NUEVA YORK (09 Abril 2014)Un agente que resultó gravemente herido
tras acudir a una emergencia de incendio provocado por un menor el domingo en
Coney Island, falleció ayer por la mañana por culpa del humo tóxico que inhaló,
mientras su compañera sigue en estado crítico.
Dennis Guerra (38), quien tenía muerte cerebral,
perdió la lucha por la vida a las 6:50 a.m., según confirmó el NYPD en el
hospital Montefiore, de El Bronx. El agente, hijo de un policía, prestó
servicio a la Ciudad de Nueva York durante ocho años.
"Hemos perdido a un buen hombre… un policía
valiente", dijo de el alcalde Bill de Blasio. "Fue desinteresadamente
hacia las llamas, hacia los que estaban en peligro, sin importar el riesgo para
él. Es algo que nuestros oficiales de policía hacen todos los días. Es algo que
nuestros socorristas hacen todos los días. Es algo que tenemos que apreciar
cada día".
Sobreviven a Guerra su esposa Cathy y sus hijos
Kathleen (20), Jonathan (17), Alyssa (14) y Zachary (7).
El agente y
su compañera de turno, Rosa Rodríguez, fueron los primeros en acudir el
domingo, a las 12:30 del mediodía, a la emergencia en un apartamento localizado
en la avenida Surf, en Brooklyn. Ambos oficiales hispanos resultaron con
heridas de gravedad durante el incidente, y estaban inconscientes al momento de
ser rescatados.
Por esta muerte podría ser acusado el adolescente
Marcell Dockery (16), quien fue detenido luego de que confesara que generó el
siniestro cuando prendió fuego a un colchón porque "estaba aburrido".
El menor ya enfrentaba cargos por incendio, asalto e imprudencia temeraria, y
está detenido sin derecho a fianza.
Según fuentes policiales, Guerra es el primer agente
del NYPD en morir en acto de servicio desde diciembre de 2011, cuando Peter J.
Figoski fue baleado durante un robo. El último agente que murió respondiendo a
un incendio fue Mike Bosak, en 1987.
Agente latina continúa grave
La agente de policía Rosa Rodríguez (36) continúa
recluida en la unidad de cuidados intensivos del hospital Weill Cornell Medical
Center en condición crítica, pero estable gracias a un coma inducido, y está conectada
a un ventilador, según se conoció extraoficialmente.
Rodríguez, de padres dominicanos y nacida en Nueva
York, ingresó a la Uniformada hace unos seis años, primero como agente del
sistema carcelario, donde permaneció por dos años. En el 2000, fue asignada a
la División de Viviendas en El Bronx, de donde pidió el traslado hace cinco
meses, para poder estar más cerca a su hogar en Howard Beach, Queens, siendo
reubicada en Coney Island.
Rodríguez es madre de cuatro hijos, de 18, 17, 8 y 7
años. Antes de convertirse en policía, trabajó como secretaria en una tienda de
ventas al por mayor en Brooklyn.
“La gran pasión de su vida es la de ser policía, es
una persona muy entregada a su trabajo”, dijo un allegado que prefirió no
identificarse, y que la describió como una persona muy humanitaria, buena madre
y amiga.
Fuente
EL DIARIO LA PRENSA


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