MANHATTAN (11
Abril 2014).- Un mes después de la trágica explosión que derribó dos edificios
en El Barrio, segando la vida de ocho personas y desplazando a más de un
centenar de familias, la angustia y la incertidumbre no han desaparecido entre
los afectados directos. Varios inquilinos de los inmuebles destruidos se quejan
de que la ayuda económica prometida no les ha llegado, las soluciones
permanentes de vivienda no son accesibles para todos y la comunicación con las
organizaciones y agencias municipales es deficiente.
El Fondo del Alcalde para el Avance de la Ciudad de
Nueva York, que concentró los esfuerzos recaudatorios de la municipalidad,
reunió US$330,000 en donaciones de individuos y organizaciones públicas y
privadas para ayudar a las 16 familias que vivían en los edificios colapsados,
situados en el 1646 y 1644 de Park Avenue, así como a los vecinos y negocios
desplazados de las cercanías. Dicho fondo, que utiliza la ciudad para causas
públicas, está presidido por Chirlane McCray, esposa del alcalde Bill de
Blasio.
La ciudad determinó que el dinero fuera distribuido
por la organización sin fines de lucro Safe Horizon, pero distintas víctimas
dicen que han recibido poca o ninguna ayuda y que las consultas realizadas no
son devueltas con respuestas concretas.
"Dijeron que la ayuda llegaría, pero que aún la
están reuniendo y gestionando. No me especificaron siquiera qué tipo de ayuda
iba a recibir, ni cuándo", señaló el dominicano Carlos Pérez (48), quien
vivía en el último piso del 1646 de Park Avenue y salvó su vida porque el día
de la fatídica explosión salió media hora antes de su casa. "No me puedo
estancar y tengo que empezar a salir adelante. No puedo esperar más".
Pérez, que compartía apartamento con un amigo que
era el titular del contrato de alquiler, solicitó un nuevo apartamento al
Departament of Housing Preservation and Development (HPD), la agencia municipal
encargada de proveer vivienda transitoria a los afectados, pero tampoco ha
tenido éxito.
"Me dijeron que no calificaba para un subsidio
porque ganaba US$46,000 al año, y que no había ninguna seguridad de que iba a
obtener una vivienda de la ciudad", manifestó el hispano, que pernocta
desde hace un mes en su lugar de trabajo, una fábrica de pianos en El Bronx.
El ecuatoriano Carlos Carabajo (52), que vivía en el
cuarto piso del edificio, aceptó una vivienda que le ha ofrecido HPD esta
semana, pero dijo que el proceso ha sido largo y dificultoso.
"Rechacé dos apartamentos que me ofrecieron
porque estaban en mal estado, al igual que los edificios", explicó
Carabajo. "Los pisos eran viejos y tenían fugas de agua. Además, en uno de
los edificios, se sentía un fuerte olor a marihuana que salía de un
apartamento. No estaba dispuesto a vivir en esas condiciones".
HPD indicó que Pérez no estaba registrado como
inquilino de ninguno de los edificios derruidos y que hubo que recurrir a una
organización comunitaria para obtener una vivienda para Carabajo, ya que sus
ingresos excedían los límites fijados por la ciudad para ofrecer apartamentos
bajo subsidio.
La agencia tiene registrados a 12 inquilinos de los
dos edificios colapsados. Cinco de ellos están ubicados en vivienda temporal,
seis han buscado su propia vivienda y sólo a Carabajo se le ha encontrado de
momento una vivienda permanente.
Al igual que Pérez, el ecuatoriano aseguró no haber
recibido todavía ninguna ayuda económica de Safe Horizon, ni de las campañas de
recaudación independientes que se realizaron en favor de los damnificados. El
pasado 3 de abril, el conocido chef del restaurante Red Rooster, Marcus
Samuelsson, organizó una fiesta en beneficio de las víctimas, por la que —según
algunas fuentes— cobraron US$350 la entrada.
Otra víctima directa, que prefiere mantenerse en el
anonimato, relata que después de haber encontrado una casa recibió US$1,500 en
ayudas de Safe Horizon para comprar muebles, además de la cantidad equivalente
a un mes de depósito y otro de alquiler del nuevo apartamento. Aquellos que han
sufrido la pérdida de un ser querido recibirán también ayuda para gastos
funerarios.
