador
parece haber asimilado el cambio de ambiente sin ningún tipo de problemas.
"Me ajusté bastante rápido", le dijo Canó
a LasMayores.com en el Peoria Sports Complex, previo al encuentro de Seattle
ante Oakland. "El ánimo y la energía…y con el trato que me han dado, no
solamente la organización, sino también los compañeros, me siento bastante
cómodo. Es un gran ánimo".
El ex intermedista de los Yankees también arrancó
bien encendido al bate en la Liga del Cactus. Llegó a estar bateando por encima
de .600 hasta hace unos días y, con todo e irse en blanco en sus últimos siete
turnos, aún lleva promedio de .462 en la Liga del Cactus, con un solo ponche en
39 turnos.
"Gracias a Dios me ha ido bien", expresó
el oriundo de San Pedro de Macorís. "De verdad que espero en Dios seguir
esa misma energía, ese mismo entusiasmo durante toda la temporada".
¿PRESIÓN CON EL NUEVO CONTRATO?
Canó está por empezar la primera temporada de un
contrato de 10 años y US$240 millones con los Marineros-exactamente los mismos
términos en cuanto a campañas y dinero que los de su compatriota Albert Pujols
hace dos años con los Angelinos.
Hasta ahora Pujols no ha puesto los brillantes
números que tuvo en sus primeras 11 temporadas en San Luis y, en el 2012,
reconoció que en algunos momentos "trató de hacer demasiado". El
primera base no habló de "presión". Tampoco quiere hacerlo Canó.
"Pujols es un hombre de 45, 50 jonrones, 120,
130 (empujadas)", manifestó Canó sobre el particular, exagerando un poco
la cantidad típica de vuelacercas de su compatriota en los Cardenales para
tratar de destacar los enormes números de poder que había puesto antes de
unirse a los Angelinos. "Creo que las expectativas eran mucho más grandes.
"No soy un bateador de jonrón", continuó
el veterano, quien en nueve años de Grandes Ligas lleva promedio de .309, 375
dobles, 204 cuadrangulares, 822 empujadas y OPS (porcentaje de embasarse más
slugging) de .860. "Soy un jugador que te puedo empujar carrera en
cualquier momento, te puedo dar hit en cualquier momento, pero no voy a cambiar
mi juego en nada. Voy a hacer lo mismo".
Canó no menciona la palabra "presión" al
tocar el tema.
"Las expectativas mías serán las mismas, seguir
con el mismo juego", dijo. "No voy a cambiar en nada, sino seguir en
lo mismo".
ACOSTUMBRADO A GANAR. ¿Y AHORA?
En siete de sus nueve años en el Bronx, Canó
participó en siete playoffs y ganó un anillo de Serie Mundial en el 2009. Por
supuesto, el equipo de Nueva York siempre parte como uno de los favoritos para
clasificar en la Liga Americana.
Sin embargo, los Marineros son otro caso. Seattle no
huele postemporada desde el 2001, ha tenido apenas dos temporadas con récord
positivo desde el 2004 y viene de ganar apenas 71 juegos el año pasado.
Con la adición de Canó, el también dominicano
Fernando Rodney, Corey Hart y Logan Morrison en el terreno, más la contratación
del manager Lloyd McClendon, la gerencia del equipo busca un nuevo comienzo.
No será fácil para Seattle competir con equipos como
los Atléticos, Rangers y Angelinos en el Oeste de la Liga Americana, pero Canó
exhibe el entusiasmo y el optimismo propios de los entrenamientos de primavera.
"Tenemos un grupo de muchachos jóvenes, con
hambre y deseo de jugar y de ganar", indicó Canó al hablar de las
perspectivas colectivas del 2014. "Lo bueno de este equipo es que es un
equipo de contacto. Con un equipo de contacto pueden pasar muchas cosas buenas.
"No seremos los favoritos, pero siempre hay un
equipo que sorprende", agregó el oriundo de San Pedro de Macorís, quien
señaló a los Rays del 2008 y a los Atléticos del 2012 como ejemplos de ello.
"Cuando te ponen como favorito ya las expectativas son muy altas. Aquí
nadie espera mucho de nosotros y creo que a lo mejor podemos sorprender a
muchas personas".
EL RETO DE SEGUIR PRODUCIENDO
A sus 31 años y con 10 temporadas por delante en
Seattle (o por lo menos en el contrato que firmó con dicho equipo), Canó
enfrenta el reto de seguir produciendo como lo ha hecho a lo largo de su
carrera. Eso, además de evitar las lesiones-otra cosa que ha hecho el
dominicano de manera destacada hasta ahora-es cada vez más difícil con el paso
del tiempo.
"Entiendo lo que es la edad, la juventud, pero
como he dicho, he trabajado fuerte, hasta más y mejor (ahora)", dijo el
intermedista, quien el año pasado bateó .314 con 41 dobles, 27 jonrones, 107
impulsadas y OPS de .899-números bien parecidos a sus promedios de por vida en
dichos departamentos. "Cada año trato de trabajar más fuerte. Sólo le pido
a Dios salud.
"El talento está ahí. Cuando tú tienes el
talento solamente tienes que trabajar, que es lo que he hecho sabiendo que esto
es un cambio nuevo. Estoy en casa nueva, cosas nuevas, pero eso no es ni será
excusa. Uno hace o no las cosas bien. Lo que hay que hacer es ser realista. Si
me fue mal, tratar de mejorar y esperar en Dios que las cosas salgan
bien".
Por
DAVID VENN/LasMayores.com


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