WASHINGTON.- Mientras ayuda a Ucrania y castiga a Rusia, el
presidente Barack Obama apela a Moscú para que frene la escalada militar.
Estados Unidos cree que el presidente Vladimir Putin podría estar dispuesto a
dar marcha atrás.
Por
MARÍA RAMÍREZ/El Mundo
"Todavía hay una oportunidad para que Rusia
estabilice la situación en coordinación con la comunidad internacional",
dijo Obama este martes, horas después de suspender la cooperación militar y
comercial con Moscú. El presidente de Estados Unidos destacó
"informaciones" que indican que Putin "está parándose un momento
y reflexionando sobre lo que está pasando".
El presidente insistió en que Estados Unidos, la UE,
Canadá y Japón creen que "los ucranianos tienen que decidir su propio
futuro" y que Rusia ha violado la legalidad internacional con el
despliegue de miles de soldados en Crimea. "Putin debe tener un grupo
diferente de abogados", bromeó en una declaración sin preguntas.
Estados Unidos ya está preparando sanciones contra
Putin, sus altos cargos y empresarios fieles mientras Alemania o Reino Unido
siguen reticentes a los castigos comerciales para proteger los intereses de
empresas como la británica B.P. o la anglo-holandesa Shell. El Pentágono suspendió
este lunes los ejercicios militares con Rusia y todas las visitas previstas. La
Casa Blanca también ha cancelado las reuniones para fomentar el comercio y la
inversión entre los dos países. Y el Congreso se mueve para ayudar
financieramente a Ucrania.
Kerry: 'Condenamos el acto de agresión de Rusia'
El secretario de Estado de EEUU, John Kerry, ha
condenado "el acto de agresión" rusa en Crimea y expresó el apoyo de
su país a Ucrania.
"Condenamos el acto de agresión de Rusia",
dijo Kerry en declaraciones en Kiev, donde hoy se entrevistó con el nuevo
Gobierno ucraniano y señaló que Moscú debe abrir negociaciones con Ucrania.
El jefe de la diplomacia estadounidense advirtió de
que "Rusia está buscando crear un pretexto" para intervenir en
Ucrania.
Subrayó que la crisis en Ucrania debe ser resuelta
por la vía de la diplomacia y el diálogo, y dejó claro que Estados Unidos
quiere que se rebaje la tensión generada después de que el Senado ruso
autorizara la intervención de sus tropas en Ucrania.
"Quiero que quede claro: no queremos
confrontación", dijo Kerry dirigiéndose a Rusia, a quién pidió defender
sus "intereses legítimos relacionados con Ucrania a través del Consejo de
Seguridad de la ONU, la OSCE y multitud de otras organizaciones creadas para la
solución de estos problemas".
Nada más pisar suelo ucraniano, Kerry, confirmó que
Estados Unidos está dispuesto a dar avales por valor de 1.000 millones de
dólares (unos 729 millones de euros al cambio actual) a la endeudada Ucrania.
Según el Gobierno de Kiev, el Tesoro ucraniano necesita 35.000 millones de
dólares (más de 25.000 millones de euros) para cubrir los próximos dos años y
evitar la suspensión de pagos ahora que no puede contar con los préstamos
prometidos por Rusia.


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