Imputan a la Infanta Cristina por blanqueo y delito fiscal; podría llevarle a 11 años de prisión
Categorias:
internacionales
MADRID (23 Junio 2014).- El juez Castro imputará a
la Infanta Cristina por blanqueo de capitales y cooperación en los dos delitos
fiscales cometidos por su marido en 2007 y 2008. Lo más probable es que el auto
se conozca esta semana, previsiblemente pasado mañana.
Estos dos delitos comportan penas de hasta once años
de cárcel: seis el de blanqueo de capitales, cinco el de cooperación en un
delito contra la Hacienda Pública. El hermetismo del magistrado es total pero
la orientación de su auto está clara para la Fiscalía, que ya prepara un
recurso al entender por enésima vez que la hermana del Rey es inocente. La
resolución podría tener que retrasarse de nuevo si, como se comenta en ámbitos
jurídicos, Iñaki Urdangarin pide declarar para autoinculparse y exonerar a su
mujer.
Todo indica que, salvo sorpresas de última hora en
forma de recursos de algunas de las partes -Iñaki Urdangarin, por ejemplo-, el
titular del Juzgado de Instrucción 3 de Palma, José Castro, dictará esta semana
el auto de pase a procedimiento abreviado, en el cual señalará con nombres y
apellidos los ciudadanos que se sentarán en el banquillo por la trama urdida
por el duque de Palma y su socio, Diego Torres, para saquear las arcas públicas
de tres comunidades autónomas y varios ayuntamientos.
Lo más probable es que el instructor haga público el
auto pasado mañana. Y no por esperada, la gran sorpresa será la determinación
del magistrado de sentar en el banquillo a Doña Cristina. Tal y como hiciera en
el auto de imputación, José Castro le acusará de blanqueo de capitales al haber
dispuesto y gastado el dinero público desviado a la empresa familiar Aizoon,
que comparte al 50% con Iñaki Urdangarin. Eso sí: esta vez no le acusará de
delito fiscal propiamente dicho, como hizo el 7 de enero, sino de cooperación
en los dos presuntamente cometidos por su marido en el Impuesto sobre la Renta
de las Personas Físicas (IRPF) de los ejercicios 2007 y 2008 -182.000 euros
defraudados en el primero, 155.000 en el segundo-.
El
papel de la Fiscalía
La Fiscalía Anticorrupción da por hecho que el auto
sentará en el banquillo a la duquesa de Palma por estos dos delitos. Tan es así
que tiene preparado ya el recurso para presentarlo en los cinco días hábiles de
plazo que otorgará el instructor a las partes para que apostillen lo que crean
conveniente antes de decretar la apertura de juicio oral.
Hasta
11 años de prisión por delito fiscal
El juez Castro planea acusar a Cristina de Borbón de
cooperación en los dos delitos fiscales cometidos por su marido Iñaki
Urdangarin, conducta antijurídica tipificada en el artículo 305 del Código
Penal y sancionada con hasta cinco años de prisión. El fraude fiscal perpetrado
por el duque de Palma se llevó a cabo vía Aizoon, sociedad participada al 50%
por la Infanta.
Blanqueo
de capitales
El magistrado considera acreditado que la Infanta
dispuso para su uso personal de fondos públicos obtenidos de forma irregular
por Nóos y desviados a Aizoon. Considera que conocía de sobra su procedencia y,
en consecuencia, le atribuirá blanqueo, delito castigado con hasta seis años.
José Castro sigue de esta manera la senda que le
trazó la Sección Segunda de la Audiencia Provincial en la polémica resolución
del 7 de mayo del año pasado. En ella, además de desimputar a la Infanta dando
lugar a la denominada doctrina Borbón, se le conminó a investigar si la hermana
del Rey había incurrido en un delito fiscal y en otro de blanqueo de capitales.
El presidente de la Sección, Diego Gómez-Reino,
resolvió de esta salomónica manera la patata caliente que le había dejado
encima de la mesa la Fiscalía Anticorrupción al considerar que no había
indicios para atribuir a Cristina de Borbón tráfico de influencias. José Castro
imputó por primera vez a la Infanta el 3 de abril de 2013, porque opinaba que
había permitido conscientemente la utilización de su condición de miembro de la
Familia Real para facilitar los pelotazos que su marido y Torres consumaron en
el Govern balear, la Generalitat Valenciana, el Gobierno autonómico catalán,
varios ayuntamientos y un sinfín de compañías.
El juez instructor sostiene que Cristina de Borbón
facilitó los delitos fiscales de su marido al permitir que tributase vía
Aizoon, y no a través de su IRPF, las ganancias obtenidas de diversas entidades
privadas y públicas en los ejercicios fiscales 2007 y 2008. Hay que recordar
que la sociedad limitada familiar de los duques de Palma percibió más de un
millón de euros de empresas privadas (Havas, Mixta África, Pernod Ricard, LVHM,
la compañía de armamento Lagardère y Aceros Bergara) a cambio de nada. El
problema no es ése, toda vez que son sociedades privadas y son los accionistas
quienes deben pedir cuentas del destino del dinero. El quid de la cuestión es
que Urdangarin no tributó estas ganancias en su IRPF sino que las declaró en
Aizoon, con lo cual se ahorró ilegalmente casi 15 puntos de tributación.
El blanqueo le cae a la Infanta por haber aceptado,
dispuesto y gastado parte del millón de euros públicos que Iñaki Urdangarin
desvió desde el Instituto «sin ánimo de lucro» Nóos a Aizoon. Hay que recordar
que Cristina de Borbón empleó parte de esos fondos en la remodelación del
palacete de Pedralbes, en la compra de obras de arte, en clases de salsa y
merengue, en cumpleaños infantiles; es decir, en cuestiones que nada tienen que
ver con la actividad normal de una sociedad.
Castro tampoco descarta la posibilidad de que la
justiciable Borbón sea responsable de un delito fiscal en Aizoon, que en 2007
habría defraudado 120.700 euros. La cuota que marca el umbral entre falta y
delito fiscal es precisamente de 120.000 euros. Hacienda dio como buenas tres
facturas falsas por un importe total de 69.990 euros, librando así a la Infanta
de responsabilidad penal.


No hay comentarios.: