NUEVA YORK (03 Abril 2014).- ¿Es posible que las
propinas desaparezcan como forma fundamental de compensación?.
El exclusivo restaurante Sushi Yasuda de Nueva York
eliminó hace tiempo las propinas diciendo que sus trabajadores, siguiendo la
costumbre japonesa, son totalmente compensados con su salario. Es algo que
también hacen Noodles & Co. que pagan salarios por encima del mínimo
federal. Otros restaurantes cobran una comisión de servicio para aumentar la
paga a sus empleados y acabar con las propinas.
El mínimo federal para empleados que cobran
gratificaciones —que los clientes no tienen obligación de dejar— es US$2.13 la
hora. Muy por debajo del salario mínimo general de US$7.25, pero en la mayoría de
los estados es más elevado. En California, es US$8 la hora y en NY, US$5.
Algunos meseros estarían de acuerdo, con matices, en
que las propinas dejarán de ser parte fundamental de sus ingresos. Carla, una
puertorriqueña que lleva tres años trabajando como mesera en NY, explicó que ha
trabajado en negocios que asumían que todos los clientes dejaban un 20% de
propina y esa era la cantidad a repartir entre todos, se hubiera recibido ese
porcentaje o no.
"Y cuando se trabajan los días de nieve",
como ha ocurrido durante semanas en el duro invierno del noreste del país,
"hay días que no había mucho trabajo y me he ido a casa con menos de $20
en propinas". Carla reconoce que una noche ganó $1,000 "pero es algo
muy infrecuente". "Si me subieran el salario base no me importaría no
depender tanto de esta gratificación".
Clientes
dejan menos propinas
El hecho es que los clientes dejan cada vez menos
propinas. Un estudio de Vouchercloud.net apunta a que la mayoría de los
consumidores de restaurantes dejan menos del 20% y entre los encuestados, el
46% admite que hace cinco años era más generoso, pero ahora no tanto por
cuestiones económicas.
Desde asociaciones como ROC United, que abogan por
mejorar los salarios en los restaurantes, se apoya lo que ha hecho Sushi Yasuda
"porque pagan un salario con el que se pueden mantener los
trabajadores", explicó María Myotta. Para este grupo, lo más importante es
que el salario base de estos empleados suba. "En este momento, debido a
las propinas, la industria de la restauración puede pedir a los consumidores
que abonen la mayoría de los salarios de sus trabajadores", dijo.
Desde el National Employment Law Project, Tsedeye
Gebreselassie, afirmó que las propinas pueden dar lugar a agravios comparativos
porque no es lo mismo un turno de mañana que otro en la noche de un viernes.
"Las propinas no deben reemplazar salarios pero forman parte fundamental
de la cultura del país y es difícil que haya grandes cambios".
En que es una cuestión cultural es algo en lo que
coincide con James Versocki, de la National Restaurant Association (NRA). Según
los cálculos de la NRA, los empleados que cobran propinas, normalmente, ganan
más que el salario mínimo general. "A nivel nacional, la media de
ganancias por hora fluctúa de US$16 a US$22 lo que incluye propinas de US$12 a US$17
con un salario base de US$4 a US$5 pagado por el empresario."
Versocki,
recuerda que ningún mesero o camarero, cobra el mínimo solo y que los
empleadores sólo pueden reclamar un crédito fiscal por las gratificaciones si
abonan la diferencia del salario mínimo, los US$5 de NY, para elevarlo al
general, US$7.25 la hora, al menos.
Este experto admitió que el invierno ha sido muy
duro con los meseros. "Se ha notado mucho en los restaurantes".
Versocki indicó que, a los dueños de estos comercios, les gustaría pagar más
pero actualmente en un sector de "mucho volumen y bajo margen" en el
que se notan más los costes que los ingresos y es difícil asumir más cambios.
Por
ANA B. NIETO/Edlp


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