Hasta el momento, la mayor ayuda económica ha
provenido de ConEdison. Las víctimas consultadas dijeron haber recibido
compensaciones económicas de la compañía entre US$2,000 y US$6,000, dependiendo del
caso. La compañía confirmó que alrededor de 90 afectados, entre heridos y
desplazados, han recibido ayudas para gastos de emergencia.
Demandas
Carabajo y otro inquilino del edificio que prefiere
no dar su nombre han dado los pasos preliminares de una demanda contra la
ciudad por daños. El abogado que los representa, Stavros Sitinas, dijo que esta
misma semana presentó la notificación de reclamación, que es el primer paso
para pedir compensación por pérdidas mortales y materiales, y que debe hacerse
antes de que transcurran 90 días desde el accidente.
Sitinas no espera llegar a un acuerdo inmediato, ya
que la investigación que la agencia federal National Transportation Safety
Board (NTSB) está realizando sobre las causas últimas del accidente puede
demorar hasta un año.
La inspección preliminar de NTSB reveló que había
pequeños escapes de gas en el subsuelo de los edificios, pero no hay fecha aún
para que se den a conocer los detalles finales de la investigación.
"Si NTSB halla que la ciudad y Con Edison son
responsables de la explosión por negligencia, me extrañaría que no se llegue a
una solución rápida", sostuvo el abogado. "Estamos hablando de
personas que lo han perdido todo y sólo reclaman lo que es justo. Ni más ni
menos".
La familia de Griselde Camacho, una de las víctimas
mortales, también presentó una demanda contra la ciudad. Reclaman $20 millones
en indemnización por Camacho y otros US$20 millones por su madre, Carmen
Quiñones, que resultó herida grave y aún continúa hospitalizada.
La otra víctima que sigue hospitalizada, el
adolescente mexicano Óscar Hernández, se mantiene en situación estable, según
el Consulado de México en Nueva York.
Lo
que dice la ciudad
Gabrielle Fialkoff, directora de Estrategias del
Fondo del alcalde, hizo las siguientes declaraciones respondiendo algunas
inquietudes de los damnificados.
“La ayuda del Gobierno toma tiempo. Hemos recogido
$395,000. Contratamos a Safe Horizon que hace la mayoría del trabajo, incluido
la consejería. 346 familias han pedido ayuda, no esperábamos tantas peticiones.
86 familias están en manejo de casos. Hemos dado US$56,000. Tenemos US$60,000 en
proceso antes del fin de semana. Vamos a invertir US$100,000 en seguros”.
“Hay un proceso de aplicación y análisis con Safe
Horizon y eso toma tiempo. Tenemos que poder en marcha protocolos. Si la gente
está en el proceso, ellos deberían recibir ayuda pronto. Muchas de la gente con
las que has hablado nos están registradas con nosotros, por lo cual es difícil de ayudarlos”.
“Las necesidades siempre van a ser mayores que lo
que podemos hacer. Pero lo que estamos haciendo es priorizar. Queremos
garantizar que la gente de los dos edificios tenga un buen comienzo para
empezar de nuevo. Además le vamos a dar muebles y comida a 46 familias
evacuadas de los otros edificios”.
”Muchas de las peticiones requieren discusión sobre
la manera como quieren la asistencia. No es tan simple como Safe Horizon
escribiendo cheques, requiere una conversación. Entre más opciones les demos a
las personas, más satisfactorio será el proceso”.
Las
lecciones para De Blasio
Bill de Blasio: "Considero que nuestro equipo
hizo un buen trabajo encontrando maneras de juntar todas las piezas bien rápido
y la rapidez con la cual las viviendas estuvieron disponibles fue un paso muy
importante. En términos de lecciones aprendidas, tenemos mucho trabajo
educativo por hacer. Debemos educar a las personas sobre la importancia de
reportar el olor a gas. Vamos a trabajar en todo lo posible, en intensificar
nuestro esfuerzo para reemplazar cualquier pieza de infraestructura que tenga
defectos. Las tuberías de gas no son nuestras, son de Con Ed y National Grid,
pero seguiremos trabajando con ellos en cuanto al mejoramiento de la
infraestructura".
"Si recuerdas, hubo un reporte que salió poco
antes de la tragedia; el reporte sobre problemas en nuestra infraestructura del
Center for Urban Future. Entendemos que hay grandes retos con nuestra
infraestructura, y nuestro deber es usar los recursos como mejor sea necesario
considerando que Washington nos ha privado de muchos recursos que se
necesitan".
Fuente EL DIARIO LA PRENSA

No hay comentarios.: