La escenografía era exageradamente solemne, todo en
su sitio, un desenlace previsible y, por lo tanto, inapetente. Sol en el
circuito de Le Mans, calor para proclamar el verano, y Marc Márquez en una
terrible pole con todos sus rivales allende las filas. El líder del Mundial de
MotoGP ya no falla en las salidas, el vigente campeón ya no teme pilotar con
depósito lleno, los análisis, visto lo visto las últimas carreras, apenas
podían prever errores, anulaban la emoción.
En la primera vuelta tanto agarrotamiento saltó
rápido por los aires. Márquez partió en el Gran Premio de Francia como en sus
peores días, cediendo varias plazas y, tras verse pronto quinto por detrás de
Jorge Lorenzo, éste se fue largo en una curva y no tuvo más remedio que
corresponderle en el error.
El panorama así se planteó absolutamente contrario
al previsto: Márquez inició noveno con Lorenzo octavo y por delante, el mundo.
Pedrosa, sin ir más lejos, séptimo y un Valentino Rossi dando cuenta de los
primeros atrevidos, Andrea Dovizioso, Pol Espargaró y Stefan Bradl y poniéndose
a tirar como un poseso en búsqueda de la victoria.
En realidad, luego se vio, huía. En una remontada
que recordó a la de Cheste en 2012, cuando aún se lucía en Moto2, en la que
partió último y acabó venciendo, el dominador del campeonato se puso a marcar
vuelta rápida una tras otra y a acumular adelantamientos, la mayoría de ellos
aprovechando el primero giro tras la recta de meta. Su capacidad de frenada,
única en la historia del motociclismo.
'Hoy ha sido un poco más duro'
Con una pasada por vuelta, todos fueron cayendo y
diez vueltas después Márquez ya se situaba tras Rossi. Al italiano, campeón del
Mundial siete veces en la categoría reina, hay que recordarlo, le dio la risa.
Error de novato en una curva y, en fin, lo dejó pasar. Ahí acabó la carrera y
con ella récords y más récords. Pleno de carreras y poles para el español, el
más joven en conseguir cinco seguidas, nadie en la historia lo hacía desde que
Giacomo Agostini lo lograra en otra era, los inicios, durante cinco años
consecutivos (de 1968 a 1972).
"Hoy ha sido un poco más duro", decía
Márquez riéndose, como siempre. "He salido demasiado calmado, poco
agresivo, muchos se me han comido y luego cuando Lorenzo me ha llevado hacia
atrás he tenido que ponerme a tirar y tirar. Vuelta a vuelta he podido
adelantar a varios rivales hasta que he visto a Valentino Rossi y me he dado
cuenta que tenía que apretar, que podía ganar", añadía, antes de cerrar:
"Hay que celebrarlo porque cinco victorias seguidas no se logra cada día,
es histórico".
Por detrás, además, cuando el piloto de Honda
culminaba su gesta, se calmaban los ánimos. Lorenzo, que en las primeras
vueltas trató de seguirle el ritmo, acabó entregándose a su exhibición e
incluso al final se vio superado por un Pedrosa en postoperatorio. Acabó uno
quinto y el otro sexto mientras el podio lo completaba un valeroso Álvaro
Bautista, su tercero en la categoría, y la cuarta posición acababa en manos del
pequeño de los Espargaró.
El Mundial, cómo no, se aclara así un poco más: 125
puntos para Márquez, 42 por delante de Pedrosa, 44 sobre Rossi y 80 sobre
Lorenzo.
Por
JAVIER SÁNCHEZ/El Mundo.es


No hay comentarios.: