Obama y Merkel amenazan con sanciones contra el Ejército y los bancos rusos por la crisis ucraniana
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NUEVA YORK (2 Mayo 2014).- Mientras se
intensificaban los combates en el este de Ucrania, el presidente Barack Obama
consiguió este viernes el compromiso de la canciller Angela Merkel de que
penalizará el comercio de armas y las relaciones financieras con Rusia si la
situación no se estabiliza este mes. Los dos líderes debatieron durante cuatro
horas en la visita de la alemana a la Casa Blanca.
"Estamos unidos en nuestra voluntad de castigar
a Rusia por sus acciones", dijo Obama en una rueda de prensa conjunta con
Merkel en el jardín de rosas de la Casa Blanca. Los dos prometieron "más
sanciones y aislamiento" para Rusia en particular si la violencia continúa
de aquí a las elecciones del 25 de mayo. Merkel insistió en esa fecha como
objetivo. "Si no es posible estabilizar la situación para entonces, será
inevitable que haya más sanciones", dijo la canciller, que aseguró estar
dispuesta a demostrar que los europeos son "serios" sobre sus
principios con castigos a sectores concretos de la economía rusa.
Obama reconoció que "no es realista"
esperar que Alemania, Holanda y los países bálticos "cierren el
grifo" y dejen de recibir petróleo y gas ruso, un flujo que no se
interrumpió ni durante la Guerra Fría. El presidente sugirió que las sanciones
"adicionales y más severas" pueden afectar al sector de Defensa y al
financiero. La canciller también apoyó estas ideas si bien Estados Unidos
reconoció que los europeos aún tienen que "debatir" la cuestión.
"El objetivo no es castigar a Rusia, sino darle
un incentivo para que elija un camino mejor", dijo Obama, que también
ofreció ayuda a la UE para que "diversifique sus fuentes de energía".
Justo cuando los dos líderes estaban reunidos, el
presidente ucraniano anunció que había "muchos" muertos y heridos
separatistas prorrusos tras la ofensiva de Ucrania para reconquistar la ciudad
oriental de Slaviansk, a unos 160 kilómetros de Rusia. El presidente interino,
Oleksandr Turchynov, dijo que dos soldados ucranianos murieron por el derribo
de dos helicópteros. No dio detalles de las víctimas entre los partidarios de
separarse del país. Según el alcalde, cinco activistas prorrusos y dos civiles
murieron.
"Estos no son manifestantes pacíficos, son
militantes armados que están recibiendo apoyo de Rusia", dijo Obama en
apoyo a Ucrania. Pidió que los "paramilitares" rusos "se
desarmen y dejen de provocar".
Un portavoz del Kremlin dijo que la operación de
Ucrania "destruye toda esperanza de viabilidad de los acuerdos de
Ginebra". El pacto firmado en la ciudad suiza el 17 de abril pretendía ser
un compromiso entre Ucrania y Rusia para rebajar la tensión. El Gobierno de
Kiev había cumplido hasta ahora con parte del trato al perdonar a militantes
prorrusos, pero el Gobierno ruso ha mantenido sus tropas en la frontera y su
apoyo material a los separatistas.
Obama quiere sanciones más eficaces contra Putin.
Estados Unidos y la UE han aprobado listas con medio centenar de personas
relacionadas con el Gobierno de Moscú que no pueden ni entrar en sus
territorios ni mantener cuentas en ellos. Pero los elencos son muy diferentes.
La Casa Blanca se ha centrado en los políticos y empresarios más fieles a Putin
y ha incluido en su lista negra a 19 compañías, entre bancos, fondos de
inversión, empresas de transportes, gas y petróleo. La UE no se atreve con
empresarios y se centra en los políticos con más relación con la crisis
ucraniana.
Para Merkel, castigar más a Rusia es ir contra el
deseo de algunas de sus empresas más rentables. "Las sanciones no ayudan a
nadie. No sólo dañarán a Rusia, sino a Alemania y a Europa en su
conjunto", dijo en marzo Rainer Seele, el presidente de Wintershall,
filial de petróleo y gas de la multinacional alemana BASF, la compañía química
más grande del mundo.
La presión de Obama es más fácil políticamente por
sus limitados intereses económicos y a la vez menos eficaz, precisamente por su
escasa relación con Rusia.
En 2013, Estados Unidos, la primera economía del
mundo, compró 19.400 millones de euros en bienes rusos y vendió los suyos a
Rusia por valor de unos 8.000. Sólo en los primeros nueve meses de ese mismo
año, Alemania, con una economía casi seis veces más pequeña que la
estadounidense, importó de Rusia bienes por valor de 28.800 millones de euros y
exportó por 27.400.
El presidente necesita a la canciller, una líder
clave que puede influir en Putin e incluso entenderse mejor personalmente con
él. Merkel habla ruso y vivió, como él, en la Alemania comunista.
Durante la reunión y la comida de trabajo, Obama
también tuvo que dar de nuevo explicaciones sobre las reformas de la Agencia de
Seguridad Nacional, que espió hasta el móvil de la canciller durante años.
Ambos líderes han discutido la cuestión varias veces, pero Alemania sigue
pidiendo que el espionaje se limite más.
La tensión quedó clara en las explicaciones que
ambos líderes dieron en la rueda de prensa. Merkel reconoció que hay "diferencias
de opinión" sobre el equilibrio entre seguridad y privacidad y todavía
quedan "obstáculos que superar". Obama defendió que Estados Unidos
"históricamente" se ha preocupado por la intimidad de las personas y
que está debatiendo sus reformas con Alemania, pero dejó claro que no tiene ni
tendrá "ningún acuerdo de no espionaje con ningún país".
Por MARÍA RAMÍREZ/El Mundo


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