BELO HORIZONTE, (23 Junio 2014).- Brasil no se sale del carril, ni lo hará jamás.
Brasil puede tener muchos defectos, pero lo que nadie puede negar es que se
trata de una genuina creación de Scolari y Neymar Jr, autor de un doblete ante
Camerún en el Mané Garrincha. Este equipo tiene unas consignas claras y con
ellas, de placer o de tormento, morirá en la Copa del Mundo. Su próximo paso,
en octavos ante Chile, parece mucho más complicado, desde luego, pero que no
esperen otra cosa en Belo Horizonte. Allí, veremos otra vez a este Brasil
recio, pragmático y contragolpeador.
Se vio ante Camerún, con la habitual querencia al
pelotazo en largo hacia Neymar y Hulk o con la fanática presión cuando querían
sacarla por abajo estos Leones, que más que Indomables resultan entrañables.
Demasiados caramelos para gente como Luiz Gustavo, como pudo apreciarse en el
1-0 o el 4-1. O para el propio Neymar, a quien bastó el mal despeje por arriba
de Nyom, y la asistencia de primeras de Marcelo para tranquilizar los ánimos
antes del descanso.
Porque no todo resultó tan sencillo ayer como
señalan las apariencias. La tarde en que la 'verdeamarelha' se hacía centenaria
en el Mundial fue una tarde de contrastes en Brasilia. Unas veces se intuyó la
tragedia y otras, una paliza de campeonato. Debió de ser porque todos andaban
de los nervios. Por primera vez desde 1978, este equipo se jugaba el pase a las
eliminatorias en la última jornada.
Scolari pasa a Neymar agua
Una derrota ante Camerún, combinada con el empate entre Croacia y México en Recife la dejaba fuera del torneo. Lo nunca visto desde aquel desastre de 1966. Todo eso rondó por la cabeza de Brasil, especialmente, de sus especialistas defensivos, en un primer tiempo desquiciante, sólo salvado por Neymar.
Una derrota ante Camerún, combinada con el empate entre Croacia y México en Recife la dejaba fuera del torneo. Lo nunca visto desde aquel desastre de 1966. Todo eso rondó por la cabeza de Brasil, especialmente, de sus especialistas defensivos, en un primer tiempo desquiciante, sólo salvado por Neymar.
El doblete del '10' jugando en el puesto de '10',
que no siempre hay esa suerte. Entre otras maravillas, digamos el autor de 35
goles en 52 internacionalidades para la 'canarinha', ya es pichichi del torneo.
Este lunes, en media hora, ya tenía su doblete. Primero, con la mencionada
asistencia de Luiz Gustavo desde el perfil derecho. Después, la pifia de Nyom,
el toque de primeras de Marcelo y la resolución exquisita del futbolista del
Barça.
Desde entonces, Brasil funcionó como como un reloj
porque pudo morder y llega rápido, por la derecha con Hulk o desde segunda
línea con Paulinho. A eso, y a lo que invente Neymar, se reducen las consignas
de Scolari. Un plan simple y efectivo. Si funcionó en la Confederaciones, hace
un año, ¿por qué no va a hacerlo ahora? La negativa a cualquier combinación en
la medular es seña de identidad de este equipo. Y ya pueden ponerse los estetas
como quieran.
No obstante, ayer Scolari debió enfrentarse a algún
drama en el tramo inicial, con descontrol en la línea de medios y demasiadas
bromas atrás. Todo aprovechado por la eliminada Camerún para ganar
superioridades en el centro y reponerse a la temprana desventaja. Su héroe
individual se llamó Allan Romeo Nyom. El lateral del Granada, cambiado de
banda, hizo un ovillo a Alves y sirvió el empate para Matip. Sólo un minuto
antes, el mediocentro del Schalke se había colado entre los centrales para
cabecear al travesaño.
Eran los peores ratos para la hinchada local, desquiciada
por los nervios de su equipo. Un balón parado de Moukandjo, templadito sin más,
ni siquiera ni siquiera fue cabeceado por los centrales. Marcelo entregó
algunos de sus regalitos con lazo cuando el equipo iba saliendo. Thiago SIlva
andaba mal perfilado cuando en un mal despeje puso a su portero al borde de un
ataque de nervios.
Entonces llegó Neymar y acabó con los males. Scolari
puso el cerrojo con la incorporación de Fernandinho y al volver de la pausa,
Fred, en posición más que dudosa, acabó con los traumas. Incluso el mediocentro
del City se animó para el 4-1. Si Neymar se perdió la última media hora por una
pisotón por detrás de Mbia a nadie pareció importar.



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