MADRID (13 Mayo 2014).- Agentes de la Policía
Nacional y de la Guardia Civil han detenido a 25 integrantes de una peligrosa
organización especializada en robos con violencia en domicilios, secuestros
exprés y tráfico ilícito de vehículos, según ha informado este martes la
Dirección General de Policía.
En la mayoría de las ocasiones seleccionaban como
víctimas a empresarios que pudiesen contar con importantes cantidades de dinero
en sus viviendas.
A los detenidos se les imputan siete robos con
violencia y 65 robos con fuerza en la Comunidad de Madrid, nueve delitos de
detención ilegal, otros nueve de lesiones, tenencia ilícita de armas y
pertenencia a organización criminal.
Según las investigaciones, accedían a las casas con
sus moradores dentro y empleaban gran violencia contra ellos --de hecho, en
varias ocasiones requirieron ingreso hospitalario--, dejándoles casi siempre
maniatados.
Se les ha intervenido un auténtico arsenal compuesto
entre otros elementos por dos subfusiles de guerra, una escopeta de cañones
recortados, siete pistolas, una pistola de descargas eléctricas y todo tipo de
armas blancas.
Por su parte, han sido recuperados 32 vehículos,
joyas y dinero en efectivo procedentes de los robos y elementos electrónicos
para sustraer vehículos.
Con
armas de fuego y pasamontañas
Las investigaciones se iniciaron a finales de abril
de 2013, a raíz de un robo perpetrado por cuatro varones encapuchados, que
entraron en un domicilio de Madrid cuando un matrimonio y su hija menor de edad
se hallaban en su interior. Tras apuntarles con una pistola y maniatarles, los
autores se marcharon del lugar con un botín de 17.000 euros en efectivo y
objetos de valor.
Tras este hecho, se iniciaron una serie de pesquisas
que permitieron en primera instancia identificar a uno de los presuntos
autores, un hombre de 39 años, que además se supo era uno de los responsables
de la banda. Los agentes también averiguaron que esta organización estaba
detrás de otro robo perpetrado en junio del año pasado, empleando el mismo
'modus operandi'.
Ese otro asalto lo cometieron dos o tres varones con
los rostros cubiertos con pasamontañas y empuñando armas de fuego, con las que
amenazaron a un empresario de Guadalajara en el garaje de su vivienda, logrando
sustraerle 100.000 euros en efectivo y tabaco valorado en más de 15.000. Los
detenidos presionaron a la víctima manifestándole que su mujer y sus dos hijas
se hallaban maniatadas en una de las habitaciones de la casa.
Continuando con la investigación, los agentes
relacionaron a esta banda con otro robo cometido en una vivienda del distrito
madrileño de Ciudad Lineal. Las víctimas de este suceso, de edad avanzada,
manifestaron a los investigadores que los autores conocían perfectamente donde
ocultaban 11.000 euros que les fueron sustraídos.
Sospechas
sobre la ex pareja de su nieto
También transmitieron sus sospechas sobre una
expareja de su nieto como posible responsable de haber informado a los ladrones
del escondite del dinero. Tras ser investigada esta persona, resultó ser la
actual pareja de un miembro de la organización responsable de los asaltos,
además de estar implicada en los hechos.
Finalmente, se relacionó al grupo investigado con un
cuarto asalto en Coslada, en marzo de este año, donde lograron arrebatar más de
12.000 euros al dueño de cinco establecimientos de venta de comida.
Una vez recopilada suficiente información sobre la
organización, se puso en marcha un operativo para localizar a sus integrantes.
Durante el dispositivo los policías detuvieron a 25 personas e intervinieron un
auténtico arsenal en la veintena de domicilios registrados.
Tráfico ilícito de vehículos
La Guardia Civil llegó hasta esta organización
gracias también a una investigación relacionada con el tráfico ilícito de
vehículos, desarrollada sobre un grupo que obtenía la documentación de coches
siniestrados para posteriormente robar otros iguales utilizando una centralita
electrónica, maquillarlos --como se conoce en el argot-- y sacarlos de España
vía Marruecos.
Estos mismos vehículos los utilizaban para perpetrar
los secuestros exprés o los robos con violencia. Después de sustraer los coches
los enfriaban primero en la vía pública y posteriormente en tres naves situadas
en las localidades madrileñas de Orusco, Getafe y Valdemoro.
Uno de estos vehículos fue recuperado en el
domicilio de uno de los cabecillas. Además de las armas y efectos procedentes
de los robos, también se intervinieron inhibidores de frecuencia de gran
potencia y dispositivos destinados a la creación y copia de llaves.
La investigación ha sido llevada a cabo por agentes
de la Brigada Provincial de Policía Judicial pertenecientes a la Jefatura
Superior de Policía de Madrid y el Puesto Principal de Tres Cantos de la
Guardia Civil.


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