NUEVA YORK (07 Abril 2014).- En el edificio donde
reside José Alvarado (46) con su familia, las ventanas del primer piso están
selladas con láminas de madera con un letrero que dice: "Keep Out"
(Aléjese).
Y este letrero simboliza lo que —según los inquilinos—
ha estado haciendo el casero Joe Fragala en este inmueble, localizado en el
1418 de la avenida Dekalb, Bushwick, Brooklyn, uno de los barrios más afectados
por la gentrificación. Alvarado indicó que hace dos años, el casero les envió
una carta diciéndoles a las seis familias (tres mexicanas, dos puertorriqueñas
y una ecuatoriana) que les iba a aumentar el alquiler en unos $600, y si no lo
aceptaban enfrentaban el desalojo.
De las seis familias, cinco aceptaron dinero del
casero, quien les pagó de $5 mil a $7 mil para que entregaran sus apartamentos
y se marcharan. Ahora sólo queda Alvarado, quien reside con su esposa María
Pucha y sus hijos Bryan (7) y Anthony (5). Fragala le ofreció US$20 mil para que
se fuera, según Alvarado.
"Pero nosotros no hemos aceptado el aumento del
alquiler porque es ilegal y estamos peleando en corte para que no nos
desalojen", dijo Alvarado, quien paga $1,100 de alquiler. "El casero
ha cubierto las ventanas con plywood para darle al edificio la apariencia de
abandonado y la policía me ha parado dos veces pensando que soy un
intruso", señaló el inquilino.
A este problema se añade la falta de mantenimiento
que Alvarado, como trabajador de la construcción, ha remediado en parte porque
—según dijo— él mismo ha tenido que reparar y pintar para mantener su vivienda
habitable.
"A mi hijo Bryan le encontraron plomo en la
sangre y tuve que quitar la pintura y pintar mi apartamento para proteger a mis
hijos", dijo Alvarado.
Decenas de residentes de Bushwick partieron desde el
edificio donde vive Alvarado y marcharon por las calles del barrio hasta el 324
la avenida Central, en protesta contra los caseros negligentes que violan los
códigos de vivienda y acosan a los residentes del área.
Luis Henríquez, abogado de Se Hace Camino Nueva
York, organizadora de la marcha, dijo que el propósito de la manifestación
"es llamar la atención pública, en anticipación al 1 de mayo, que es
cuando el alcalde De Blasio va a anunciar su plan de vivienda, que incluye la
construcción de 200 mil nuevas unidades asequibles".
"Queremos que esas viviendas sean realmente
asequibles, no para personas con ingresos de clase media, sino para personas
pobres y trabajadoras", dijo Henríquez. "También queremos pedirle al
alcalde que luche por la preservación de la vivienda, ya que las viviendas bajo
alquileres protegidos se están perdiendo, como en Bushwick, donde están
llegando caseros que usan tácticas de hostigamiento, de no reparar, etc.",
agregó el activista.
La congresista Nydia Velázquez, quien participó en
la marcha, dijo que muchos caseros que dejan de reparar sus edificios para
obligar a los inquilinos a irse "deberían estar en la cárcel" y
prometió usar "todas las herramientas a su alcance para solucionar el
problema"."Muchos neoyorquinos gastan el 50% de sus ingresos en
alquiler y, sin embargo, tienen que vivir en malas condiciones debido a caseros
negligentes y eso no puede seguir así", dijo.
Raquel Navas, quien desde hace 24 años reside junto
a su familia en el 98 de la calle Linden, mostró un cartel con fotos de su
cocina y su baño totalmente desmantelados.
"El nuevo dueño del edificio, que lo compró en
marzo de 2013, nos dijo que nos iba a reparar la cocina y el baño. Vinieron
trabajadores, destrozaron todo en dos horas, y ya llevamos diez meses esperando
que reparen", dijo Navas, quien tiene que ir al apartamento de un vecino a
usar la cocina y el baño. "Nosotros pusimos la queja en la ciudad y lo
llevamos a la corte", señaló.
Mensajes dejados a Joe Fragala, el casero de
Alvarado, no fueron contestados hasta el cierre de esta edición.
Otra inquilina afectada es Lilian Cabrera, quien
lleva 26 años residiendo en el 121 de la avenida Irving.
"A las dos semanas que los nuevos caseros
(Silver Short Properties) compraron el edificio, nos cortaron el agua caliente
y la calefacción, llamamos a la ciudad y a los bomberos, y apareció el casero
anterior y rompió la laca y nos puso de nuevo los servicios", dijo
Cabrera. "Mi apartamento está en malas condiciones, hay paredes rotas,
filtraciones y el casero no repara. Si lo que quiere es sacarme, no lo va a con
seguir", sostuvo.
En la última lista de los peores caseros de la
ciudad, publicada por la oficina del Defensor del Pueblo, Brooklyn aparece en
primer lugar con 207 de los peores caseros, seguido de El Bronx con 110, Manhattan
con 41, Queens, con 20, y Staten Island con 4.
La ciudad de Nueva York pierde más de 10,000
apartamentos bajo alquileres regulados cada año. Desde 1997, se han perdido más
de 300,000 unidades.
Las leyes de alquileres controlados protegen a los
inquilinos contra aumentos masivos de alquiler y proveen protección contra
desalojos sin causa. Más de 2 millones de neoyorquinos dependen de estas leyes
para mantener sus alquileres a niveles asequibles.
En las Cortes de Vivienda de Nueva York, donde se
radican cerca de 300,000 demandas de desalojo al año, más del 98% de los
caseros son representados por abogados mientras que el 90% de los inquilinos no
cuentan con representación legal.
Sonia Medrano, de la NY Community for Change, dijo
que ellos les dan asesoría legal a inquilinos de Bushwick, pero la demanda es
tan grande que a su organización llegan hasta 18 quejas al día, "por falta
de calefacción, de reparación, de aumento de alquiler ilegal".


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