NUEVA YORK (14 Abril 2014).- ¿Lo nota? Va a la tienda y cada vez le
sale más caro llenar la canasta. Cocinar un pollo con arroz y frijoles cuesta
algo más que hace uno o dos años. Lo mismo ocurre con el pernil. El café, el
chocolate también cuesta más. ¿Y los filetes de ternera? La carne roja queda
fuera de las posibilidades de presupuestos ajustados.
Los precios de los alimentos subieron un 0.4% el
pasado mes de febrero, la subida más pronunciada desde septiembre de 2011. Y
los economistas creen que este alza no es aislado sino una tendencia.
Los precios se notan más al compararlos con los dos
años precedentes, en los que, en general, se mantuvieron estables. Pero sobre
todo, es un coste que llega cuando los salarios siguen afectados por la crisis
y, en el mejor de los casos, llevan años estancados.
El coste de la comida, que depende de factores no
solo locales sino internacionales, no bajó después de la crisis de 2008 cuando
se disparó en todo el mundo provocando manifestaciones en las calles de países
como India, Haití, Filipinas.
Richard Volpe, economista del departamento de
Agricultura de EE.UU. explica que aún no se conocen del todo las causas de
aquellas subidas pero todo apunta que fue una mezcla de medidas proteccionistas
de algunos países, el aumento del consumo de grano usado en energía (etanol) y
un aumento del consumo en países emergentes, que con la mejora de su nivel de vida
cambiaron de dieta para incluir más lácteos, carnes y pescados. En EE.UU. los
precios subieron un 5.5% en 2008, un récord en casi dos décadas.
Los expertos esperan que en 2014 el coste de la
alimentación subirá muy por encima del resto de los precios. El Departamento de
Agricultura estima que la comida puede registrar alzas hasta un 3.5% este año,
el mayor incremento en tres años. El motivo principal es el clima, no solo el
duro invierno del noreste del país sino, sobre todo, la prolongada y brutal sequía
de California y zonas del sur como Texas. Estas áreas son las de mayor
producción de muchos de los alimentos del país.
Esto es lo que está pasando con algunos de los
productos que usted pone en su canasta.
Ternera: "El precio está en niveles
récord", explica Volpe. "El problema principal es que hay un
inventario muy bajo en las ganaderías por varios motivos". Volpe recuerda
que en 2007 y 2008 los precios del grano, maíz, con el que se alimenta las
reses subió y muchos ganaderos liquidaron parte de sus manadas. "Luego
vino la Gran Recesión que deprimió la demanda y después la sequía en California
y Texas", recuerda este economista. "Los ganaderos no pueden hacer
crecer las terneras aceleradamente para responder a la mejora de la demanda cuando
han tenido que recortar su oferta meses antes", explica Volpe. Además los
ganaderos están muy muy reticentes a subir sus manadas porque a pesar de que el
precio ha subido, hay mucha incertidumbre.
Volpe explica que la oferta de ternera actualmente
es la misma que había en 1950. Entonces EE.UU. tenía 150.7 millones de
habitantes, en 2014 la población prácticamente se ha duplicado. Así pues, cabe
esperar que el precio, siga subiendo. Adam Longson, analista de Morgan Stanley,
explica que esta baja oferta hará que los precios se mantengan altos hasta, al
menos, fin de año.
Pollo y pavo: Estando la ternera como está, muchos
consumidores han optado por comer más pollo y pavo. Aunque para los granjeros
subir la producción es relativamente fácil, ya que los pollos crecen muy rápido—
especialmente si se compara con el ganado—, los precios están altos. Pero eso
es una cuestión de mercado. "La demanda está alta y los precios suben, de
hecho el año pasado cuando el coste de la comida apenas subió, el pollo y el
pavo si que se apreciaron considerablemente", explica Volpe.
Cerdo: "Los precios están relativamente altos
también", afirma Volpe. El problema es un virus que llega de China y está
afectando a la producción en ese país pero también en EE.UU.
"El virus, que no afecta a los humanos amenaza
hasta el 6% de la oferta de cerdo americana", según Longson. Los precios
han subido en invierno porque el virus es más persistente cuando hace frío. La
oferta de cerdo, y el ubicuo bacon, subirá incluso con la mejora de las
temperaturas porque un lechón tarda al menos seis meses en coger el peso
requerido para llegar al mercado.
Lácteos: "La leche, y muchos de sus derivados,
va a verse afectada por la sequía de California porque este es el estado en el
que se cultiva la mayor parte de la alfalfa necesaria para las vacas",
explica Volpe. Este economista del departamento de Agricultura explica que la
alfalfa es un cultivo que precisa de mucha agua, que es lo que no hay en
California. "Los precios de la leche cayeron en 2013 pero en los próximos
meses vamos a empezar a ver a la subida. En 2014 puede que la inflación se
dispare hasta el 4%", estima.
Frutas y verduras: Los precios de estos productos
son muy volátiles y el impacto negativo en los presupuestos de compra familiar
llegará. De nuevo, la culpa es de la sequía californiana y el problema con los
acuíferos subterráneos que están cada vez más escasos y son caros de explotar.
En Agricultura se espera "una inflación acelerada en estos
productos". En particular, se espera un fuerte aumento de precios, a nivel
internacional, en frutos secos (nueces y almendras) que se producen en su gran
mayoría en el Oeste de EE UU.
Café: Otra sequía, esta vez en Brasil —el mayor
productor de café del mundo—, es la culpable de lo que estápasando con los
precios. El grano de café cotiza en los mercados a los niveles más altos en dos
años y el temor a que haya más demanda que oferta tiene buenos fundamentos y el
daño puede durar años.
Maíz y trigo: Para cerrar este repaso, buenas
noticias para los consumidores. El maíz lleva casi todo el invierno con los
precios muy bajos y solo ahora que se aumenta la exportación está subiendo
algo. El trigo, cuyo precio depende de factores internacionales tiene los
precios estabilizados.
Por
ANA B. NIETO/Edlp


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